Capítulo 108

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Había dormido hasta tarde, anoche después de cenar subí a la habitación y me quedé dormida, habían dicho que las pastillas me causarían somnolencia y cuánta razón tenían, mis párpados se sentían extremadamente pesados y la mínima luz me molestaba.
Me encontraba frente al tocador, mi cabello húmedo tocaba mis hombros cubiertos por la bata de baño, me seguía sintiendo abrumada por la situación, mis manos acariciaban mi vientre constantemente, Donovan no sabía nada aún y eso también me perjudicaba, no me gustaba ocultarle cosas, aunque sé que su reacción no será negativa, me da miedo.
Se escucharon unos suaves golpes en la puerta de la habitación, me puse de pie y abrí ya me encontraba justo a lado, era Carmen, en sus manos traía una bandeja plateada, encima llevaba un plato con huevos revueltos, chocolate caliente y un pan tostado con un poco de mantequilla.
Carmen: que bueno que ya estás despierta.- me hice a un lado para que ella pasará.- es muy tarde ya pero no quería despertarte, creí que estarías cansada.
Elli: sí, he dormido mucho ¿verdad?- asintió, colocó la bandeja sobre el mueble de noche y después me volteó a ver.
Carmen: mi niña, ¿cómo te has sentido?- llegó hasta donde yo me encontraba y me acarició la mejilla, sentí que era mamá.
Elli: tengo muchas cosas en mi cabeza, Carmen, me siento agobiada...- suspiré, ella me llevó a la cama y nos sentamos tomadas de la mano. No sabía si era buena idea contarle sobre el embarazo o esperar a decirle a Donovan primero, sin embargo, sentía que no podía con esto sola, necesitaba que alguien me ayudará.- ayer fui al médico, no sé sí supiste.- asintió prestandome atención.- todo salió bien, me dijo que quizás estaba presentando depresión y me envió con un psicólogo, pero...- la mire fijamente a los ojos, ella esperaba a que yo siguiera hablando.- resulta que...tengo 6 semanas de embarazo.- me mordí el labio inferior esperando su reacción, sintiéndome extremadamente nerviosa, se levantó de la cama y pegó un grito, rápidamente me coloque el dedo índice sobre los labios pidiéndole silencio, ella me miró confundida.- Donovan aún no lo sabe y tampoco quiero que lo sepa, por ahora.
Carmen: es una gran noticia, mi niña.- me dió un abrazo fuerte y me dejó un beso en la frente.- serás una mamá muy hermosa.- sus manos delgadas me acariciaban las mejillas, el llanto comenzaba a acumularse en mis ojos, parpadeé un par de veces quitando un poco la humedad en ellos.- pero dime, ¿por qué no quieres decirle a Donovan aún?
Elli: él y yo nunca hemos hablado sobre tener hijos en el futuro, tengo miedo de su reacción, aunque sé que no será impulsiva, sigo sintiendo terror.- suspiré.- él piensa que estoy mal por la muerte de mi hermana, y en parte sí, pero la mayoría de síntomas que he tenido últimamente son por el embarazo.
Carmen: ¿entonces quieres que guarde este secreto?- asentí colocándome ambas manos en forma de súplica bajo mi barbilla, ella soltó un suspiro mientras apretaba sus párpados y asintió.- está bien, tú sabrás cuando es el momento correcto, pero tiene que ser rápido, comenzará a ser notorio y él lo descubrirá por si mismo.
Elli: sí...por el momento aún no se nota, solo tengo un poco abultado el vientre pero sigue oculto.- suspiré.- el ginecólogo me dijo que era del tamaño de un frijol y que incluso podía notar sus deditos.
Carmen: qué hermosura.- chilló emocionada cubriéndose la cara con ambas manos, sus ojos brillaban por las lágrimas que querían brotar.- mi niño se pondrá demasiado feliz cuándo se enteré.- dentro de mí pensé, "ojalá así sea", la puerta se abrió dejándonos ver a Donovan con un par de flores rojas, sonreía con ternura y nos miraba sospechosamente a ambas.
Donovan: ¿qué es lo que me pondrá demasiado feliz y por qué están sospechosas? ¿están planeando algo?- arqueó una de sus cejas y se acercó a nosotras.
Elli: le estaba diciendo a Carmen qué quiero regresar a la pastelería.- no sé de dónde me había salido eso pero sin duda había sido algo espontáneo, ni siquiera estaba lista para ello, rápidamente me mordí la lengua.
Donovan: ¿de verdad?- asentí insegura, él me dió un beso en la frente y después me sonrió.- sabes que te apoyaré en lo que tú decidas hacer, voy a comprarte todo lo que necesites para comenzar cuándo tú digas.- le sonreí, Carmen se levantó con una sonrisa traviesa y después salió de la habitación.- ¿por qué tomaste esa decisión, cariño?
Elli: sé que no me viene bien estar encerrada en una habitación todo el tiempo, necesito distraerme un poco.- él asintió, se sentó a mi lado y me entregó las flores.- son hermosas, muchas gracias.
Donovan: he pedido el fin de semana para estar con el amor de mi vida, Fabiola se llevó a Lucia esta mañana y le dije a Carmen que descansará estos dos días, así qué, miraremos un maratón de películas que te gusten y pediremos comida a domicilio, la que se te antoje, podemos acostarnos en el sofá o aquí en la habitación, afuera está comenzando a llover, así que todo pinta bien.
Elli: que bueno, últimamente siento que te extraño mucho.- me acurruque en su pecho, él pasó su brazo por detrás de mi espalda y nos recostamos en la cama.- Carmen me ha traído el desayuno, bueno, la comida.- reí, él metió su mano por debajo de mi bata acariciando mi abdomen y enseguida sentí pánico, detuve su mano y la saqué de ahí.
Donovan: ¿qué pasa?- me miró confundido, jugué nerviosa con el botón de su camisa y suspiré.- siempre hago eso, ¿ya no quieres que lo haga más?
Elli: sí, pero tu mano está fría.- mentí.- salí recién de la ducha, mi piel está caliente y sentí escalofríos.
Donovan: ya veo, ¿quieres que te cepille el cabello?- asentí, me alegraba que no preguntará más o sacará conclusiones, me senté frente a él esperando a que comenzará a pasar el cepillo por encima de mi cabello, se levantó para ir por el y después regresó, sus manos me tocaban con delicadeza, cómo sí temiera hacerme daño, dividía los mechones de mi cabello húmedo para evitar que el cepillo se enredará.- tu cumpleaños está cerca.
Elli: ¿de verdad?- asintió, pude verlo en el reflejo del espejo en el tocador.- ni siquiera he pensado en ello.
Donovan: es entendible, pero haré que ese día sea inolvidable para ti.- me ató el cabello en una coleta y después me dejó un beso en la mejilla.- te dejare mi celular aquí para que pidas tu comida favorita, mientras me daré una ducha.
Elli: de acuerdo.- sonreí, me dió un beso largo en los labios, su lengua acarició con travesura mi labio inferior, después se apartó de mí y se dirigió al baño. Pasaron pocos segundos y el agua se escuchó caer en la tina, va a ser un poco complicado seguir ocultando lo que sucede, pero solo pido un poco más de tiempo.
Encendí su celular y lo primero que apareció fueron los mensajes de texto, tenía a algunos con sus respectivos nombres, parecían ser de su trabajo, sin embargo, al final se encontraba la conversación con mi hermana.
Sentía que estaba mal revisar algo que no me pertenecía, sin embargo, me llamaba la atención saber de qué hablaban, abrí los mensajes con ella y me encontré con fotografías mías, al parecer Ariel le informaba todo lo que sucedía conmigo antes de que él y yo nos encontraramos de nuevo, había una foto en dónde yo estaba visitando la tumba de Uriel, otras más en dónde yo no hacía nada, una foto mía durmiendo en el sofá, otra de Noé en dónde ella le decía que un amigo de Donovan nos visitaba 2 veces a la semana durante 2 meses, le informaba todo lo que yo hacía, cómo yo me sentía, las veces en las que lloraba y otras en dónde ella sospechaba que algo me sucedía, sentí un nudo en mi garganta, eran simples textos pero podía sentirla a ella, ellos mantuvieron en secreto estas conversaciones y yo jamás lo sospeche, ni siquiera cuando ella pasaba largos minutos en el celular o las fotos con sonido y flash que alcanzaba a descubrir.

UNA VENGANZA EQUIVOCADA Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora