No aguantó ni al postre. Al terminar el segundo plato, sin explicaciones, ni excusas, se levantó educadamente y se largó. Ni siquiera pudo hablar con sus primas, que estaban sentadas en otras mesas, repartidas con el resto de los invitados, haciendo vida social. La única que se ausentó fue Stephanie, que se había quedado en Uppsala porque tenía exámenes. Seguramente sería la excusa perfecta para quedarse en el piso ella sola y montarse su fiesta particular con sus colegas de facultad.
Bueno,como necesitaba avisar a sus primas de que había una fiesta en la piscina y no sabía como hacerlo, pues en lugar de salir del comedor por la puerta principal, se dirigió a la cocina para ver si podía hablar con algún camarero para que les pasara el recado discretamente. En realidad no sabía si a ellas les gustaría asistir a aquella fiesta, donde sólo irían los empleados de siempre, a los que tenían muy vistos y no les motivaban nada. Pero tenía la obligación de comunicárselo, más que nada para que luego no le restregaran por la cara que no sabían nada.
Al entrar en la cocina respiró todas las prisas y el ajetreo de la actividad de los camareros y los metres. Tess, Cornelia y Asa,encargadas de la cocina habitualmente, habían sido reemplazadas por dos cocineros franceses y su equipo de ayudantes y camareros. Allí hablaban todos en francés, a gritos y con sus exclamaciones típicas tan peliculeras. Pero contaban con la plantilla de camareros de la casa como refuerzo, aunque no se entendieran muy bien. Ellos se limitaban a entregar las bandejas que los otros les daban. Tuvo suerte y se topó enseguida con Víctor, que salía en aquel preciso instante con una bandeja, muy deprisa, casi empujado por el ayudante.Lo paró un segundo y le dijo que le comunicara a sus primas lo de la fiesta en la piscina, pero discretamente. Víctor que, como todo el personal del servicio estaba enterado de la fiesta, le dijo que así lo haría y se fue a repartir el contenido de la bandeja.
Al verlo allí, uno de los metres acudió enseguida a su encuentro hablándole en un inglés prefabricado y muy malo, con un claro acento francés.
—¿Qué ocurre, señor? ¿Está todo a su gusto? —le dijo, haciéndole reverencias y todo, el muy exagerado.
—Oh,sí, sí. Todo perfecto. Felicidades —contestó Rüdiguer en francés, fingiendo que había entrado a la cocina aposta para felicitar a los cocineros.
—OH,muchas gracias —exclamó el metre, ahuecándose como un palomo en celo pero sin dejar que Rüdiguer se fuera.
—Bueno,como veo que tienen mucho trabajo todavía, voy a volver con los invitados, si me disculpan —dijo, para ver si lo dejaba irse.
Sin esperar respuesta alguna del cocinero, salió por la puerta por la que había entrado y, cruzando de nuevo todo el comedor, muy a su pesar, porque siempre había alguien que lo miraba al ser la única persona levantada de la mesa, excepto los camareros, y encima era el protagonista de la noche. Pero le dio igual. Él no miró a nadie. Ni siquiera a su abuela, aunque notaba su mirada clavándosele en la espalda para retenerlo allí y que no se fuera. Lo ignoró todo y salió por la puerta para respirar aire fresco y libertad, sobre todo libertad.
Se quitó la chaqueta bajando por las escaleras y, al salir al patio interior de la torre, ya pudo escuchar el ruido de la música amortiguado por la puerta del gimnasio. La fiesta ya estaba en marcha, tal y como había ordenado por si se retrasaba.
Al entrar en el gimnasio se quedó sorprendido. Aquello parecía una auténtica discoteca. Habían instalado luces de colores, la música estaba a toda castaña y en la misma puerta habían colocado una especie de barra donde Axel servía cócteles como si lo hubiera hecho toda su vida. Sus amigos camareros como Alice, Alva, Víctor,William, etc. estaban trabajando aquella noche en la fiesta de la vieja y no podrían asistir, pero allí estaban los demás. Las cocineras, los chóferes, los peones, etc.
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ETHEL, El heredero.
Teen FictionRüdiguer es reclamado por su abuela como heredero de un condado que detesta, pues será la diana humana de los enemigos de su familia, que ya se han cargado a todos sus antecesores. Así que tratará de hacer todo lo posible, por las buenas o por las m...
