La fiesta había terminado, nos encontrábamos limpiando los vasos que las personas habían dejado tirados en el césped, me sentía muy apenado por lo que había sucedido hace un rato, me había disculpado con Fabiola y ella, después de un regaño, dijo que todo estaba bien pero que deseaba que no se volviera a repetir, Uriel había subido a descansar ya que había tomado demasiado y no se sentía muy cuerdo.
Fabiola: hemos terminado, estoy demasiado cansada.- estiró sus músculos y dejó la bolsa de basura a un costado de la puerta, subiré a descansar chicos, gracias por la pulsera.- asentí, se despidió de Elli con una sonrisa y un abrazo, después se acercó a mí y me dió un beso en la mejilla.- tú y Uriel son los mejores hermanos de todo el mundo, te amo.
Donovan: y yo, descansa y cierra tu ventana.- ella asintió, subió los escalones que dirigían a la puerta y después la perdí de vista, no me atrevía a mirar a Elli a los ojos, ahora que me encontraba un poco más sobrio, sentía vergüenza.
Terminé de recoger lo que me tocaba y me senté en el césped apoyándome en las palmas de mis manos, ella tomó el tazón de fresas y les puso un poco de chocolate, después se sentó a mi lado, la miré de reojo, estaba con sus piernas cruzadas con el tazón entre sus manos.
Elli: ¿quieres una?- asentí, extendí mi mano y tomé una de las fresas que tenían un poco de chocolate, después comencé a disfrutarla.- hoy no hace viento, es sorprendente.
Donovan: sí, supongo que el clima ya comenzará a cambiar.- soltó un suspiro mientras veía las estrellas que rodeaban a la luna en forma de plátano.
Elli: cuándo era pequeña mi madre me decía que si en algún momento ella falleciera, la podría encontrar en una estrella, en la más brillante y grande de todas.- sonrió con nostalgia sin dejar de mirar al cielo.- sí tan solo ella estuviera, todo había sido tan diferente.
Donovan: ¿tu madre ya murió?- asintió bajando su mirada a las fresas, podía notar lo irritados que estaban sus ojos ahora.- ¿puedo saber de qué?
Elli: ella fumaba y bebía con demasiada frecuencia, a veces eran exageradas las cajetillas de cigarro que se fumaba en una semana.- suspiró.- eso le causó un daño muy fuerte en el hígado, le hicieron diálisis pero no sobrevivió, ella no quería dejar de consumir eso, el medicamento era en vano.
Donovan: ya veo, mis padres murieron también.- ahora me miraba como yo antes lo hacía con ella, se giró un poco para poder mirarme de frente.- mi madre murió cuándo nació mi hermano Hugo, todo se complicó y le dieron a elegir a mi padre entre ambos, claramente él decidió que mi hermano tenía que vivir.
Elli: no soy quien para juzgar, pero creo que la decisión de tu padre fue un poco egoísta.- asentí.- tu hermano creció sin el amor de una madre y eso ocasionó que ustedes también pasarán por lo mismo.
Donovan: pensé lo mismo.- suspiré.- mi padre murió un tiempo después, le encantaba apostar, no sé que sucedió que se volvió tan adicto a eso, ni siquiera la muerte de mi madre le dolió tanto cómo para ponerlo de excusa.- contándolo sentía que revivía aquellos momentos de infelicidad.- me hice cargo de mis hermanos por culpa de su egoísmo, siempre pensando en su propio placer, apostó y apostó hasta que quedó endeudado, comenzó a consumir drogas porque estas lo mantenían concentrado al momento de apostar y siempre ganaba, murió de una sobredosis, al final fue una carga económica y emocional para todos nosotros.
Elli: tuviste una vida difícil.- asentí, me giré a mirarla, estaba concentrada observandome y comía fresas mientras tanto.- ¿cuántos años tienes?
Donovan: tengo 25 años.- asintió, por alguna razón, en estos momentos la miraba cómo a una persona completamente diferente, inocente, tranquila, llena de paz.
Elli: yo tengo 20 años.- sonrió mientras tomaba otra de las fresas, tenía una sonrisa muy lindas.- sé que no me preguntaste pero aún así quise decirtelo.
Donovan: aquel día, cuándo tomaste mi celular, ¿qué te dijo ese hombre? ¿quién era?- ella mastico con lentitud al escuchar mis preguntas, después aclaró su garganta.
Elli: era mi hermano mayor, quería que supiera que estaba bien...por el momento.- soltó una risita mientras recalcaba eso último.- él me dijo que no quería volver a verme, que estaban mejor sin mi.
Donovan: ¿ellos no te aceptan?- encogió sus hombros y nuevamente miró al cielo.
Elli: mi hermano mayor fue muy lindo conmigo, me cuidaba siempre y trataba de que no me dolieran las actitudes de mi padre.- suspiró.- mi hermana también era muy linda conmigo, tratabamos de pasar mucho tiempo juntas, mi padre era diferente a ellos, siempre me hizo sentir menos, algunas veces me golpeaba la cabeza con objetos que tuviera a la mano, me empujaba, me decía que mi valor era nulo, mis hermanos lo justificaban diciendo que la muerte de mi madre le había afectado muchísimo y por esa razón actuaba así.
Donovan: esa no era justificación.- negó con una sonrisa apagada, extendió el tazón de fresas para que yo pudiera tomar una.- no me gustan, el chocolate es demasiado dulce.
Elli: ¿te comiste todo el bizcocho?- evadí su mirada cuestionante y burlona.- y dijiste que no te había gustado, eres un mentiroso.
Donovan: claro que no me gustó, pero obviamente no lo iba a dejar ahí, capaz de que Noé entraba y se lo comía.- de tan solo recordarlo sentía un revoltijo en el estómago.- necesitaré probar más postres para que logres convencer a mi paladar exigente.
Elli: no haré más postres.- soltó una risita que me hizo palpitar el corazón, coloque mi mano encima de este tratando de calmar los latidos incómodos.- ¿te sientes mal?
Donovan: no.- tomé un poco de aire y después estire mis músculos.- debe ser el cansancio, ¿nos vamos a dormir?
Elli: de acuerdo, vamos.- ella se puso de pie sacudiéndose el vestido y después entramos juntos a la casa.- iré a dejar el tazón a la cocina, sube y descansa.
Donovan: ¿no te da miedo?- negó mientras atravesaba la puerta de la cocina, apagué la luz de la sala y después me coloque a un lado de la puerta por dónde había entrado ella, pasaron unos cuántos segundos y escuché el sonido de sus pasos, abrió la puerta de la cocina y aproveché para darle un susto.- ¡Bu!- le toqué el hombro haciendo que ella pegará un susto, le cubrí la boca de inmediato, una de las puertas del segundo piso se escuchó rechinar, le habían escuchado.
Uriel: ¿Quién anda ahí?- preguntó desde el inicio de las escaleras.
Donovan: soy yo, puse un video y se reprodució automáticamente.- le quité la mano de los labios a Elli, ella se quedó en silencio.
Uriel: ya duérmete, deja de estar viendo pornografía.- luego escuché que azotó la puerta de su habitación, solté un suspiro y después miré la silueta de Elli a mi lado.
Elli: casi me da un infarto, Donovan, no vuelvas a hacerlo.- no sé porque sus labios me atraían tanto en este momento, quizás era por la cantidad de alcohol que había en mi cuerpo en estos momentos, quería besarla hasta que mis labios se quedarán satisfechos, sin embargo, la imagen de mi hermano asesinado aparecía en mi mente.- subiré a descansar, buenas noches.- asentí, ella se puso de puntillas y me dió un beso en la mejilla que me tomó por sorpresa, esta mujer será mi perdición y no quiero que eso suceda.
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UNA VENGANZA EQUIVOCADA
RomanceTe heriré por esto. Todavía no sé cómo, pero dame tiempo. Sabrás que la deuda estará pagada. ~George R. R. Martin~
