—Si hubiese sabido que el fuego hipnotizaba tan fácilmente a la gente, no me habría molestado en mejorar mis poderes psíquicos.
Sver levantó la mirada de las llamas y vio a Shura, que se sentó a su lado. El chico sonrió.
—Estoy completamente de acuerdo, princesita —dijo burlescamente.
—Cuidado con lo que dices —respondió Shura.
—Tampoco es mentira. Además, Tenai no ha dejado de llamarte así —comentó Sver mientras señalaba a la sombramante, que estaba durmiendo apaciblemente junto a Lars.
—¿Tú te verías capaz de convencer a Tenai de que dejase de llamarme así?
—Tienes razón. Aun así, aún no nos has dicho si tenemos que referirnos a ti como "su majestad" o...
—Tú lo que quieres es que te pegue.
—¡Solo estaba preguntando!
Shura soltó un suspiro.
—¿En qué estabas pensando?
—En por qué me paraste cuando iba a matar al director de aquella prisión. Creía que tú no tendrías problema en haberlo hecho.
—Podría haberlo hecho, sí. Sin embargo, sé que, si te hubiese dejado hacerlo, habrías acabado arrepintiéndote de romper tus ideales... Te valoro demasiado como para dejar que eso te pase.
—Mis ideales los heredé de uno de los generales de Emón. A saber qué atrocidades cometió...
—Sver. Da igual cuánto traicionen nuestros ídolos los ideales. Cuando aceptamos unos ideales, los hacemos nuestros y, si otros cometen atrocidades y los dejan atrás, con más motivo debemos conservarlos, por el bien de todos. Puede que Krada no fuese el héroe que esperabas, pero tú puedes ser mejor. Por eso, aunque no compartamos exactamente los mismos ideales, considero que es necesario protegerlos.
—Vaya... Creo que tienes razón... Gracias. ¡Je!
—¿De qué te ríes?
—Me he estado carcomiendo la cabeza con esto un rato, pero llegas con un par de palabras y disipas mis dudas.
—Eso es porque en el fondo ya lo sabías, solo necesitabas un poco de claridad.
—Sea lo que sea, gracias, Shura.
—De nada. Me alegro de poder ayudar. Después de tanto, no hace tanto que yo pasé por algo similar...
—¿Hablas de...?
—Mi pa... De Emón, sí.
—¿Cómo es?
—¿Perdona?
—¿Cómo es Emón? Solo conozco las historias, así que cuesta imaginarlo como un simple padre de familia o cocinando la cena, ¿sabes? ¿Teníais que arrodillaros todas las mañanas en el desayuno? Espera, ¿Emón desayuna?
—¡Ja! Todo el rollo de arrodillarnos y de llamarlo "su majestad" solo lo hacíamos en público. En privado se mosqueaba si le decíamos "Lord". Y sí, desayunaba, al menos cuando estábamos toda la familia en el palacio. Le encantan los zumos de frutas.
—¿De verdad? Me lo imaginaba más bebiendo refinados alcoholes.
—Quita, a él le sientan incluso peor que a mí. Ya quisiéramos tener la quinta parte del aguante de mi madre... No sé por qué lo está echando todo a perder para liberar a los demonios.
—¿No sabes para qué los podría querer?
—Su intención es controlarlos, eso es obvio, pero no sé para qué.
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Esdria
FantasyHace mucho tiempo, Lord Emón descendió de los cielos para desterrar a los demonios, grotescas criaturas de más allá de este mundo Ahora el mundo de Esdria es mucho más tranquilo y los demonios rara vez se ven Esta es la historia de cinco jóvenes de...
