El pandemónium se había desatado. Los gritos se apoderaron de la fiesta a como los invitados brincaban del susto ante la marcha de los tres animales en persecución. En primer lugar iba Senketsu, el pequeño conejo negro y carmesí brincaba por todos lados, dando giros estrechos para evitar a su perseguidor. Ese sería Junketsu, el gato peludo de color blanco que no tenía el menor problema de correr entre las piernas de las personas y brincar sobre las mesas arruinando la comida. Y por ultimo estaba Guts, el pequeño sabueso no invitado que arrasaban con todos y todo en su camino.
–¡Guts, vuelve acá! –los llama su joven dueño Mankanshoku Mataro quien trataba de detenerlo antes de que la situación empeoraba. Si acaso eso era posible.
En la carrera empujaron gente, entre ellos Iori Shirō quien era entrevistado por sus perfectos diseños que lucían las hermanas Kiryūin; golpearon sillas como las de Mikisugi Aikurō y Kinagase Tsumugu quienes derramaron sus bebidas sobre sus trajes; derribaron la decoración que cayó justo sobre la cabeza de Harime Nui, y destruyeron la mayor parte del banquete que disfrutaban Mankanshoku Mako y los demás amigos de Satsuki.
–¡Mankanshoku! –gritó Gamagōri Ira completamente fuera de sí, uniéndose a la persecución. Al verlo correr detrás de él, casi lanzando humo por las fosas nasales, a Mataro se le heló la sangre y corrió más aprisa.
– ¡Gamagōri-senpai! –lo llamaba Mako marchando detrás de ellos, arrojando sus tacones a un lado –. ¡Por favor no mate a mi hermano!
–¡Hey, fracasada! ¡Detén ahora esta locura! –le bramó a su vez Jakuzure Nonon ante el caos que estaban ocasionando –. ¡Están arruinando el evento organizado por Satsuki-sama!
Pero al ser completamente ignorada por el grupo en persecución, la chica de cabellera rosa prácticamente estalló en llamas por la furia.
–¡Ven acá mono! –le dijo a Sanageyama Uzu tomándolo fuertemente de la corbata –. ¡Me vas a ayudar a detener a estos idiotas!
–¿Y yo por quéeeeeehhhh...? –el joven no terminó su pregunta cuando Nonon lo arrastró detrás del resto de grupo en persecución casi estrangulándolo.
Por casi diez minutos, la carrera de los animales y las personas detrás de ellos, causó una completa locura y destrucción en el importante evento de la familia Kiryūin. En un principio la matriarca de la familia, no sé había percatado del escándalo que sucedía unos metros de ella, ya que estaba muy ocupada fingiendo falsa cortesía y lanzando miradas de muerte a su competidora comercial Takarada Hina. Pero cuando los medios televisivos que cubrían el evento comenzaron a volverse ante conmoción, se dio cuenta de la locura que estaba sucediendo en su importante evento.
Al final, la demencial carrera acabo cuando Senketsu tropezó con una botella en el suelo y así fuera alcanzado por Junketsu que le cayó encima, seguido por Guts, luego por su joven amo Mataro, su hermana Mako, Gamagōri Ira, Jakuzure Nonon y Sanageyama Uzu. Todos terminaron en una gran pila de cuerpos justo a la mitad de la pista del baile donde todos los invitados conmocionados podían verlos.
Por unos breves segundos, la calma se apoderó de la carpa donde ocurría esa importante fiesta, donde las miradas estaban clavadas en los jóvenes y los animales que formaba la pila a la mitad de la pista de baile, antes de que leves susurros precedieran a una cadena de murmullos y gritos, especialmente de los reporteros:
–¡Ragyō-sama! Ragyō-sama! –las cámaras se volvieron hacía la hermosa mujer madura, que se había quedado algo pasmada con tremendo espectáculo del ridículo –. ¡¿Qué es lo que sucede, Ragyō-sama?!
–¡¿Quién son estas personas?!
–¡¿Esto es parte de la fiesta?!
–Vaya que si sabes preparar todo un espectáculo, Ragyō –le murmuró a su espalda Takarada Hina viviéndola a la realidad.
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Remembranzas vivas
FanfictionEn un universo alterno en que no existen las fibras vivas, Ryuko y Satsuki fueron separadas de niñas. Con el cumpleaños dieciocho de Satsiki se revela el mayor secreto que su madre le ha ocultado por años y descubre que la persona que más la detesta...
