Parte 41 (Donovan)

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Estaba sentado en el comedor, Uriel se había ido temprano a la empresa y yo lo seguiría unas horas después, Paula estaba sentada a mi lado degustando un plato con fruta picada con granola y yogurt, además de un omelette que aún no había probado, yo removía mi avena de un lado a otro intentando hacer tiempo para que Elli llegará, estaba ansioso, tenía miedo de enamorarme de ella, aunque sabía que de cierta forma ya la veía diferente a como la veía al principio, la venganza había pasado a un segundo término, cuándo yo estaba a su lado, ni siquiera recordaba el motivo de su secuestro. 
Carmen le había preparado hotcakes de avena acompañados de un licuado de plátano con fresas, tenía la sospecha de que le encantaría.
La puerta se abrió y ella entró con su cabello suelto humedeciendo su espalda, cerró la puerta detrás de sí y se dirigió a su lugar.
Elli: buenos días.- Paula le sonrió con hipocresía pero ella ni siquiera le prestó atención, se sentó en su respectiva silla y comenzó a disfrutar de su desayuno.- ¿y Lucía?- pregunto de repente, termine de comer la poca avena que tenía en mi boca y después la miré.
Donovan: está en la cocina, le pedí a Carmen que cuidará de ella, necesito que descanses.- hizo una mueca de disgusto, sabía que esto no le agradaría.
Elli: la señora Carmen está teniendo mucho trabajo estos últimos días, termina extremadamente cansada, yo estaba encantada de ayudarle con Lucía, además de que Uriel me lo había pedido hace tiempo.
Paula: ese es su trabajo, cariño, Carmen tiene muchos años trabajando aquí, sabe lo que tiene que hacer.- Elli la miró de reojo, ambas no se agradaban.
Elli: Donovan, quiero trabajar para ustedes.- tragué en seco casi ahogandome con la avena y después la miré fijamente.- seré la ayudante de la señora Carmen, recibiré un pago, no estaré aquí gratis.
Donovan: ¿estás loca?- no respondió pero su mirada me decía que hablaba totalmente en serio.- eso no pasará, Elli, así que no lo vuelvas a sugerir.
Elli: entonces lo haré sin un salario, ella termina con sus pies hinchados, le duelen, se ha cortado las manos últimamente por la rapidez en la que le exigen hacer las cosas.- suspiró.- ahora tiene que cuidar a Lucía solamente porque tú así lo quieres, si me permites decirlo, no estoy de acuerdo con ello y quiero ayudarle.
Paula: pues no estaría mal, eh.- se limpió la comisura de sus labios y la miró cómo con la intención de minimizar su valor.- ella tiene la apariencia adecuada para ser una sirvienta, además de que es joven, tiene más fuerza que Carmen, me agrada la idea.- sonrió malvadamente, Elli parecía querer matarla pero se estaba conteniendo.
La puerta se abrió con delicadeza, Carmen se asomó por la orilla de esta y nos miró.
Carmen: ¿se les ofrece algo más?- Elli negó con una sonrisa encantadora, yo también negué con un movimiento de cabeza, Paula se puso de pie con el plato dónde estaba el omelette y se acercó a Carmen.
Paula: este omelette es lo más asqueroso que he probado en la vida, Carmen, sé que ya estás vieja pero dios mío, esto está desagradable.- hizo un gesto de asco y le extendió el plato a Carmen, cuándo ella estaba apunto de tomarlo, Paula lo dejó caer al suelo haciendo que se hiciera añicos.- ¡Oh lo siento, Carmen! tengo unas manos tan torpes.- su reacción lamentable cambio en un par de segundos por una llena de prepotencia.- pero limpialo.
Elli: ¿pero qué te pasa, eh?- se levantó haciendo la silla a un lado, la diferencia de estatura entre ambas era muy notoria.- eso fue intencional, dejé ahí, señora Carmen, esta mujer lo limpiará.
Carmen: Elli, por favor.- la miró suplicante, Elli la tomó del brazo y le abrió la puerta con una sonrisa, cómo sí intentará tranquilizarla de alguna forma.
Elli: ahora limpialo.- Paula la miró de pies a cabeza con una sonrisa burlona, entonces me puse de pie y decidí intervenir antes de que esto se intensificará más.- he tolerado que la trates mal desde el momento en el que llegaste, sé que no tengo ningún tipo de derecho aquí, pero no voy a permitir que la sigas tratando de esa manera, tener un estatus diferente no te hace única o mejor entre la gente, quizás tienes dinero pero eres muy pobre en personalidad.- Paula golpeó la mejilla de Elli, esta intentó defenderse pero me puse en medio intentando alejarla de Paula.
Donovan: ¡Ya basta las dos!- Paula me miró fijamente pero Elli ni siquiera movía su mirada.- te estoy diciendo que ya basta, Elli.
Elli: ofende a Carmen cada que tiene la oportunidad y tú lo permites, ¿qué clase de persona eres?- me miró de una manera que me dolió, estaba muy molesta.- ni siquiera había probado el omelette, Donovan, solo quería tener el gusto de ofenderla otra vez, ¿por qué no le dices algo?
Donovan: Elli, te dije que ya es suficiente, no me obligues a repetirlo otra vez.- la miré amenazante, sus se humedecieron pero sabía que no era un llanto nostálgico, era llanto de rabia. Me empujó para que la soltará y después salió del comedor azotando la puerta, solté un suspiro y me giré a mirar a Paula, ella estaba de cuclillas levantando los pedazos rotos del plato.
Donovan: levántate, lo limpiaremos después.- sus ojos estaban irritados pero me sentía molesta con ella por lo que había causado.- sé que nunca te he pedido nada, pero ahora sí, quiero que trates con respeto a Carmen, ella es de mi familia.
Paula: de acuerdo, lo lamento, Donovan, pero lo del plato fue un accidente.- se sentó en su silla y comenzó a comer lo que le quedaba de fruta, mi mirada se centro en el lugar vacío que anteriormente había ocupado Elli y en su desayuno a medias, algo sentía en mi pecho que me confundía cada día más.

UNA VENGANZA EQUIVOCADA Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora