NARRA ENDER
Ya había planeado todo para el viaje al End, no podía perder más tiempo, sabía que si mi hijo naciera mi padre buscaría cualquier excusa para seguir con su plan. Ya había dejado a cargo a un enderman que prometía tener todo bajo control así que podía confiar que estarían bien un par de días sin mí.
Entré a la casa de Cuppa, Pancho al verme cacereó, pero al identificarme volvió a acurrucarse en el sofá. Dentro de la habitación se escuchaban risas de Cooper y la voz de Cuppa que al parecer intentaba mantenerlo quieto.
El chico aún no recuperaba su memoria, pero al menos pensaba que estaba en una especie de campamento o algo así donde un día sus padres vendrían a buscarlo.
—Vamos, saltar es divertido.
Celebraba el pequeño saltando en una de las orillas de la cama, ella lo miraba entre preocupada y asustada.
—Puedes lastimarte, deja de hacer eso.
Pidió, pero el chico no parecía escucharla. Me acerqué a sus espaldas y lo tomé de la cintura para después bajarlo al suelo.
Sentí como se estremecía, estaba asustado.
—¿Por qué saltabas sobre la cama?, ¿pensaste en qué hubiera pasado si caes sobre Cuppa?
Le pregunté con voz seria, él se encogió y las lágrimas comenzaron a inundar sus ojos.
—No ha pasado nada, él no lo volverá a hacer.
Dijo Cuppa, la miré desaprobando que lo estuviera defendiendo, pero antes de decir algo la voz de mi padre habló fuerte en la habitación.
—¿Es esta la educación que esperas que tu hijo reciba? Patético. Será un chico mal comportado, ingenuo y desobligado, tal como él.
Exclamó señalando a Cooper quien corrió a los brazos de Cuppa para llorar.
—Ridículo, ¿qué falta? A este chico le falta mano dura para enseñarlo a ser un hombre de verdad.
Dijo, crucé los brazos molesto.
—¿Estás planeando golpearlo? Porque no te dejaré poner una sola mano sobre alguno de ellos, que te quede claro.
Dije, él sonrió despreocupado.
—Para empezar necesita eliminar aquello que lo hace débil, como por ejemplo el pollo.
Dijo, Cooper lo miró preocupado y asustado con su rostro todo mojado.
—No se atreva a hacerle daño.
Dijo intentando mostrarse rudo, mi padre rió.
—No podrías hacer nada aún si tu vida depende de ello, porque eres débil, como una chica.
Dijo seguro, lo miré furioso.
—No lo conoces, no sabes de lo que es capaz. Además, las chicas no son débiles.
Dije, él rió divertido.
—¿También te estás volviendo débil? Intentaré no sorprenderme cuando te vea coleccionando florecitas.
Lo miré molesto, pero parecía que su cometido era ese, no dejaría que se saliera con la suya.
—¿Qué es lo que haces aquí si tanto te molesta vernos?
Pregunté, sonrió despreocupado paseándose por la habitación.
—Vengo para ir contigo.
Dijo seguro, lo miré intentando ocultar mi enojo.
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Vida En Un Mundo Loco
FanfictionTercer parte de; "Una Vida Pixeleada", "Sobreviviendo en un loco mundo" y "Pixeles Sobrevivientes". Todo vuelve a la calma después de una larga lucha contra monstruos y poderosos enemigos, ahora nuestros amigos se disponen a reconstruir su hogar y r...
