Diario de Marco
Celebré mi cumpleaños en la tienda de antigüedades, con la familia y varios amigos que no veía hace tiempo. Me preguntaban por qué durante el año no me veían muy seguido en la tienda. Les dije que estaba escribiendo un libro, por decir cualquier cosa. María y Horacio me llamaron a la tienda para saludarme. Me contaron que iban a seguir en Moscú por unos días más, siguiendo las indicaciones de Román. "Oye, María, tú me dijiste alguna vez que mi cumpleaños caía el mismo día que el de Horacio hijo, pero creo que te equivocaste" le dije. "Es verdad, soy un desastre con la informática, pero ya arreglé mi Excel. Ninguno de nosotros cumple años el mismo día que Horacio hijo, una lástima, eh".
Fui a la casa de Horacio en la noche, cansado. Le di de comer a las palomas y luego me recosté. Tuve un sueño muy profundo; me desperté como a las cinco de la mañana. Después de tomar un vaso de agua, volví a recostarme. Allí tuve un sueño lúcido. Otra vez el mismo patrón. Salgo volando por la ventana y puedo ver a lo lejos el edificio del Burj Khalifa. Me dirijo hacia él. Paso por un estadio de fútbol repleto de gente. Me dan ganas de descender para saber quiénes juegan, pero me arrepiento porque sé que en un sueño lúcido te puedes despertar en cualquier momento. Sigo adelante hasta entrar por una ventana del último piso del rascacielos. Encuentro a un emperador romano sentado en una lujosa silla.
—Hola X-4. ¿Cuál va a ser la clase de hoy? —pregunto. El personaje en frente mío se ríe de forma maliciosa.
—Más que una clase, tengo un ofrecimiento —responde. La avaricia en sus ojos penetrantes genera en mí un mal presentimiento. Se pone de pie, camina hacia mí arrastrando una larga capa roja, llevando una copa de oro—. ¿Te gustaría saber qué significa el hexágono del planeta Saturno?
—Claro que sí —respondo, mientras recibo la copa de oro llena de vino. La acerco a mi nariz, huele muy bien.
—Pues bien, pero antes, tienes que jurarme lealtad, reconocerme como tu maestro. Te puedo enseñar los secretos del universo, las formas más rápidas de hacer fortuna, incluso a dominar a los otros. Tienes hambre de conocimiento, lo puedo reconocer —dice el emperador regresando a su silla, siempre con su sonrisa perversa. Dejo la copa de vino en el suelo porque reconozco que algo anda mal. Después de hacer esto, el rostro del emperador cambia de forma, varias veces. Me da la impresión de ver caras de personajes históricos que habían sido alguna vez muy poderosos. Siempre son rostros agresivos, que dan temor por el poder que ostentan.
—¿Quién eres? —pregunto, elevando la voz. La energía de X-4 me afecta cada vez con más fuerza.
—Soy Rodrigo y vengo a traer la división. Estoy listo para destruir la misión de los niños escogidos y necesito...
Dentro del sueño lúcido di un chasquido con los dedos, cerca de mis oídos, para despertarme. Fui a la cocina para tomar un vaso de agua y luego escribí un correo electrónico a María y Horacio contándoles lo que había soñado.
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La vida de Horacio
General FictionLa vida de Horacio es la historia de un niño con un ADN especial que nace el primero de enero del 2015. Página oficial: www.lavidadehoracio.com
