🌸✨ Mis queridas orquídeas mágicas ✨🌸
Hemos llegado al final de esta historia 📖💫.
Este es el capítulo final, y dentro de poco publicaré un epílogo corto 📝🌙.
Espero que hayan disfrutado este libro tanto como yo al escribirlo 💖🖋️.
¡Que lo disfruten! 🌟🌷📚
Nick
Me sentía perdido, desorientado y sin fuerzas. Cuando mi vista se acostumbró a los rayos de luz que se filtraban por la habitación, me levanté de un salto, alerta.
Santiago estaba en la habitación, inmóvil, esperando mi siguiente movimiento. Quería golpearlo, herirlo, gritarle en la cara por haberme sacado de allí cuando yo no lo deseaba.
Alana era lo único en lo que podía pensar. Mi dulzura... mi dulzura se me había escapado de los brazos.
—Alana —murmuré alarmado, mirándolo con cautela.
Santiago asintió con calma y alzó los brazos, mostrándome que no tenía intención de hacerme daño. Para él era fácil estar allí; la razón de su existencia seguía viva, mientras que la mía se había desvanecido entre mis brazos.
—Tranquilo —intentó calmarme y se acercó, pero yo retrocedí, negando con la cabeza.
—No debieron sacarme —le reclamé con rabia, sintiendo un nudo en la garganta mientras corría hacia la puerta.
—Era necesario —aseguró siguiéndome, pero un leve mareo me detuvo.
—Alana... —mencioné con dolor, apoyándome en la pared en busca de soporte.
—Con cuidado, aún se está recuperando —dijo Santiago, preocupado, intentando sostenerme.
—Quiero verla —afirmé con decisión, mientras empezaba a avanzar, sintiendo cómo todo me daba vueltas. Santiago terminó por ayudarme, sirviéndome de apoyo.
Mami Rous se acercó a nosotros, mirándome con ojos llenos de alegría y ternura, asegurándose de que no tuviera ningún rasguño. Pero yo solo negué con la cabeza, mientras sentía cómo las lágrimas se acumulaban en mis ojos, imposibles de contener.
—Nick —me llamó, preocupada.
—Alana —le respondí con un hilo de voz.
—Nick, cariño, calma —dijo ella, acercándose a mí, pero yo solo me encogí.
Leilani venía detrás de ella y me miraba con culpa. Fue su droga la que terminó por llevarme a la inconsciencia, y yo solo le devolví una mirada llena de dolor y enojo, sintiéndome traicionado.
—Nick, lo lamento —dijo Leilani, intentando acercarse.
Negué con firmeza y me solté de Santiago, corriendo hacia las habitaciones que habían preparado para Alana. Cuando estuve frente a su puerta, me quedé congelado por un instante. Pero reuní la fuerza y el valor para girar la perilla.
Al entrar, el aire estaba impregnado de un aroma a limón, fresa y melocotón, todos con un toque dulce.
—Alana —llamé, ingresando, pero me detuve en seco cuando Sam me recibió con una sonrisa.
En sus brazos tenía dos pequeños bultos, tranquilos, sin emitir sonido alguno, apenas respirando suavemente.
—Hola, papá —dijo con alegría, sosteniéndolos con ternura.
—¿Son...? —pregunté, sin poder creerlo, acercándome a ella con temor, pero también emocionado.
—Tus hijas —respondió feliz.
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6.El Alfa Implacable
Loup-garouNick Manrique Walsh, es el menor de sus seis hermanos. Alguien dulce, amigable, sociable y con un gran atractivo físico, que lo cataloga como el hombre perfecto. Bueno eso es lo que piensan todas las chicas del instituto o cualquiera que lo conozca...
