Mi hermano y Leilani se dedicaron a extraerme muestras de sangre, las cuales fueron procesadas de inmediato. Ambos asentían con entusiasmo y emoción. Mientras tanto, Nick seguía sosteniéndome la mano, esperando pacientemente a que nos dieran información.
—¿Sucede algo? —preguntó Nick al notar que habían comenzado a conversar de forma profesional entre ellos.
—Nada, todo está bien —aseguró mi hermano, concentrado en los resultados que revisaba en la pantalla.
—Me quedaré con algunas muestras —indicó Leilani, tomando unos tubos de sangre y guardándolos en una especie de nevera.
—Está bien —respondió Nicolás, dando su aprobación.
Nicolás se puso de pie y se acercó a nosotros con determinación, sosteniendo su tableta. Nick me tomó de la mano y también se levantó para mirarlo de frente.
—Todo está bien. Estás en perfecto estado —afirmó mi hermano con intriga, sin comprender del todo qué había ocurrido.
Leilani continuó realizando otros exámenes mientras anotaba en su tableta, concentrándose en cada detalle. Mi hermano, por su parte, le enviaba información a través de mensajes hasta que la historia clínica completa quedó en manos de Leilani.
—Aprovechemos para hacer la ecografía —sugirió mi hermano, indicándome que me pusiera cómoda en la camilla.
Nick me ayudó a recostarme y a levantar un poco mi camisa, bajando ligeramente mi falda para dejar mi vientre al descubierto. Nicolás acomodó el equipo y aplicó un gel frío sobre mi piel antes de comenzar a examinarme con detenimiento. Cuando finalmente encontró lo que buscaba, me sonrió y se concentró en la pantalla.
—Listos para ver a su bebé, papás —anunció con emoción. Yo solo asentí con una gran sonrisa.
—Sí —respondió Nick, sin soltar mi mano y fijando su atención en la pantalla.
—Bien, aquí lo tienen —dijo mostrando una pequeña mancha en la imagen—. Tiene exactamente dos meses.
—Entonces, sí fue en el Árbol Madre... —murmuró Nick pensativo.
—¿Árbol Madre? —preguntó mi hermano, desconcertado.
—Olvídalo —respondí, sintiéndome avergonzada. Mi hermano solo asintió, comprensivo.
—Nick... —lo reprendí en voz baja.
—Amor, vamos a tener un bebé y nos vamos a casar. Es normal la sexualidad —afirmó Nick con tranquilidad.
—Según el test de ADN fetal en sangre materna... es un niño —confirmó Nicolás, observando la pantalla.
—¡Lo sabía! —celebré con entusiasmo. Mi hermano solo asintió.
—Pero... —murmuró, aún concentrado en la ecografía.
—¿Sucede algo? —preguntó Nick con alarma, lo que hizo que me preocupara de inmediato.
—Es un poco inquieto. Se mueve mucho —comentó mi hermano, divertido, mientras ajustaba el monitor.
—No quiere que lo vean —observó Nick.
—No le gustan las fotos —añadió mi hermano entre risas.
—Lástima que su mamá es fotógrafa —bromeó Nick.
—Es hermoso, y respetaré sus decisiones —afirmé con determinación.
—¿Nos puedes dar una foto? —pidió Nick a mi hermano, quien asintió.
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6.El Alfa Implacable
LobisomemNick Manrique Walsh, es el menor de sus seis hermanos. Alguien dulce, amigable, sociable y con un gran atractivo físico, que lo cataloga como el hombre perfecto. Bueno eso es lo que piensan todas las chicas del instituto o cualquiera que lo conozca...
