Capítulo 3.13 Reunión de lobos

4.8K 420 105
                                        

Esta reunión ocurrió antes del capitulo anterior

*************

Trueno

No había nada más molesto que mis hermanos. Venían a mi territorio, y lo único que hacían era fastidiar y fastidiar. Ahora querían organizar una estúpida reunión. Como el humano de Feroz fue el último en llegar, terminamos corriendo hacia la profundidad del bosque, donde todos ya estaban reunidos.

Cuando Oscurus me vio, se acercó con su semblante serio y autoritario. Estaba molesto porque todos habían sido testigos de cómo Nick trataba a mi Armonía, y les parecía inaudito nuestro comportamiento.

—¿Dónde quedó su dignidad y valor? —me reclamó Oscurus con molestia.

—Todavía los tengo —le afirmé con autoridad.

—Esa mujer lo despreció y lo abandonó. Tiene que ser cruel con ella, lastimarla como ella lo lastimó a usted —exigió Oscurus.

—No seré cruel con mi Armonía —sentencié con rotundidad.

—Yo apoyo eso. Ella es demasiado frágil y tierna —intervino Viento, mientras Oscurus lo miraba con disgusto.

—Pero lo lastimó —aseguró Oscurus con enojo.

—Lo hizo. Es una mujer cruel, y su apariencia frágil solo es una distracción. En realidad, es mala —afirmó Tornado con firmeza.

—Ella no es mala —les aseguré, reclamando.

¿Cómo se atrevían a juzgarla sin siquiera conocerla? Mi Armonía era delicada, y si mis hermanos decidían atacarla con sus groserías, no iba a quedarme callado ni a tolerar sus desplantes. Por ella los enfrentaría.

—Lo es —murmuró Feroz distraído mientras seguía jugando con una roca.

—Ella lo abandonó, lo dejó por un insignificante humano. Y si vuelve, es porque está enferma y necesita de su magia. Y usted, como un imbécil, cae en sus encantos nuevamente —aseguró Oscurus con rotundidad y molestia.

—Creo que esto va más allá de nuestro entendimiento —intervino Sombra con tranquilidad—. No somos quienes para juzgar a nuestro hermano por cómo es con su compañera. Claramente, todos tenemos nuestras propias formas de vivir con ellas o sin ellas —aseguró con determinación.

—Todos sabemos que usted enloqueció cuando la perdió —le reclamó Oscurus.

—Lo hice —admitió Sombra.

—Me largo —sentenció Oscurus mientras se retiraba.

Odiaba cuando le llevaban la contraria. Siempre quería tener la razón, pero, por mucho que lo respetara, jamás actuaría de manera tosca y grosera contra mi Armonía.

—Creo que tiene razón. No me imagino la vida sin poder pelear con mi caprichosa indomable. Ella es desesperante, pero prefiero vivir en su tempestad antes que en una calma sin ella —afirmó Tornado mientras se marchaba.

—A mí me da igual —aseguró Feroz, restándole importancia.

—Es porque no la ha perdido —respondió Viento con aburrimiento ante su terquedad.

—Ni la perderé —replicó Feroz, convencido.

—Nada tenemos seguro, Feroz —le aseguró Sombra.

—Yo sí —respondió, antes de irse corriendo.

Viento solo lo miró con calma y aburrimiento. Feroz era un lobo terco y difícil de tratar. Pobre de su compañera.

—Tú no las has conocido —le dije mientras lo observaba.

—Quién sabe si mi humano quiera eso —murmuró con calma, mientras se retiraba.

Viento siempre respetaba y priorizaba los deseos de su humano por encima de los suyos. Había aceptado que, para él, ser un lobo era una gran carga.

—¿La hubieras perdonado si se hubiera ido con otro? —le pregunté a Sombra, buscando un consejo.

De nosotros, él era el único que sabía cómo tratar a su compañera. Si iba a recibir un consejo, sería de él.

—Por supuesto. Ella es mi dulce luna; le hubiera perdonado todo sin rechistar. Por eso no te juzgo. Sé lo que se siente perderla, el dolor, la angustia y el vacío que deja su ausencia —aseguró Sombra con sabiduría.

—Es feo —dije con nostalgia.

Todo este tiempo la había extrañado. Me preguntaba una y otra vez qué hice, o qué hizo Nick, para que ella tomara una decisión tan radical.

—Es como estar muerto en vida. Nuestros hermanos no lo entienden porque no han pasado por ese dolor. Oscurus ni siquiera sabía que Rossan era su compañera. Tornado tuvo la suerte de que su humano sabe pensar y cómo tratar a su compañera. Feroz ha tenido buena fortuna, aunque no sé cuánto le durará. Por mi parte, tengo un basura de humano que la lastimó y humilló. En su momento cometí el error de aislarme para que se conocieran, un grave error. Desde el principio debí estar más pendiente de ella. Pero, en ese entonces, era muy tranquilo y dejaba que todo fluyera de forma natural —confesó Sombra con tranquilidad.

—Mi humano y yo hicimos todo bien con ella —respondí, derrotado.

—Lo sé —afirmó Sombra, pensativo.

—No entiendo qué pasó —dije, confundido.

—Algo extraño que nos ocultan. Tu compañera no es cruel y no tiene pinta de serlo, pero no sabemos cómo es su entorno —aseguró, reflexionando.

—¿Alguien pudo obligarla? —pregunté, alarmado.

—Puede ser —respondió con calma mientras se marchaba.

Mi Armonía era frágil y siempre había sufrido por culpa de las personas que la rodeaban. Tendría que investigar más. Nick había intentado averiguar durante los primeros años, pero sus padres tenían todo muy organizado, y nunca nos enteramos de nada. Después de la guerra, simplemente nos dedicamos a recuperar los estragos que había dejado en nuestro territorio.

—Mi Armonía —murmuré pensativo mientras aullaba a la luna.

—Mi Armonía —murmuré pensativo mientras aullaba a la luna

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
6.El Alfa ImplacableHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora