Desvariando

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NARRA SKELLEN

Desperté en la terrible habitación que nos habían construido a los arqueros. Al menos agradecía que no nos hubieran echado del refugio, después de todo nos seguían considerando como una amenaza.

Miré las camas contiguas a la mía, no había nadie en ellas, ni siquiera dentro de la habitación. Me levanté sin recordar la herida en mi pierna, no daba molestia alguna, quizá finalmente estaba sanando.

Afuera podía escuchar risas y conversaciones animadas, intrigada por tal hecho salí para averiguar qué estaba sucediendo. Afuera encontré a Cooper jugando con Skeleton, su clásico juego de atravesar flechas sobre la cabeza del más pequeño.

—Skellen, ya has despertado.

Saludó emocionado acercándose a mí a la vez que intentaba quitarse los restos de manzana de su cabeza.

—¿Dónde están los demás arqueros?

Pregunté, Skeleton se encogió de hombros.

—¿Lo has olvidado? Se han ido, después de todo no los necesitamos aquí, mucho menos después de todo lo que hicieron.

Respondió un poco sentido, Cooper asintió con la cabeza.

—Sí, mucho menos después de que todo era para hacerte daño. No podemos dejar que hagan daño a una de nuestras amigas.

Dijo el pequeño tomándome de la mano y sonriendo con dulzura. Lo miré entre sorprendida y conmovida, hacía mi mejor esfuerzo por no derramar ridículas lágrimas.

Miré a mi alrededor, todo parecía tan igual al refugio antes del ataque, la brisa transmitía tranquilidad y la luna iluminaba tanto que parecía como si fuera de día.

—Es luna llena, la favorita de Marcus, porque le recuerda a ti.

Dijo el pequeño provocando un sonrojo en mi rostro.

—Es un idiota.

Dije intentando ocultar mis nervios, Skeleton se cruzó de brazos.

—Deberías dejar de llamarlo así sólo por estar enamorado de ti, después de todo tú sientes lo mismo por él.

Me reclamó, Cooper asintió riendo leve. No salía de mi sorpresa.

—¿Él les ha dicho todo?

Pregunté, ambos se miraron curiosos.

—Ustedes lo dijeron después de que se fueran los arqueros, el padre de Ender y todos esos chicos del nether.

Respondió como si fuera obvio.

—Skellen, ¿te sientes bien? Quizá has dormido demasiado.

Dijo Cooper sonriendo nervioso, negué con la cabeza sintiéndome muy confundida, miré directamente hacia el pequeño.

—¿Has recuperado la memoria? ¿Ya no temes a los enderman?

Pregunté, él sonrió asintiendo.

—Por supuesto, Cinthya es una experta.

Dijo orgulloso.

—Bueno, ya que te has despertado es hora de ir con Cuppa.

Dijo el más delgado comenzando a caminar hacia la casa de la mencionada, Cooper comenzó a seguirlo llevándome de la mano.

—Sí, no puedes faltar, después de todo también vas a ser tía de mi sobrino.

Dijo emocionado. ¿Cuppa iba a dar a luz? Juraría que faltaba mucho tiempo para eso.

Vida En Un Mundo LocoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora