―Está haciendo una mañana cálida, ¿no lo crees? ―musitó Taehyung, mirando a su gatita Frida en el otro extremo de la habitación. La felina le devolvió la mirada, sus pequeñas pupilas disminuyeron su tamaño, amenas contra los ojos de su humano. Taehyung inhaló profundo y volvió a mirar por la ventana. El sol atravesaba las nubes lo suficiente para quitarle el aspecto grisáceo a los alrededores. La nieve había sido apaleada temprano. Todo se veía despejado y un poco más colorido.
Habría sido un buen día para trabajar.
El corazón adolorido de Taehyung se estremeció en su cavidad. Pequeñas gotas de agua aún residentes en su cabello por la ducha que había tomado cayeron en su regazo, en el cual sostenía quizá con demasiada fuerza una toalla. Ya estaba vestido, alimentado, bien abrigado...
Y tan triste que sentía el cuerpo pesado y apagado. Frida se recostó en la mesa en la que reposaba y cerró sus pequeños ojos. Taehyung la contempló un par de minutos más.
Volvió entonces la vista hacia la cocina, donde estaba Jungkook. No era que Jungkook estuviera ahí, exactamente. El hombre había estado haciendo llamadas casi toda la mañana, dejando a Taehyung perdido en sus pensamientos. Su caprichosa actitud se elevó, inevitable.
Si para esto había decidido quedarse, Taehyung prefería que se fuera. Bufó bajito, atrayendo las piernas a su pecho.
No era como si quisiera su compañía en particular, o deseara su atención. No. Simplemente quería estar distraído. Ellos podían... ver una película... follar... jugar algún juego de mesa... y follar de nuevo. Pero en vez de, al menos, conversar sobre algo, el hombre había estado recorriendo todo el lugar levantando y acomodando cosas mientras mantenía su conversación por el móvil.
Había querido detenerlo, claro. Taehyung odiaba con todo su corazón que tocaran sus cosas. Seokjin lo sabía, así que nunca lo había molestado; pero después de que Jungkook le diera su mirada de «No te entrometas si no quieres un castigo» y lo mandara bañarse, había preferido no discutir con él y solo observarlo. A ese punto de su interacción, Taehyung ya estaba completamente inmiscuido en su relación de poder. No pensaba mucho en ello, para no avergonzarse, y no tenía que echarle cabeza en el momento que Jungkook ponía su dedo, su cinturón o su boca sobre él. A él, solo... no le desagradaba. Todo lo contrario. La palabra segura aún estaba sin utilizar y Jungkook siempre vigilaba que estuviera bien.
Quizás por eso quería tanto su atención ahora. Lo fulminó con enojo. Tonto.
Tonto. Tonto. Tonto.
Suspiró. Lejos de él.
Jeon Jungkook, por su lado, mientras conversaba con Jimin en el móvil por su trabajo, frunció su boca al ver platos sucios en el fregadero. En su aventura de exploración, esa mañana, había descubierto las condiciones en las que había estado viviendo Taehyung. Su corazón latió con ansiedad, alcanzando la esponja. La miró dos veces, reparando en su vejez. ¿Cómo era que Taehyung podía vivir en medio de todo ese desorden y suciedad? Tenía que corregir eso, y sí que lo iba a reprender luego por intentar detenerlo cuando había comenzado a organizar un poco el lugar; pero ya había hecho avances. La luz entraba por las ventanas. La cama estaba hecha.
Toda la ropa sucia que Taehyung había dejado en los pasillos y su habitación ahora estaba en bolsas de telas pendientes para ir a la lavandería, y esas no eran buenas noticias, exactamente. El insolente tampoco tenía una lavadora. Ser dependiente a las lavanderías era irritante, ¿por qué Taehyung no podía verlo?
¿Cómo podía insertarle un chip de Sentido Común en la nuca, como en las películas?
Acomodó el teléfono celular entre su hombro y oreja cuando se puso en marcha con los platos. Ya había desechado las vendas de sus palmas para entonces, así que cuando el jabón tocó sus heridas, se estremeció por el ardor que el contacto con el químico le provocó. Miró sus manos con enojo.
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Control «KookTae» ©
FanfictionEn medio de la preponderancia y el saudade, Jeon Jungkook y Kim Taehyung se conocen. Si el dicho dice que los opuestos se atraen, en definitiva no aplica con ellos, y trae, como consecuencia, un enfrentamiento que sin fundamento los involucrará en u...
