El cuerpo de Taehyung se heló. Estuvo a punto de recostarse en su cama cuando había oído aquel sonido.
Aquellos golpes.
Intentó pellizcarse en la urgencia de despertarse del mal sueño. Retuvo el aire cuando no ocurrió nada, cuando nada cambió. De verdad estaba pasando.
Habían sido tres golpes, firmes.
En su puerta. ¿Ahora qué?
Imágenes fugaces cruzaron por su cabeza impulsadas por sus miedos. ¿Habría venido Ji? ¿Qué iba a hacerle? ¿Iba a golpearlo? ¿Iba a amenazarlo más? ¿Qué más cosas quería quitarle?
El temblor se reanudó, primero en sus labios, y luego le recorrió todo el cuerpo como la más lenta tortura. Su primer impulso fue el de pegar las piernas a su pecho, para abrigarse a sí mismo. Contenerse. Intentando mantener algo de calma en sus pensamientos. Frenó las lágrimas que volvieron a acumularse en sus ojos.
Solo tocaban su puerta. No tenía que ser estrictamente algo malo. Quizá solo estaba muy aterrado y sugestionado.
La paranoia filtrando sus pensamientos no estuvo de acuerdo. Ji vino por mí. Ji vino por mí.
Cerró y apretó los ojos, el aire cada vez más inalcanzable para sus pulmones. Odiaba con todo su corazón sentirse así de vulnerable, así de desprotegido. ¿Cómo era que había terminado tan metido en esto? ¿Cómo era él un obstáculo para Ji? ¿Por qué no los dejaba vivir tranquilos?
Empuñó entonces las manos, enojándose. Tenía que dejar de sacar conclusiones. Quizá no era Ji. Y si lo era, no lo sabría si no iba y lo enfentaba.
Porque quizá era Yoongi. Quizá era Ha Neul, o tal vez su padre. La noticia del incendio ya debería haberse propagado para entonces.
Así se levantó, intentando mantener sus emociones en orden, sin desbordarse ni confiarse. Apoyó sus pies en el suelo frío, y el contraste con su piel le provocó ardor en las plantas. Caminó y se irguió, en medio de la oscuridad.
Porque aún podía fingir que no estaba si veía a alguien que no quisiera a través del ojillo mágico. Retuvo la respiración mientras cruzaba su apartamento hasta la entrada, y con el cuerpo débil se posó frente a la puerta. ¿Debía tomar un cuchillo o algo así?
Rogó porque no fuera nada malo. No aguantaría algo más, necesitaba un descanso.
Así que se acercó lentamente y se empinó ligeramente. Las puntas de sus dedos presionaron la superficie de madera de la puerta, inestables. Pero antes de que lograra enfocar la vista, aquella presencia tras la puerta volvió a tocar.
El estruendo asustó a Taehyung, haciéndolo retroceder de un golpe. Soltó el aire que retenía, y se pasó las manos por el rostro hasta su cabello, sus dedos fríos contra su piel. Tenía que ser más valiente, ¿Cómo era que sus oídos amplificaban aquel simple sonido al punto de sobresaltar su corazón?
Pero antes de que lograra recuperar su confianza, los golpes se repitieron.
Y otra vez.
Y no pararon.
Taehyung entonces se heló en su puesto. Su corazón a borbotones nerviosos, los latidos dejándolo sordo. Comenzó a llorar, en silencio, su cuerpo reanudando sus temblores, sus manos apretando su cabeza.
No más. No más. No más.
Los golpes siguieron. Soltó un respingo. Las lágrimas que colgaban de su mentón cayeron hasta sus pies.
No más. No más. No más.
Su llanto fue entonces sonoro, no pudo frenarse de gemir y sollozar.
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Control «KookTae» ©
FanfictionEn medio de la preponderancia y el saudade, Jeon Jungkook y Kim Taehyung se conocen. Si el dicho dice que los opuestos se atraen, en definitiva no aplica con ellos, y trae, como consecuencia, un enfrentamiento que sin fundamento los involucrará en u...
