¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Escuchar la canción.
......
.....
....
...
..
.
Kenji Sato, conocido mundialmente como Ultraman, tenía una vida plena y feliz fuera de sus deberes como héroe. Conocerte había sido el mayor regalo de su vida, y juntos habían formado una familia hermosa con dos hijos adorables, Hiro y Aiko. Sus días estaban llenos de risas, juegos y momentos de amor incondicional.
Cada mañana comenzaba con el sonido de risas infantiles mientras Hiro y Aiko corrían por la casa, llenándola de energía y alegría. Kenji, aún en pijama, te observaba con amor mientras preparabas el desayuno, agradecido por la paz y la felicidad que habías traído a su vida. Los fines de semana eran especiales: paseos en el parque, picnics y noches de películas en casa, donde todos se acurrucaban juntos en el sofá.
Sin embargo, la paz se vio interrumpida un día fatídico. Un monstruo Kaiju había aparecido de la nada, causando destrucción a su paso. La alarma de emergencia sonó en toda la ciudad, y Kenji supo que debía actuar rápidamente. Te pidió que llevaras a los niños a un lugar seguro mientras él se enfrentaba a la amenaza.
"Te amo," te dijo antes de salir, dándote un beso rápido, pero profundo, lleno de promesas y esperanza.
Te llevaste a Hiro y Aiko a un refugio cercano, protegiéndolos con tu propio cuerpo mientras las explosiones y los rugidos del Kaiju resonaban a su alrededor. El miedo en los ojos de tus hijos era evidente, y sentiste una oleada de determinación para asegurarte de que estuvieran a salvo.
Mientras Kenji luchaba contra el monstruo, una explosión sacudió el refugio. Un trozo de escombro cayó hacia tus hijos, y sin pensarlo dos veces, te lanzaste para protegerlos. El impacto fue devastador, y el dolor fue inmediato. Hiro y Aiko, asustados, lloraban mientras intentabas consolarlos con tus últimas fuerzas.
Kenji, en medio de la batalla, sintió un dolor inexplicable en su corazón. Algo estaba terriblemente mal. Terminó la pelea con una desesperación renovada, derrotando al Kaiju con una furia que no había conocido antes. Cuando finalmente regresó al refugio, te encontró allí, herida de muerte, pero con tus hijos a salvo bajo tu protección.
El mundo de Kenji se derrumbó en ese momento. Sostuvo tu mano mientras te despedías, tus ojos llenos de amor y dolor. "Cuida de nuestros hijos," susurraste, tu voz apenas audible. "Te amo."
Esas fueron tus últimas palabras, y Kenji sintió que una parte de su alma se iba contigo.
Los días siguientes fueron un torbellino de dolor y tristeza. Hiro y Aiko, aún pequeños, no comprendían completamente la magnitud de la pérdida, pero sentían la ausencia de su madre y el cambio en su padre. Kenji intentó ser fuerte por ellos, pero cada rincón de la casa le recordaba a ti. Las noches eran las peores, cuando el silencio era ensordecedor y la cama se sentía terriblemente vacía.
Sin embargo, Kenji sabía que debía seguir adelante por sus hijos. Se levantaba cada mañana con la determinación de honrar tu memoria, creando una vida llena de amor y seguridad para Hiro y Aiko. Les contaba historias sobre ti, sobre tu valentía y tu amor incondicional, asegurándose de que tu espíritu viviera en sus corazones.
Hubo momentos en los que la tristeza era abrumadora, y Kenji encontraba consuelo en los recuerdos felices que compartieron. Miraba fotos de ustedes juntos, reviviendo los momentos de alegría y amor. En las noches más difíciles, se sentaba junto a las camas de Hiro y Aiko, asegurándoles que su madre siempre estaría con ellos, en sus corazones y en sus sueños.
La lucha por seguir adelante no fue fácil, pero Kenji encontró fuerza en el amor por sus hijos y en el amor que siempre sentiría por ti. Con el tiempo, la herida comenzó a sanar, aunque la cicatriz siempre estaría allí, recordándole la pérdida y el sacrificio.
Kenji se convirtió en un padre dedicado, siempre presente para sus hijos, enseñándoles no solo a ser fuertes, sino también a ser amables y compasivos, tal como tú habías sido. Aunque la tristeza nunca desapareció por completo, encontró la manera de seguir adelante, llevando tu amor en su corazón y asegurándose de que Hiro y Aiko crecieran en un hogar lleno de amor y recuerdos felices.
Y así, la familia que construyeron juntos continuó, marcada por la pérdida, pero unida por el amor eterno que siempre los conectaría.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
No es broma, llore haciendo esto.
La personita que pedido la historia triste espero y te haya gustado, porque a mí me destruyo :(