Corrimos por todo el cementerio hasta llegar al estacionamiento, Uriel desbloqueó las puertas y me hizo entrar, todo en mi estaba relentizado, no tenía idea de lo que iba a suceder después, el tiempo parecía estar sobre nosotros.
Salimos del cementerio a una velocidad muy acelerada, Uriel movía sus dedos sobre el volante y podía notar un poco de sudor en su frente, quería llorar pero ni siquiera las lágrimas me salían, solamente deseaba con el corazón que de esto nadie saliera herido, Donovan se había quedado solo a mitad del cementerio, estoy segura de que sabrán dónde encontrarlo y es por eso que él decidió no moverse de ahí.
Uriel: no entiendo porque está sucediendo esto, Elli, por primera vez tengo mucho miedo.- su voz se entrecortaba y sus ojos se humedecian, acaricié su antebrazo tratando de darle una tranquilidad que en este instante ni siquiera yo tenía. Mi celular nuevamente comenzó a sonar, era Nicolás, respondí con dificultad debido a mis manos temblorosas.
Nicolás: ¿cuál es el nombre de ese cementerio?- lo puse en altavoz para que Uriel respondiera por mí ya que yo no sabía el nombre, este dijo el nombre escrito en inglés.- de acuerdo, ¿han salido de ahí?
Elli: sí, pero Donovan se quedó en el cementerio, Nico, ¿y sí le pasa algo malo?- escuché un suspiro que provenía del otro lado de la llamada.
Uriel: creo que nos están siguiendo, Elli, mira por el retrovisor.- hice lo que me pidió, detrás de nosotros estaba una camioneta de color negra que avanzaba a la misma velocidad que nosotros, los vidrios estaban completamente obscuros y no podíamos ver a la persona que lo conducía.
Nicolás: ¿quién es el hermano mayor?- esa respuesta me confundió un poco, Uriel respondió.
Uriel: es Donovan, cómo dijo Elli, él se quedó en el cementerio para desviar su atención y que no nos siguieran.- ambos veíamos con frecuencia a la camioneta que seguía detrás de nosotros.- sí, la carretera es demasiado ancha, podría pasarnos pero prefiere continuar detrás, voy a acelerar.
Nicolás: mierda, ustedes son los que están en peligro, ¡busquen la manera de salir de ahí!- ambos nos miramos, mi corazón nuevamente comenzó a acelerarse, Uriel pisó el acelerador tratando de mantener una gran distancia entre la camioneta y nosotros.- ¡mándame tu ubicación, Elli, iré a dónde estén!- mis manos temblaban y sudaban a la vez, sentía algo que me bloqueaba la garganta y se me dificultaba pasar saliva, le envié por mensaje de texto mi ubicación en tiempo real.
Nicolás: te colgaré, voy en camino y llamaré a la policía también.- se escucharon los pitidos al finalizar la llamada, los árboles pasaban a nuestros costados con una rapidez irreconocible, las lágrimas salían por mis mejillas, el rostro de Uriel palideció.
Uriel: llama a Donovan...- me entregó su celular desbloqueado, encontré el número en su lista de contactos y marque, este no dudó en responder.
Donovan: al parecer todo fue una falsa alarma, Uriel, los guardias de seguridad se han estado paseando por el cementerio y eso me hace creer que no correré peligro, pasa por mí.
Uriel: hermano, permanece ahí hasta que las noticias lleguen.- hubo una pausa, Uriel estaba apunto de romperse en llanto.- nos están siguiendo, Donovan, si algo no sale bien, cuida de Lucía y de Fabiola, yo tratare de salvar a Elli, te amo hermano.- Donovan estaba apunto de hablar pero Uriel le colgó, la primer lágrima humedeció su mejilla, no dejaba de ver el retrovisor con nerviosismo.- están acelerando y yo ya no puedo acelerar más, carajo.- la camioneta comenzó a emparejarse con nosotros, esta le dió un golpe al auto con el costado moviendonos de carril y descontrolando un poco a Uriel, este intentó mantenerse controlado, aquella camioneta seguía golpeando con insistencia, quería sacarnos de la carretera.
Uriel: voy a disparar, cubrete los oídos.- me puse la palma de mis manos encima para evitar escuchar pero fue imposible, el estruendoso sonido del disparo atravesó mis manos y entró en mis oídos aturdiendome un poco, la camioneta frenó de golpe quedándose atrás.- perfecto, llegaremos a salvó...- fue lo último que alcance a escuchar, otra camioneta negra apareció sorpresivamente e impactó el auto haciéndolo rodar por la carretera, veía los cristales de la ventana pasar por mis costados y otros más chocar con mi piel, Uriel mantenía sus manos encima de su cabeza y la bolsa de aire presionaba su rostro, todo parecía ir en cámara lenta, aunque realmente estaba sucediendo muy rápido.
El auto se quedó quieto por fin, me giré para observar a Uriel, este arrugaba su nariz en un gesto adolorido mientras se tocaba el hombro izquierdo.
Uriel: salgamos de aquí, esto puede explotar.- se deslizó por el hueco que había dejado la ventana rota y quedó recostado al otro extremo del auto, observé que su cuerpo fue arrastrado por alguien más alejándolo de mi campo de visión, luche por salir del auto para buscar una forma de ayudarle, me deslicé por el hueco de la ventana sintiendo cómo algunos vidrios rasgaban mi espalda, pude observar la camioneta que nos había impactado, la parte delantera estaba un poco chocada, me levanté con un poco de dificultad y me dirigí al otro extremo del auto, había un par de hombres rodeando el cuerpo de Uriel, el cuál se encontraba encorvado tratando de esquivar algunos golpes qué estas mismas personas le propinaban.
Corrí y empujé a uno de ellos, enviándolo al otro extremo de la carretera, Uriel estaba sangrando del rostro y su respiración estaba muy agitada, comencé a entrar en pánico y eso no era bueno, el otro hombre se acercó a mí, llevaba puesta una capucha que me impedía ver su rostro.
Xx: Harper también me envió por ti.- me tomó sorpresivamente por el cuello y me elevó del suelo, comencé a golpearlo con las manos e intenté alcanzar su rostro para pellizcarlo y así conseguir que me soltará, nada me era posible, el otro hombre regresó a su puesto y comenzó a pelear con Uriel, deseaba que se defendiera y que saliéramos vivos de esto, pero ambos.
Aproveché la distancia que había entre el suelo y yo para darle un golpe en la entrepierna al hombre que estaba frente a mí, este se quejo y me dejó caer al suelo, estando ahí, me empezó a dar patadas en el estómago sacándome el poco aire que tenía dentro de mi, ahora me tomó del cabello obligandome a mantener la cabeza elevada, sacó una navaja de su bolsillo y no dudó en enterrarlo en mi abdomen, la sacó y otra vez me perforó la piel, luego me dejó caer al suelo.
Observé a Uriel, este había golpeado al otro hombre hasta dejarlo inconsciente, le quedaban muy pocas fuerzas, podía notarlo por la manera en la que su pecho bajaba y subía.
Xx: será un placer terminar contigo.- su voz comenzaba a alejarse de mis oídos, Uriel estaba completamente desarmado y lo único que tenía para defenderse eran sus manos desforzadas, aún así, se puso en posición de defensa manteniendo sus puños ensangrentados a la altura de su rostro. Aquél hombre soltó una carcaja, le dió un golpe en el estómago que lo sofocó y después Uriel cayó al suelo, yo no tenía fuerza para hablar, poco a poco sentía que mi cuerpo flotaba dolorosamente, veía a Uriel tratando de hablarle con mi mirada, este giró su cabeza para mirarme, extendió su mano hacia mí creyendo que ya todo había terminado, alcanzamos a tocar la punta de nuestros dedos y luego el fuerte sonido de una serie de balazos me aturdió, la camisa de Uriel se levantó con el golpe de la bala y le salpicó el rostro de sangre, ya no parpadeaba, estaba inmóvil, su pecho había dejado de luchar por alcanzar un poco de oxígeno, dejó de alcanzar mis dedos y un hilo de sangre salió por su boca manchando el pavimento.
Le rezaba a mi madre y a todos los santos para que simplemente haya sido un desmayo por el desfozamiento, las lágrimas comenzaron a salir, estuve unos segundos observando a Uriel sin poder hablarle, sentía que me ahogaría en cualquier momento, después, perdí la conciencia.
Lo último que alcance a escuchar fue las llantas rechinar y una nube de polvo que se elevó sobre nosotros.
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UNA VENGANZA EQUIVOCADA
RomanceTe heriré por esto. Todavía no sé cómo, pero dame tiempo. Sabrás que la deuda estará pagada. ~George R. R. Martin~
