Capítulo 3.45 Mi amor no me dejes

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🌸✨ Mis orquídeas mágicas, hemos llegado al final de esta hermosa historia.
📖 Hoy publico el capítulo 45 y en la noche estaré compartiendo el epílogo.
💖 Espero que lo disfruten mucho.
🥰 ¡Las quiero! Leo sus comentarios con todo el cariño y nos volvemos a ver esta noche. 🌙********

Con tan solo dos semanas para la llegada de mi bebé, mi hermano terminó viniendo personalmente a revisarme. Solo que, esta vez, no lo hizo solo: trajo consigo a toda su familia.

—Nos acercamos cada día más —nos aseguró con tranquilidad, después de revisarme y comprobar que todo estaba en orden—. Si no les molesta, en estas dos semanas que faltan nos instalaremos aquí —nos pidió con cordialidad.

—Ya mandé arreglar todo —dijo Nick, dando por hecha su petición.

—Quiero asegurarme de que todo salga bien —insistió mi hermano con preocupación.

—Quedo más tranquila con eso, Nicolás —le dijo mi mamá con sinceridad.

—Todo saldrá bien —mencionó Sam, entrando en compañía de sus tres hijos.

—Eso espero —le respondió mi hermano, preocupado, cuando ella se acercó a mí.

—¡Hola, tía! —me saludaron los tres pequeños con alegría.

—Hola, pequeñitos —les dije, dándoles un sonoro beso a cada uno.

—Hola, señor que se llevó a nuestra tía y por eso ya no nos puede hacer desayunos de animalitos —reclamó el pequeño Mael a Nick.

—Una verdadera lástima. Ahora me los hace a mí —le aseguró Nick, divertido ante el reclamo de mi sobrino.

—¡Es injusto! Te robaste a nuestra tía —reprochó Draven con enojo.

—No se la robó, es su marido —aclaró Theron, torciendo levemente los ojos.

Mis sobrinitos se acomodaron conmigo en la cama y me observaron con curiosidad, mientras que, con sus pequeñas manitas, tocaban suavemente mi vientre. Nick solo los miraba divertido ante su inocencia.

—¿Por qué te comiste una alverja? —preguntó el pequeño Mael, inspeccionando mi vientre con interés.

—Tonto, está embarazada —aseguró Draven, dándole un golpe, y Mael lloró suavemente mientras lo miraba mal.

—Además, no sería una alverja. Sería una sandía, grande e inmensa —añadió Theron con aburrimiento al escuchar a sus hermanos.

—Niños, compórtense o su tía no les hará más desayunos de animalitos —los amenazó Sam, y ellos negaron suavemente con la cabeza.

—Lo sentimos, tía —se disculparon con dulzura, y yo les sonreí con ternura.

—Los quiero —les dije con cariño.

—Nosotros a ti —aseguraron, abrazando suavemente mi vientre.

—Sam —la llamé suavemente, buscando su atención.

—Dime —me respondió con dulzura.

—Quiero que seas tú —le pedí con timidez.

—¿Yo? —me dijo, confundida ante mi solicitud.

—Quiero que te encargues de mi parto. No me siento cómoda con que sea mi hermano o Bastián —le dije con voz baja, pues me aterraba que vieran mis partes íntimas.

—Por eso estoy aquí, Alana, para apoyarte —me aseguró con tranquilidad.

—Gracias —le respondí, agradecida por su apoyo.

6.El Alfa ImplacableHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora