Kinagase Kinue miraba por la ventana del vagón en completo silencio mientras su compañero de cabellera azul, Mikisugi Aikurō, dormitaba plácidamente en el asiento contiguo. Se encontraban a pocos minutos de llegar a la estación más cercana a la capital donde asistirían a un importante simposio científico, pero en la mente de la joven mujer no había lugar para preocuparse por tal evento. Sus pensamientos seguían cautivos en la conversación que había tenido hacía un par de horas.
Aunque no estaba relacionada consanguíneamente con los Matoi, Kinue era la principal mediadora entre padre e hija y la única interesada en resolver sus problemas, ya que ambos eran muy tercos para hacerlo ellos mismos. Siempre había procurado ver por el bien del profesor Matoi y tratar de comprenderlo aunque su razonamiento a veces le parecía inverosímil, pero debido a las últimas revelaciones, lo último que sentía Kinue por su mentor era compresión.
Aikurō le había recalcado que su forma de pensar se estaba volviendo limitada y unidireccional a favor de Ryūko. Sí, era un hecho que la chica requería de toda su lastima, pero también el profesor debía ser perdonado por las decisiones tomadas en momentos difíciles. Aún así, Kinue se negaba a aceptar que hubiera justificación alguna para las acciones del profesor. Tal vez la joven mujer no era tan diferente a los Matoi, y se había contagiado de la necedad de estos.
Matoi Isshin juraba que todo lo había hecho por el bien de Ryūko y protegerla del peligro que representaba su madre; y si su descripción era cierta, la mujer era una persona terrible. Incluso así, había muchas cosas que no concordaban con su paternal declaración: ¿Por qué siempre rechazaba a Ryūko? ¿Por qué la mantenía alejada de él? ¿A qué se debía esa falta de interés?
Muchas veces, Kinue cuestionó al profesor con esas preguntas y nunca recibió una respuesta clara o directa. Daba a entender que había mucho más que el hombre ocultaba detrás de esas supuestas precauciones por la seguridad de su hija.
Pero lo que más se preguntaba Kinue en ese momento, era que tan cierto había en las acusaciones criminales que hacía el profesor Matoi hacia su ex esposa.
¿Era una mujer tan terrible como decía?
De lo poco que sabía Kinue sobre Kiryūin Ryūko, no era suficiente para condenar a la mujer a tal clasificación monstruosa. Todo mundo estaba al corriente que era una importante y sumamente poderosa empresaria, la líder y cabeza del CEO del grupo REVOC's y prácticamente una la diosas de la moda a nivel mundial. Y debido a su relación de trabajo con el conglomerado Takarada, Kinue también estaba al corriente de la acérrima rivalidad entre ella y Takarada Hina. Pero de eso... a tratar de lastimar a su propia hija... era una aberración de solo pensarlo.
Era muy grande la posibilidad que fueran completamente ciertas las palabras del profesor sobre la falta de cariño maternal de la mujer tenía su a segunda hija, ya que no había hecho algo para recuperarla en todo esos años transcurridos. Pero llegar al extremo de querer eliminarla, estaba completamente fuera de la ecuación.
Al pensar más detenidamente en ello, Kinue llegó a plantearse en ponerse en la situación de Ryūko, con quien era mucho más fácil identificarse al ser mujer, que con el profesor.
¿Qué cosas habrían llevado a esta mujer a tomar tales acciones?
Kiryūin Ryūko tenía otras dos hijas y por lo que se sabía por los medios publicitarios, ambas estaban en excelentes condiciones.
¿Qué era lo que hacía a Ryūko diferentes su sus hermanas?
Por otro lado, estaba el punto de vista que más le preocupaba a la joven Kinagase: el de Matoi Ryūko. La pobre chica del mechón rojo había pasado por tantas cosas desagradables como para negarle su total compasión. Ella era sobre todas las personas la prioridad de Kinue y vería por su bien ante todo. Era por ello que las palabras de Aikurō le pesaban y no podía quitárselas de la cabeza:
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Remembranzas vivas
Hayran KurguEn un universo alterno en que no existen las fibras vivas, Ryuko y Satsuki fueron separadas de niñas. Con el cumpleaños dieciocho de Satsiki se revela el mayor secreto que su madre le ha ocultado por años y descubre que la persona que más la detesta...
