Diario de María
Mi hijo, después de decir varias veces tabla y ábaco, ha dicho una palabra nueva: euro, la cual, supongo, ha aprendido en la televisión. Como pasa siempre que lo escucho decir algo nuevo, intenté que dijera más palabras pero no me hizo caso. En la tarde, en la cocina, se quiso levantar de su silla de ruedas. Si no fuera porque Horacio Papá estaba allí para cogerlo, se hubiera caído; trató de que su hijo diera algunos pasos y él se dejó guiar. Por primera vez vi a mi hijo intentando caminar como si en verdad lo necesitara. Horacio Papá lo sostenía todo el tiempo. En un momento se cansó y volvió a su silla. Pensé que quizás mi hijo era consciente de que se iba a encontrar con otros chicos como él y que podía sentirse en desventaja si los veía caminar. Pero por otro lado, sé que mi hijo nunca quiso caminar de verdad. Siempre que quisimos ejercitarlo en eso, nunca nos hizo caso. El hecho es que sí lo veo un poco nervioso y quisiera que me diga por qué, pero con mi hijo he tenido que acostumbrarme al silencio y a la incertidumbre, así que puedo soportarlo hasta cierto punto. En la noche, joven Horacio se durmió rápido, pero Horacio Papá y yo nos quedamos despiertos. Seguimos ansiosos con lo del viaje. Marco se ofreció a cuidar la casa; nos cuesta imaginar que en Rusia no estaremos con él, pero el mismo Marco nos dio una buena razón para quedarse: Si Horacio Papá y yo desaparecemos, Marco sería el único que podría contar a otros lo que pasó. En fin,espero poder dormir, pero es difícil. Una cosa que nos preocupa mucho es que nunca nos han dado información sobre una fecha de retorno. ¿Acaso debemos quedarnos a vivir en Rusia hasta fin de año? ¿Qué es todo esto? ¿Por qué accedemos tan fácilmente a seguir las instrucciones de otros?
En fin, mañana prepararemos nuestras maletas para un viaje hacia lo desconocido.
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La vida de Horacio
General FictionLa vida de Horacio es la historia de un niño con un ADN especial que nace el primero de enero del 2015. Página oficial: www.lavidadehoracio.com
