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*: Ken está borracho. 

Coito.

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T/N se encontraba en su habitación, mirando su reflejo en el espejo mientras decidía si debía ir a la fiesta a la que Ken la había invitado. No le gustaban las multitudes ni el ruido, pero cuando Ken insistió en que necesitaban despejarse un poco, ella no pudo negarse. Además, sabía que Ken no era bueno tomando y alguien debía asegurarse de que no se metiera en problemas.

La fiesta se llevaba a cabo en una gran mansión, donde la música retumbaba y las luces parpadeaban en todos los colores posibles. Personas atractivas bailaban, bebían, y hacían cosas indebidas en cada rincón. T/N se sentía fuera de lugar, pero intentaba mantenerse tranquila mientras observaba a Ken reír y bailar en medio de la multitud. Cada vez que lo veía intentar coquetear con alguien, intervenía sutilmente, sabiendo que en el fondo lo amaba, pero nunca se atrevió a decírselo.

Conforme avanzaba la noche, Ken se iba descontrolando más y más, su risa se volvía más fuerte y sus movimientos más torpes. Finalmente, T/N decidió que era hora de irse. Lo ayudó a salir de la fiesta, prácticamente cargándolo hacia el coche. Durante el trayecto, Ken no dejaba de decir tonterías que la hacían reír, a pesar de lo incómoda que estaba.

Cuando se detuvieron en un semáforo en rojo, T/N sintió la mano de Ken sobre su pierna. Tragó duro, sorprendida, y lo miró con un sonrojo y una sonrisa nerviosa. "Ken, quita tu mano o te haré pagar por provocarme," bromeó, intentando mantener la calma.

Ken, aún bajo los efectos del alcohol, no hizo caso y su mano comenzó a subir lentamente. El corazón de T/N latía con fuerza, y decidió que lo mejor era llegar rápido a su casa antes de que la situación se complicara más.

Al llegar a la casa de Ken, T/N tuvo dificultades para sacarlo del coche y llevarlo adentro. El gran y pesado hombre era difícil de cargar, pero finalmente logró dejarlo en su cama. Justo cuando pensaba que todo estaba bajo control, Ken la jaló hacia él, haciéndola caer sobre su cuerpo. Él, con voz adormilada, le pidió que le quitara la ropa porque tenía mucho calor.

T/N no pudo evitar reír ante la situación. "Ken, si te quito la ropa, ¡te vas a congelar! Es mejor que te quedes así," dijo mientras intentaba incorporarse, pero Ken seguía sujetándola con fuerza, sus brazos rodeándola como si fuera un peluche.

Ken se negaba insistiendo a que le quitaran la ropa por lo menos su chaqueta. T/N accedió ya ante los reclamos del niño grande debajo de ella, trago duro al mirar el gran cuerpo que tenía debajo suyo, con sus manos temblorosas alzo su camisa hasta su pecho dejando ver su cuerpo musculoso y ejercitado "¿así está bien?" pregunta con su voz nerviosa rezando a que Ken aceptara.

"T/N...me da frío mi pecho" se quejó Ken tomando una de sus manos y ponerla en su pecho descubierto, T/N intento quitarla, pero este la apretaba mas asiendo que sintiera su piel entre sus dedos y lo grande que era su pecho "Tu tacto es agradable, ¡me gusta!" dijo Ken apretando más la mano de ella contra su piel, sonriendo dulcemente, dejando que poco a poco sea T/N quien lo tocaba.

"Ken" susurro para ella misma apretando su pecho viendo como este no cabía en su mano y eso lo hacia verse más delicioso de lo normal, se agachó mirando a la cara sonrojada que tenía, le dio una mirada pidiendo permiso y Ken la entendió asintiendo sonrojado, mirando como T/N bajaba a lamer su pezón, sedienta de su carne chupaba con desesperación metiendo sus manos debajo de su camisa moviéndose como serpientes por todo su pecho y espalda "lo siento, pero ya no me puedo detener" admitió levantándose para verlo. Ken estaba hecho un desastre.

(Créditos a quien correspondan)

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(Créditos a quien correspondan)


T/N trago duro, sintiendo el gran bulto debajo de su panti húmeda, era excitante sentirlo, saber que se puso así por ella. Ken mareado por el calor y el alcohol no dejaba de mirarla, trago duro sentándose sobre las sabanas arrugadas "¿por qué te detienes?" con una cara de decepción acerco su rostro al de T/N besando sus mejillas y dando un corto beso en sus labios, tomando su mano poniéndola a sentir lo duro que estaba "sigue por favor, no me vayas a dejar así... por esta noche ¡hazme lo que quieras!"

T/N sintió que con esas palabras se le abrieron las puertas del cielo. No tuvo más remedio que ayudar a su mejor amigo, por qué al final los amigos siempre se ayudan ¿o no?

Ken se mantenía de piernas abiertas, entre ellas estaba T/N haciéndolo ver estrellas, su boca estaba ocupada por su gran polla, su lengua se movía como loca sobre su polla, con una mano moviéndola de arriba abajo haciendo que su orgasmo cada vez este cerca, las mordidas y chupetones eran muestra que T/N lo estaba disfrutando de verlo tan caliente, tan para ella. 

Su orgasmo acabó sobre su boca, tragándolo satisfecha. Se sentó sobre la cama sintiendo como era jalada ahora T/N abajo de él, podía sentir su respiración en su rostro, esperando la cereza del pastel, sintiendo una corriente eléctrica por todo su cuerpo se preparó mentalmente al sentir sus manos sobre su pecho, justo cuando iba a ser el mejor beso de su vida. Ken cayó dormido debajo de ella.

Al final, logró zafarse y cubrirlo con una manta. "Buenas noches, grandulón," murmuró con cariño, dándole un beso en la frente antes de apagar la luz.

Antes de salir de la habitación, escuchó la voz adormilada de Ken murmurando algo. Se giró y lo vio con los ojos cerrados, pero con una pequeña sonrisa en su rostro.

"T/N... te quiero," balbuceó Ken en su borrachera.

T/N se quedó en silencio, su corazón latiendo rápidamente. "Yo también te quiero, Ken," susurró, sabiendo que él probablemente no recordaría nada al día siguiente.

Cerró la puerta con una sonrisa, sabiendo que, al menos por esa noche, tenía ese pequeño momento solo para ella.

Cerró la puerta con una sonrisa, sabiendo que, al menos por esa noche, tenía ese pequeño momento solo para ella

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One Shots [ken Sato]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora