40. Retirada

9 2 0
                                        

 Tenai, Sver y Shura se alejaban del pueblo tras su encuentro con Klair y Tirié. La primera iba caminando a pie mientras que los otros iban encima de Lars de forma que Sver pudiese curar a Shura.

 —Entonces, ¿qué hacíais pegándoos con esa gente? —preguntó Tenai cuando estuvieron lejos— ¿Eran vuestras exparejas o qué?

 —¡No es asunto de tu interés! —gritó Shura mientras se incorporaba de golpe, antes de soltar un gruñido provocado por un repentino pinchazo.

 —Vale, vale. Perdón, princesita.

 —¡No te muevas tan rápido! —recriminó Sver a Shura mientras la ayudaba a tumbarse de nuevo en la espalda del animal.

 —Lo siento —dijo Shura—. No pretendía alzar la voz... Esos eran Ojos Blancos.

 —¿Ojos Blancos? —preguntó Tenai— ¿Tan adentro de Agdenor?

 —Están en todos lados.

 —Con todo este tiempo sin encontrarnos con uno, pensaba que nos habíamos librado de ellos.

 —Mucho me temo que no. Uno no se libra tan fácilmente de ellos cuando se han fijado en ti. Llevo mucho tiempo intentándolo.

 —Pero estos eran distintos... ese chico. Estaba encapuchado, con los ojos tapados, ¡y casi me atraviesa la cabeza! ¡Os juro que su flecha me rozó!

 —Algo me dice que tuvimos suerte —comentó Sver—. Era muy distintos a otros Ojos Blancos que nos encontramos. Es decir, otras veces se jugaban la vida para derrotarnos. Eran mucho más activos, no sé si me explico. Pero esta vez... a pesar de que nos atacó me dio la sensación de que ese arquero... Klair era su nombre, ¿no? Me dio la sensación de que Klair era capaz de mucho más, como si se estuviese conteniendo. No sé, es como una especie de corazonada.

 —¿Y su compañera? Era ulema, ¿no? Vi el orbe flotando a su alrededor... Un momento... Sver, ¿esa no es tu...?

 —Sí.

 —¿Se ha unido a los Ojos Blancos?

 —No lo sé...

 —Lo dudo —respondió Shura.

 —¿Cómo lo sabes?

 —Los Ojos suelen ser más capaces. Ella no hizo nada destacable.

 —Te partió una costilla —replicó Sver.

 —Bajé mi guardia, ¿vale?

 —Vaya, princesita, no creía que fueses capaz de hacer eso —se burló Tenai.

 —La cuestión es, ¿cómo nos han podido encontrar? —preguntó Sver, aunque no se esperaba ninguna respuesta.

 —Bueno, Lars es bastante destacable. Los hoschis están casi extintos —contestó Shura.

 —Deja en paz a mi animal —interrumpió Tenai.

 —Otra opción es a través de espejos.

 —¿Espejos?

 Shura se mordió el labio.

 —¿No lo sabéis? Hay rumores de que algunos Ojos Blancos son capaces de ver a través de casi cualquier tipo de reflejos, particularmente espejos.

 —Antes de conoceros, esos condenados eran de por sí un rumor. No esperes que conozca los rumores sobre los rumores —se quejó Tenai.

 En ese momento, a Sver se le empezó a formar en la cabeza una idea. La psíquica parecía conocer demasiado de los Ojos. Es más, si no se lo hubiese dicho ella, el ulemo nunca sabría que eran reales. Por otro lado, ¿no había dicho que Klair era uno de los líderes de la organización?

EsdriaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora