Ainhoa, no. CHEF

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Estaba llevando la situación como podía. Encima de seguir sin saber por dónde respiraba Luz y si este tiempo que me había pedido iba a terminar en algún momento, lo de Fina no había ayudado en absoluto.

Ella estaba celosa y no quiso escuchar ninguna explicación del beso, así que me frustré. Me frustré y le recriminé que no podía estar así, cuando había sido ella quien había tomado la decisión de darnos tiempos. Y la verdad es que no sé por qué lo hice, quizás debería haberme quedado calladita como de costumbre, pero la frustración ganó al miedo y lo solté.

Fina vino hasta a disculparse esa noche. No iba a arreglar nada con Luz, pero me alegré de haber podido hablar con ella, era una buena persona, y quizás, había ganado una amiga en Vera.

El nuevo día en la cocina trajo un restaurante lleno de turistas y mucho trabajo por hacer, trabajo que gracias a un error sería aún más difícil. No estaba la reputación del hotel como para cagarla de esa forma ahora, así que les dejé intentando dar con una solución mientras yo llamé personalmente a todos nuestros proveedores. Quizás fui un poco borde de más, pero no sabía cómo gestionar todo esto y seguir pareciendo profesional.

"Ainhoa." Me encontró Paolo paseando por los pasillos, intentando conseguir algo de carne más para ese día. Estaba siendo difícil porque no querían quedarse sin género en la tienda, era por eso que los pedidos se hacían con tiempo.

Finalicé la llamada y le atendí en cuanto pude. "Estamos preparando un menú degustación de arroces."

"Vale..." Asentí, dándole vueltas en mi mente. "Es una buena representación del país y del buen género. Muy bien. Menos mal." Resoplé con un gesto hacia el teléfono.

Paolo no se movía, estaba como un pasmarote en medio del pasillo y no sabía qué más esperaba. "Pues... vamos a la cocina, ¿no?"

"Tengo otra cosa que contarte que no te va a gustar." Reconoció.

Fruncí el ceño. "El tema del menú está solucionado, ¿se ha averiado la cocina y tenemos que sacar el camping gas? ¿Ahora qué?"

"No tiene nada que ver con la cocina." Explicó, pero no terminaba de arrancar y me estaba poniendo de los nervios. "Luz me besó."

De todas las cosas que me podía decir, no me esperaba para nada esto. "Qué."

"Acabábamos de tener la idea del arroz y por fin teníamos una solución y pues de la euforia y eso, me besó."

Ahora la que no podia reaccionar era yo, con la mirada perdida en algún punto al fondo del pasillo mi mente se aceleraba: ¿era para esto para lo que necesitaba el tiempo? ¿estaba teniendo dudas sobre lo nuestro y quería volver a intentarlo con Paolo? ¿era su revancha por lo de Fina?

"Pero, Ainhoa, yo sé que ella está muy confundida y la paré." Continuó explicando. "Yo sé que con todo esto que pasó no se aclara y estaba siendo muy injusta contigo y es por eso que quería un espacio. Pero está enamorada de ti y no de mí, esto solo fue un impulso, un error."

Resoplé. A pesar de todo, él parecía tener más información de lo que estaba pasando en mi relación que yo misma. ¿Por qué no nos comunicábamos en condiciones? Tenía que trabajar en terapia mi parte, para no callarme ni frustrarme.

"Quería que lo supieras por mí, que no te enterases por rumores, por accidente o que te lo soltara Luz en un impulso para ponerte celosa, como vi que se puso ayer ella con Fina." Se siguió justificando, aún cuando él no tenía nada que ver.

Sacudí la cabeza, cansa de pronto. "Eso no fue nada, Paolo."

"Lo sé, lo sé. Ésa vino al restaurante a ver qué pescaba y como Luz no le hizo caso, lo intentó contigo."

Le paré los pies. "Tampoco fue así. Sintió atracción, pero se equivocó de en qué dirección. Pero ya está todo aclarado."

"Bueno, el caso es que Luz está muy perdida, es la primera relación seria que tiene y encima... está siendo intensita, entre el alcohol, el maltratador, el accidente, lo de su padre..."

Por Dios, que dejara de enumerar todas mis faltas. "Ya, Paolo, ya..."

"Que creo que ustedes dos hacen muy buena pareja. Es solo eso, que ha sido demasiado para ella seguido y necesita tiempo para aclararse. Pero estoy seguro que en nada están de vuelta, más fuerte que antes."

Cerré los ojos y tomé aire despacio para tranquilizarme, me pase la mano por la frente. Al abrirlos, él seguía allí con una sonrisa. Era el ex de mi ¿novia?, pero se estaba convirtiendo en un buen amigo mío también. "Eso espero, Paolo. Eso espero."

"Me voy a terminar el arroz. Ahora te veo."

Ya que la crisis en la cocina había sido resuelta, llamé de nuevo a los proveedores para informarles y darme tiempo para volver a ella. No sabía qué hacer con la información que me había dado Paolo...

Cuando volví, los arroces estaban casi terminados y los sabores del fumet y las especias los hacían irresistibles. Les felicité, porque en verdad habían hecho un increíble trabajo y fue cuando Paolo reconoció que el error había sido suyo.

¿De verdad creían que iba a echar a Paolo por un error?

Una mirada a Paolo, que se encogió de hombros, y a una asustada Luz me dijo que había sido cosa suya. Sí que tenía que estar confundida para que se le hubiera cruzado eso por la cabeza. ¿Dónde estaba la chica que era capaz de saber qué pensaba con solo una mirada?

A pesar de todo, no me pude resistir en hacerle saber que me había enterado de lo de su beso con Paolo. No por recriminárselo, solo hacérselo saber. Al fin y al cabo, como me había dicho ayer, no nos debíamos nada.

Y si la cara que puso era algún indicador, sabía que había metido la pata hasta el fondo.

Ahora a esperar qué sería lo próximo, pero esperaba que por favor no me diera más sustos. No sabía si podría soportarlos...

Ya nada volverá a ser como antesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora