Ha pasado una semana exactamente desde que estoy en este lugar, cada vez me sentía más débil y quería estar durmiendo la mayor parte del día, una mujer mayor subía a entregarme comida y otras veces Fabiola lo hacía, claro, bajo la supervisión de Donovan, tenía mucho tiempo para pensar y eso me estaba abrumando, lloraba y no por los maltratos que recibo aquí, lloraba por la traición de Ariel y Arath, no podía borrarme esa escena deplorable y solo me estaba profundizando la herida.
La herida de mi pierna ya había sanado casi en su totalidad, solo quedaba un poco de sensibilidad al tacto, mi muñeca parecía estar mejor, ya me había quitado el vendaje, Donovan me había traído algunos cambios de ropa pero no me había dejado bañar aún, me sentía asquerosa, incluso creía que tenía un olor apestoso, tanto que me incomodaba tener a cualquier persona cerca.
La puerta de esta habitación se abrió, entró Donovan con una toalla de color blanca que colgaba de su antebrazo, vestía completamente de negro.
Donovan: llegó el momento de que te duches, por lo visto, estarás aquí por mucho tiempo más.- me hizo una seña con su cabeza para que caminara al baño, así lo hice, camine a una distancia considerable y entré después de que él abrió la puerta del baño, solo la abría cuándo yo quería entrar a hacer mis necesidades pero se quedaba en el umbral dándome la espalda.
Él se puso en cuclillas y llenó la tina blanca con agua limpia y lo que parecían ser esencias, tocó el agua con sus dedos y después se puso de pie.
Donovan: creí que ya te habías quitado la ropa.- se secó las manos en una toalla que estaba colgada en el respaldo de la puerta.- ¿y qué esperas?
Elli: no pienso desnudarme si tú estás aquí, déjame sola al menos en este momento.- él negó enseguida y se sentó en el inodoro esperando a que yo me quitará la ropa.- es demasiado incómodo para mí, aunque sé que eso no te importa, pero mínimo necesito este espacio para mí.
Donovan: de acuerdo.- suspiró resignado y se dió la vuelta para no mirarme.- es todo lo que puedo hacer por ti, date prisa.- hice lo que me pidió, me quité el vestido por encima de mis hombros y después mi ropa interior, esta la hice bolita y la envolví lo más que pude en el vestido, después entre en la tina y cubrí mi cuerpo con el agua espumosa.
Elli: gracias...- dije casi en susurro, él se dió la vuelta y me miró de reojo para después concentrarse en su celular. Sentí como el agua relajaba mis músculos y me hacía sentir más tranquila, tomé una de las botellas que había sobre la esquina de la tina y la leí para asegurarme de que era shampoo, coloqué un poco en mis manos y después lo deje en mi cabello haciéndome masajes en mi cuero cabelludo.
Donovan: te comenzaron a buscar.- dijo de repente, dejé de acariciarme el cabello y lo miré esperando a que continuará.- bueno, eso es lo que dicen, hay algunos de esos papeles con tu nombre y foto en Dallas.- dirigió el celular para que yo pudiera ver lo que había en la pantalla, efectivamente, había un boletín de búsqueda con mi foto pegado en un muro.
Elli: se tardaron mucho...- él sonrió y apagó su celular, después lo metió a su bolsillo, se acercó a mí y se puso en cuclillas deteniéndose de la tina.
Donovan: dame el número telefónico de tu padre, quiero hacer las cosas bien, muñeca.- acarició mi cabello lleno de espuma y yo retrocedí al sentir su toque.- podría llamar a la jodida fábrica de tu padre, pero es más fácil que desvíen mi llamada, quiero pedirle dinero a cambio de tu vida.
Elli: ¿de verdad?- asintió, nuevamente sacó el celular de su bolsillo y lo apuntó hacia mí para que pudiera anotar su número, me seque las manos con una toalla pequeña que estaba a mis espaldas y lo anoté enseguida, él presionó el botón verde y después el altavoz, timbró un par de veces y después escuché la voz de mi padre, Donovan colocó su dedo índice en mis labios.
Donovan: Buen día, Harper, soy Davies ¿me recuerdas?- una sonrisa malévola se dibujo en sus labios y me miró, mi padre murmuró algo que fue inaudible para ambos.- iré al grano, tengo en mi poder a tu hija Elli y quiero dos millones de pesos a cambio de su libertad, además, quiero tratar ciertos temas contigo.
Papá: estás perdiendo el tiempo si crees que te voy a dar un solo peso.- soltó una carcajada que me dió escalofríos, Donovan me miró fijamente, la sonrisa se le había borrado.- es más, quedate a Elli y úsala hasta que te canses, es mi regalo para ti.- y finalizó la llamada, mis ojos se llenaron de lágrimas enseguida, Donovan apretó el celular entre sus manos y tenso su mandíbula.
Donovan: ¡Váyanse a la mierda!- lanzó el celular a la pared y este se desbarató al momento de caer al suelo, se enredó el cabello en sus dedos y se dirigió a mí, me tomó de los brazos con fuerza sin levantarme de la tina.- ¡no le interesas a ese imbécil!- me soltó dejándome adolorida la zona en dónde había apretado.- parece ser que eras un estorbo para él y yo le acabo de hacer un favor al secuestrarte, ¡me lleva la mierda!- pateó el cesto de basura y yo me estremecí por el ruido.- mira que voy a preparar un puto arsenal e iré a buscarlo hasta por debajo de las piedras, lo haré añicos y a ti te usaré hasta que me canse.- dicho esto salió del baño y después de la habitación, escuché el sonido de las llaves golpear la puerta.
Comencé a llorar con fuerza lastimandome la garganta, sentía un dolor en el pecho inexplicable y los latidos me retumbaban en la nuca, tenía las palabras de mi padre en la mente, parecía que aún lo estaba escuchando, me deslicé por la tina hundiendo mi cuerpo en su totalidad.
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UNA VENGANZA EQUIVOCADA
RomanceTe heriré por esto. Todavía no sé cómo, pero dame tiempo. Sabrás que la deuda estará pagada. ~George R. R. Martin~
