Capítulo 3.38 Las minas

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Después de tanta espera, por fin llegó el evento de luna llena y, con él, mi debut como luna. Estaba nerviosa y le había pedido ayuda a Abby para saber cómo actuar o qué hacer, pero ella me aseguraba que solo sería como una de las tantas fiestas que mis padres celebraban en casa.

Así que me encontraba terminando mi maquillaje mientras realizaba una videollamada con Abby y nos poníamos al día. Había elegido un vestido plateado, corto y con vuelo. Se ajustaba a mi cintura y busto a la perfección, pues se ataba en mi espalda con unas delgadas tiras que sujetaban el corsé.

—Tengo nervios, es mi primer evento como luna —le dije, terminando de aplicarme la pestañina.

—Todo saldrá perfecto. Ellos te aman, así que estarán felices —me aseguró con emoción.

—Gracias por tu apoyo y consejos —le dije con una sonrisa.

—Déjame ver cómo quedaste —me pidió cuando vio que me colocaba los aretes.

Terminé de ponerme de pie y me alejé un poco para que pudiera verme. Ella solo sonrió con emoción.

—A Nick le dará algo —aseguró con alegría.

—Eso espero —le respondí mientras me miraba en el espejo y sonreía con satisfacción. Me gustaba cómo me veía.

—No durarás mucho en la fiesta con ese vestido —afirmó con complicidad.

—Trataré de entretenerlo un rato —dije con entusiasmo, pues quería disfrutar al máximo la ceremonia.

—Solo tú consigues eso —comentó con diversión.

Sonreí con complicidad. Si algo había aprendido en este tiempo con Nick, era que siempre tenía su atención y detalles. Por supuesto, él también tenía los míos.

—Dulzura —llamó la voz de Nick al otro lado de la puerta.

—Ya salgo —anuncié mientras tomaba mi bolso.

Que Nick hubiera adecuado la habitación con un tocador y todo lo necesario para que me sintiera cómoda y pudiera arreglarme sin dificultad me había encantado. Siempre había sido muy observador; sin necesidad de decírselo o pedírselo, él sabía lo que necesitaba.

—Adiós, te quiero —me despedí de Abby enviándole un beso.

—Yo igual —respondió enviándome uno.

Cuando salí, Nick se encontraba de espaldas en el gran balcón de la habitación. Su ancha espalda estaba cubierta por su traje, haciéndolo lucir imponente y poderoso. No había nada en Nick que no me gustara; él siempre era mi foto perfecta.

—Lista —dije para hacerme notar.

Él volteó para observarme y me dejó sin aliento. Se veía exquisito y apuesto en ese traje negro a la medida, peligrosamente atractivo y poderoso. Lo observé con detenimiento y él hizo lo mismo, hasta que nuestras miradas se cruzaron y sonrió con timidez.

—Dulzura... —susurró acercándose a mí, y yo avancé hasta su encuentro.

—Estás muy guapo —le dije cuando me tomó en sus brazos.

—Me dejaste sin palabras —respondió, observándome con detalle y pasando suavemente sus dedos por mi rostro—. Ven para acá —agregó antes de tomar mis labios en un beso tierno, corto pero apasionado.

Nick terminó guiándome fuera de la habitación hacia el salón de eventos, donde todos nos estaban esperando.

—Tengo nervios —le confesé mientras caminábamos de la mano.

6.El Alfa ImplacableHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora