Por fin llegó el día del eclipse lunar, y Leilani, junto con su hermana, arribaron un día antes. Ambas lucían hermosas y radiantes al bajar de las camionetas que las transportaban. Los hermanos de Nick las seguían de cerca en compañía de sus hijos.
—¡Alana! —dijo Leilani al verme, y me abrazó con entusiasmo.
—¡Leilani! —respondí emocionada, correspondiendo a su abrazo.
Indira llegó detrás de ella, y cuando me separé de Leilani, me dedicó una sonrisa cálida.
—Hola, Alana —me saludó Indira mientras me daba un beso en la mejilla.
—Hola, Indira —respondí devolviéndole el saludo.
Damien se acercó acompañado de sus dos hijos y me saludó con un leve asentimiento de cabeza, mientras los pequeños agitaban sus manitas para saludarme. Por su parte, Tyler también se aproximó, llevando de la mano a su hijo, y me dirigió una sonrisa intrigada.
—Alana, volviste —dijo Tyler con una pizca de diversión.
—Hola, Tyler —le respondí con una sonrisa.
—Este pequeño es Gerald, nuestro hijo. Saluda, campeón.
El niño, que caminaba junto a Tyler, me miró con seriedad y asintió de manera educada.
—Buenas tardes, señorita Alana. Mi papá dice que usted es la compañera de mi tío Nick y que él se vuelve loco cuando está con usted. Quiero ver eso —comentó con curiosidad.
Sonreí nerviosa. Gerald era un niño adorable, con un aire tierno, pero su forma de hablar era sorprendentemente directa y seria.
—¡Gerald! —lo reprendió Indira con algo de vergüenza, mientras Tyler reía divertido.
—Es la verdad —se defendió el pequeño.
—Lo es. ¡Y por eso nos reímos de su tío! —añadió Tyler entre carcajadas.
—Yo no quiero reírme, solo quiero ver qué hace —respondió Gerald con seriedad.
—Será divertido —lo animó su padre.
—No lo será —replicó el niño, imperturbable, mientras se dirigía hacia la mansión.
—Es igual a tu hermano —se quejó Indira mirando a Tyler.
—Entonces es perfecto —replicó Leilani con alegría.
—¡Claro que lo es! Mi papi es el mejor —intervino Sarka, la niña de cuatro años, con entusiasmo.
—En realidad, es un ser horrible —bromeó su tía, haciendo que la pequeña pusiera un puchero triste.
—¡Indira! —la reprendió Leilani con desaprobación.
—Lo siento, cariño. Tu papá es tu papá —se disculpó Indira, acariciándole la mejilla con ternura.
—Tu papá es genial —añadí en tono conciliador, y la niña me sonrió.
—Eres muy linda. No me extraña que mi tío Nick te quiera tanto. Mi mamá dice que mi tío te ama y que es hermoso verlos juntos. Pero mi papi dice que lo abandonaste y por eso está enojado contigo —comentó la pequeña con una encantadora sonrisa.
Leilani se disculpó, pero yo resté importancia al comentario. Los niños suelen ser espontáneos. Continuamos avanzando hacia la mansión, donde ya estaban instalados todos los demás.
—Vamos de compras —propuso Leilani después del almuerzo.
—Quiero un vestido azul impactante. ¿Creen que lo consiga? —preguntó Indira con determinación.
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6.El Alfa Implacable
Hombres LoboNick Manrique Walsh, es el menor de sus seis hermanos. Alguien dulce, amigable, sociable y con un gran atractivo físico, que lo cataloga como el hombre perfecto. Bueno eso es lo que piensan todas las chicas del instituto o cualquiera que lo conozca...
