La cita con Sōichirō

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Kiryūin Satsuki desde muy joven fue fuerte, concentrada y centrada; las adversidades en su infancia la volvieron una persona con mucho auto-control, pero al mismo tiempo, reservada, que ocultaba muy bien sus emociones y sentimientos. Pero incluso, la imponente y casi perfecta Satsuki tenía una debilidad y esa eran sus seres más queridos, aquellos que no se encontraban a su lado.

Durante su crecimiento y desarrollo, nunca contó con la compañía y guía de su padre, una de las personas que más había amado más que nada en toda su vida. A pesar de esa adversidad, creció y se adaptó, pero nunca desapareció de su mente y su corazón la presencia de su progenitor. No sabía que había sucedido, más que la mala explicación proporcionada por su madre; miles de veces se preguntó los detalles que nunca fueron aclarados y en su mente desarrolló con los años, versiones de cómo sería o actuaría si volviera a tener noticias de su padre.

El cerebro de Satsuki nunca llegó a concebir la posibilidad de perder completamente el control de su cuerpo. Al escuchar de Iori la existencia de la carta de su padre, su mente quedo en blanco, incapaz de razonar o formar algún pensamiento; y al ver el sobre, su cuerpo reaccionó como autómata y totalmente fuera de su control. Antes de que se diera cuenta de los que estaba haciendo, le arrebató a Iori la carta de sus manos y la abrió. Fue hasta que finalmente sacó la nota de su interior, se dio cuenta de los que estaba haciendo. Casi en pánico, soltó la carta como si esta estuviera en llamas.

¿Cómo podía ser? ¿Qué le había sucedido? ¿Por qué lo hizo?

Satsuki estrechó sus manos, la una contra la otra y pudo sentí por primera vez como temblaban y su piel se encontraba helada como cadáver. Sentía que estaba por perder el control sobre su cuerpo nuevamente, el cual siempre había dominado hábilmente. Tratando de conservar el orgullo y dignidad que le quedaba, Satsuki le pidió con una voz temblorosa (para su desagrado) a Iori que leyera la carta por ella.

Estaba desesperada, la joven deseaba saber cuál era el contenido en aquel papel. Por breves segundos se cuestionó aquel impulso: ¿Qué tal si el contenido la lastimaba? ¿Y si no era lo quería escuchar? ¿Y si la hería? ¿Su padre de verdad merecía la oportunidad? ¿En verdad era su deseo saber que tenía que decirle el hombre que la había abandonado trece largos años, sin mirar atrás?

Pero ninguna de esas preguntas superaba el hecho de que no había nada más en el mundo para ella en ese momento que saber que palabras le había dedicado su padre en esa carta.

No había explicación de sus acciones, no había disculpas y mucho menos escusas en aquellas líneas. Era mucho más corta de lo que deseaba Satsuki, pero traía consigo una promesa... una ilusión... la posibilidad de poder verse en persona otra vez.

Cualquier otra persona se habría planteado que aquellas palabras estaban llenas de mentiras o de algún un tipo de engaño, pero no se podía engañar a Satsuki. A pesar del paso de los años y las dificultadas, la joven no olvidaba la forma de expresarse de su padre, y al escuchar sus palabras a través de los labios de Iori, su voz cambio en los oídos de Satsuki transformándose precisamente en la de su progenitor.

Su corazón se aceleró y no pudo evitar sonrojarse con el alto flujo sanguíneo en su sistema. Por breves momentos se mareó y su vista se nubló.

Una vez que había terminado, Iori esperó la respuesta de Satsuki mirándola a través de los cristales de sus gafas. La preocupación se reflejaba en sus ojos, en lo que el joven rubio se preguntaba mentalmente si había obrado bien. Pero a pesar que sus rostros estaban a un palmo el uno del otro, Satsuki no lo veía a él en realidad. Su cuerpo había quedado paralizado, su vista estaba perdida y respiraba solo por reflejo.

La mente de Satsuki, había escapado en una vorágine de pensamientos y preguntas. En cuestión de segundos, su cerebro la bombardeo con miles de pensamientos a la vez, posibilidades y situaciones que pondrían presentarse. El pensamiento más constante era una pregunta:

Remembranzas vivasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora