NARRA MARCUS
Caminaba por el refugio ya que Stevens no me dejaba trabajar en el taller con el brazo herido, aunque ya había mejorado mucho. En casa cuidaba de Canela, la conejita de Cindy, pero suele dormir mucho en las noches así que no había mucho que hacer tampoco.
Miré hacia dónde los hermanos de Skellen discutían entre ellos, últimamente parece que no logran ponerse de acuerdo en lo que sea que tramen. Los observé mientras avanzaba, sentía un enojo muy grande hacia ellos por lo que habían causado en Skellen.
Habían demostrado ser buenos e intentaban mostrar que sólo querían apoyar en el refugio, incluso juraban que el daño hecho a Skellen no fue del todo intencionado, pero aún así no podía mirarlos sin pensar en cómo podían seguir con sus vidas tan tranquilos aún sabiendo que alguien más sufría por su culpa.
Nilsa, la menor de ellos, se percató de mi mirada y me sonrió amistosa. Fruncí el ceño incómodo por su actitud y por lo que siempre me molestaba; su parecido físico con Skellen, pero por no prestar atención a por dónde caminaba choqué con alguien.
—¿Otra vez en las nubes?, ¿habrá un día que estés alerta?
Preguntó Mindy cruzando los brazos, aunque no estaba molesta.
—Claro, yo siempre estoy alerta, pero no representas un peligro para mí.
Respondí confiado guiñándole un ojo. Me dirigió una mirada molesta acompañada por el rojo de sus mejillas.
—Cuida tus palabras, sé defenderme y también sé tus puntos débiles.
Amenazó mientras me apuntaba con su dedo índice.
—Estamos en la misma situación, no te sientas tan afortunada.
Me burlé mirándola con una sonrisa victoriosa, ella enarcó una ceja.
—¿En serio?, ¿y qué es mi debilidad, según tú?
Preguntó retadora, sonreí confiado.
—Es obvio. Yo.
Dije señalandome, ella me miró unos segundos pero no pudo contener la risa. Ambos reímos divertidos hasta el punto en que comenzaba a faltarnos el aire.
Logramos calmarnos unos minutos después, ella me miró con una sonrisa algo triste.
—Me gustaban como eran las cosas antes.
Comentó, sonreí asintiendo.
—Los buenos tiempos volverán, confía en mí.
Prometí, algo en mí decía que así sería. Ella negó con la cabeza sin saber qué responder por lo que decidí abrazarla para intentar animarla.
Ella correspondió mostrándose más tranquila, pero el que ahora estaba tenso era yo gracias a la mirada amenazante de aquel chico.
—Jamás me dijiste porque él siempre parece querer matarme.
Dije a modo de broma pero esperando una respuesta. Se separó de mí para mirar a donde yo miraba.
—Daichi es un buen chico, serán ideas tuyas.
Dijo sonriendo hacia el mencionado, negué con la cabeza sabiendo que por algún motivo yo no le agradaba.
—Ah, lo olvidaba, debe estarme esperando. Dijo que nos acompañaría a Cindy y a mí a recoger bayas, zanahorias, manzanas o lo que sea que los conejos puedan comer.
Dijo regañándose a sí misma por olvidarlo.
—¿Y yo soy el que siempre está en las nubes?
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Vida En Un Mundo Loco
FanfictionTercer parte de; "Una Vida Pixeleada", "Sobreviviendo en un loco mundo" y "Pixeles Sobrevivientes". Todo vuelve a la calma después de una larga lucha contra monstruos y poderosos enemigos, ahora nuestros amigos se disponen a reconstruir su hogar y r...
