Nick
La verdad me golpeó tan fuerte que me dejó pasmado en mi lugar. Nunca en mi vida había recibido un golpe tan devastador como enterarme de que mi dulzura estaba muriendo. Su enfermedad no era pasajera; era terminal. Ella se estaba yendo. La compleja maraña de hilos que conformaban su vida se deshacía en una delgada hebra a punto de quebrarse.
Avancé deprisa hacia mi estudio mientras llamaba con urgencia a Inés, mi secretaria. ¿Cómo era posible que un informe tan importante se hubiera extraviado? ¿Dónde putas estaba?
Entré al estudio con el corazón latiendo a un ritmo frenético. Las paredes se cerraban sobre mí, asfixiándome, y el espacio parecía empequeñecerse con cada segundo.
—¿Me llamó, Alfa? —dijo Inés al entrar apresuradamente en mi oficina.
No llegó sola. Verusha también entró detrás de ella, luciendo preocupada.
—¿Dónde está el informe que dejó el doctor Ryan? —pregunté, con un claro tono de reclamo.
—¿Informe? —respondió Inés, alarmada.
—¡Deme el maldito informe! —le exigí, mi voz cargada de enojo.
Inés retrocedió un paso, visiblemente asustada. Verusha también se removió incómoda mientras yo seguía fijando mi mirada en Inés, lleno de rabia. Su aparente incompetencia me había privado de información crucial.
—Alfa, yo le entregué el informe a la señorita Verusha —dijo Inés con angustia, justo cuando avancé hacia ella con decisión y rudeza.
Mi ira cambió de objetivo. Ahora estaba enfocada en Verusha, quien me miraba con evidente temor.
—¿A mí? —preguntó Verusha, alarmada.
—Sí, a usted —afirmó Inés.
—El informe —le exigí a Verusha mientras me acercaba a ella y extendía la mano para que me lo diera.
—No lo recuerdo —respondió, preocupada.
—Pues más le vale recordarlo —le dije con un tono intimidante.
—Ya lo recuerdo —dijo tras un momento de reflexión—. Lo dejé junto con las carpetas de los estudios de impacto ambiental que te entregué.
—¡Carpetas que iban a ser archivadas! —le reclamé con enojo.
—Solo las dejé encima del escritorio —se excusó, visiblemente aterrada.
—¡Búsquelo ahora! —le grité, perdiendo la paciencia.
—Sí, Alfa —respondió Verusha, temblando.
La observé mientras buscaba nerviosa entre mis estantes. Su cuerpo temblaba levemente, y sus movimientos eran torpes. Finalmente, tomó una carpeta blanca, y me acerqué apresuradamente hacia ella.
—Aquí está —dijo, con voz insegura.
—Démela —le ordené, arrebatándosela de las manos—. Retírense —les exigí a ambas mientras volvía al escritorio.
Tomé la carpeta con fuerza y me senté. Serví un gran trago de whisky y lo bebí de un solo golpe. Luego, abrí la carpeta y dejé que mi mente se sumergiera en las páginas del informe.
Informe Médico
Nombre del Paciente: Dulce Alana Ryan Mattsson
Edad: 24 años
Diagnóstico Principal: Cáncer gástrico en etapa terminal
Antecedentes Clínicos:
· Estado previo: La paciente permaneció en coma durante un periodo de 5 años debido a complicaciones relacionadas con su estado de salud previo.
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6.El Alfa Implacable
Hombres LoboNick Manrique Walsh, es el menor de sus seis hermanos. Alguien dulce, amigable, sociable y con un gran atractivo físico, que lo cataloga como el hombre perfecto. Bueno eso es lo que piensan todas las chicas del instituto o cualquiera que lo conozca...
