Aclaraciones: AU de Harry Potter.
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Era bien sabido que el Torneo de los Tres Magos siempre conllevaba peligros inimaginables. Una vez seleccionado, no había vuelta atrás. Sin embargo, un Gryffindor que haya ganado para representar a Hogwarts jamás hubiera dado marcha atrás, eran cuestiones de orgullo y honor. En los últimos años, el Torneo se había llevado a cabo sin contra tiempos; el último hecho catastrófico databa del siglo pasado con la muerte de Cedric Diggory, y ahora se repetía un suceso similar que algunos tildaban de más agraviante.
Los Ocho Preceptos de la Muerte, un vestigio de los mortífagos de Lord Voldermort, quienes se negaban a olvidar el legado y las prácticas del Señor Tenebroso, había atacado el Torneo. Con el fin de proteger a víctimas inocentes, Togata Mirio había sacrificado su magia para derrotar al que se hacía llamar Overhaul. La organización había creado un hechizo capaz de imposibilitar el uso de la magia; aunque todo hechizo tenía un contrahechizo, aún no eran capaces de dar con una cura al problema de Mirio.
Estaban próximos a la graduación de los de séptimo año. Mirio se esforzaba para obtener las mejores calificaciones teóricas, mientras permanecía absuelto de las evaluaciones prácticas. Su amplio abanico de posibilidades se había reducido a asistir a algún mago en el Ministerio, a pesar de que su sueño siempre había sido ser Auror.
Aunque solía sonreír con deferencia a todo aquel que mencionaba lo terrible que se sentía por su magia perdida, no podía evitar dejarse abatir por la horrible realidad. Por supuesto que prefería que hubiera sido él el lastimado en vez de la pequeña Eri; sin embargo, ¿era necesario que existiera alguien con tanta maldad como para crear algo de semejante envergadura y que el destino se ensañara precisamente contra él?
A veces se cuestionaba si valía la pena meditarlo. Mirio no era de suspirar con frecuencia, pero el sonido lánguido se escapaba de sus labios se hacía más habitual a medida que transcurrían los días. Por mucho que intentara sonreír, sentía que los cachetes le dolían al fingir el gesto, escocían.
—Mirio. —La chica se acercó a él usando la bufanda con los colores distintivos de su casa, los brazos los tenía repletos de dulces que dejó caer a su lado, bajo el sauce donde descansaba—. ¿Viendo cómo practican Quidditch?
—No realmente... —Mirio mordisqueó un regaliz—. ¿Tú? ¿Lista para los exámenes?
—Me tomo un descanso. La biblioteca está empezando a ser asfixiante —admitió, viendo cómo su rana de chocolate daba un brinco gigantesco y se perdía entre la brizna—. Bueno, no sería así si fueras; aunque...
—Lo sé. —Le sonrió con amabilidad, casi queriéndole gritar que estaba bien.
—No te fuerces conmigo —dijo—. Les dices a todos que estará bien, ¿pero realmente crees eso?
—Tengo que hacerlo, si no lo hago yo, no lo hará nadie. No estoy aseverando que la idea de no poder hacer magia me siente de mil maravillas, pero puedo soportarlo, (T/N). Todo saldrá bien al final; tengo la certeza. El señor Nighteye me lo aseguró.
A pesar de que le volvía a sonreír, mostrándole los dientes con optimismo, la aparente alegría no se transmitía a sus ojos como en antaño. Era algo que tanto a Tamaki como a Nejire y a ella misma les preocupaba. (T/N) encerró sus dedos alrededor de los de él e intentó contagiarlo con su buen humor.
—Párate.
—¿A dónde quieres ir?
—A la biblioteca.
—Pero acabas de decir...
—Sé lo que acabo de decir —reiteró con una sonrisita efusiva—. Es una sorpresa, ¿sí? Y hay que aprovechar que a esta hora la bibliotecaria va a tomar su almuerzo.
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Quiero estar a tu lado || My Hero Academia x Reader
FanfictionPuede que nuestros corazones no latan a un mismo ritmo, que nuestras respiraciones no se sincronicen, o que siquiera la silueta de nuestras sombras se entrelacen. Aun así, ¿es mucho pedir que me permitas estar a tu lado? Serie de one-shots. 𝐀𝐝𝐯𝐞...
