NARRA MIKI
Caminaba divertida mientras disfrutaba de una dulce y fresca manzana que acababa de cortar de un árbol. Skellen caminaba por delante en silencio, buscábamos un lugar donde hubieran animales para cazar.
—Es extraño, debería haber animales por esta zona, no habíamos cazado por aquí.
Comentó mientras avanzaba atenta a cada sonido y movimiento esperando que fuera algún animal que estuviera por la zona.
—Ojalá pudiera ayudar, pero lo único que escucho es el masticar de Miki.
Se quejó Dai mirándome entre ojos, sonreí encogiéndome de hombros.
—Esta será la última, lo prometo.
Respondí para después darle otra gran mordida a mi manzana. Él sólo negó con la cabeza mientras seguíamos avanzando hacia una zona nueva.
Caminamos algunos minutos más pero aún no había nada; ni un ave, ni un conejo, ni siquiera un lobo o algún animal más peligroso cerca, era casi como si la zona estuviera embrujada o algo así. Aún así seguimos avanzando, Daichi y yo agudizamos nuestros sentidos para alertar de cualquier criatura cerca, pero ninguno percibía nada.
—Skellen, no creo que encontremos nada por aquí. Además ya nos hemos alejado bastante del refugio y comienzo a sentirme cansado.
Comentó Dai sentándose en el suelo, Skellen se detuvo y asintió recargándose en un árbol cercano.
—Creo que hemos caminado demasiado, también me siento cansada.
Respondió, miré a ambos. También me había comenzado a sentir extraña, entre cansada, mareada, casi como enferma, pero no había dicho nada porque pensaba que me regañarían diciendo que era mi culpa por comer tantas manzanas.
Iba a sentarme en el suelo cuando una ráfaga de viento sopló trayendo hacia mí un aroma que no entendía cómo no había percibido antes.
—Chicos, creo que hay algo por ahí.
Dije señalando hacía una dirección. Ambos comenzaron a acercarse a mí caminando con cansancio, los tres comenzamos a ir hacia donde había percibido aquel aroma.
Cruzamos algunos arbustos y llegamos frente a un grueso y alto árbol, sin embargo la vista de este no era nada agradable. El cuerpo de un arquero que al parecer había sido asesinado por un profundo corte en el cuello estaba pegado al tronco del árbol, sus extremidades sujetas a este con las flechas que debieron ser clavadas con mucha fuerza como para atravesar piel y hueso dejándolo aferrado a la madera.
—Creo que esto es una burla, alguien tiene algo en contra de los arqueros.
Comentó Daichi señalando el arco colgado al cuello del que debió haber sido el dueño de aquella arma.
—Creo que deberíamos volver al refugio.
Opiné mirando a Skellen quien tenía su mirada fija en el ser sin vida.
—Creo que jamás deberíamos volver a salir a cazar. Al menos no ella.
Agregó Daichi también mirando a Skellen.
—Creo que están exagerando las cosas, quizá hay arqueros cerca y por eso es lo que hemos encontrado últimamente, pero todos sabemos que los humanos intentan acabar con todas las demás especies.
Respondió Skellen cruzando los brazos. Si algo le molestaba era que los demás mencionaran algo sobre protegerla o que la hiciera ver débil.
—¿Qué hay de los animales? ¿Qué hay de esta sensación enfermiza? Creo que hay algo mal por aquí.
Alegó Daichi un poco molesto, Skellen lo miraba de la misma manera pero no quería ver a mis dos mejores amigos peleando.
—Mejor volvamos por hoy, ya es tarde y seguro que nos hará bien descansar. Buscaremos una nueva zona para cazar después.
Propuse, ninguno respondió nada pero en silencio comenzaron a caminar de regreso al refugio. Los seguí esperando que no volviera a surgir una diferencia.
La verdad es que me sentía muy nerviosa, con una sensación de que algo estaba mal, pero ya había demasiada tensión como para seguir pensando en eso.
Regresamos al refugio sin haber cazado nada, antes de entrar Skellen se detuvo mirándonos de frente.
—Creo que es mejor que no le digan a nadie de lo que vimos, es una zona bastante lejana del refugio como para poner nerviosos a los demás.
Comentó, asentí con la cabeza. Daichi asintió suspirando.
—Lo haré si no vuelves a salir a cazar. Y de alguna manera debemos evitar que Zarah y Samara lleguen a salir del refugio.
Respondió, Skellen lo pensó un poco pero finalmente accedió, después de todo Daichi tenía razón y eso parecía sólo ir tras los arqueros. Aunque aún me daba curiosidad donde estaban todos los animales.
Entramos al refugio y fuimos a la casa de Marcus pero estaba vacía.
—Quizá está con Mindy.
Comentó Skellen, Daichi parecía molesto con el comentario pero no dijo nada. Fuimos a la casa de Mindy y también estaba vacía.
Pensamos que quizá estarían en casa de Cuppa, siempre que tenían una oportunidad de ver al bebé lo hacían así que debían estar con ellos, sin embargo al llegar a la casa nos dimos cuenta que también estaba vacía. Skellen dijo que quizá estarían con Charlotte, pero ella se encontraba sola en casa, pero finalmente al encontrar a alguien nos sentimos tranquilos, al menos sabíamos que nadie había venido al refugio a atacar a nuestros amigos.
—Hey, ¿qué están haciendo?
Preguntó Cindy acercándose, al parecer iba hacia su casa.
—Nada, buscábamos a los demás.
Respondió Daichi sin dar más detalles. Aún me sentía agotada y al parecer ellos también. Aún así intentaba aparentar estar bien sonriendo hacia la menor.
—¿No tienen algo así como super olfato?
Preguntó bromeando, Daichi y yo intercambiamos una mirada sin saber qué responder.
—En este sitio hay demasiados aromas, no es fácil para ellos percibirlos todos a la vez e intentar descifrar a qué pertenecen.
Respondió Skellen, Cindy asintió mirándonos extrañada, quizá sospechaba que algo ocultabamos.
—Hoy caminamos mucho, mejor iremos a descansar. Adiós.
Dije mirando hacia Daichi quién asintió. Ambos comenzamos a caminar hacia nuestra casa. En esta teníamos para comer, pero los dos sentíamos aún la sensación de estar cansados y sin hambre por lo que sin comer nada fuimos a dormir, cada uno a su habitación.
En lo que conciliaba el sueño me puse a recordar que este sentir ya lo conocía de antes, era el mismo que transmitían los monstruos a los que nos enfrentamos hace algunos meses, pero era imposible que fuera otro monstruo. Con su gran tamaño y aquel sonido que hacen ya lo hubiéramos descubierto.
Sea lo que sea parecía estarse alejando del refugio, así que pensé que podíamos estar tranquilos, además que me prometí que cuidaría de Skellen, no dejaría que nada malo le pasara. Sintiéndome más tranquila con este pensamiento cedí ante el cansancio.
🐾 🐺 🏹 🐺 🐾
Bueno, como hoy hay poco trabajo tuve tiempo de escribir un poco más.
El cap anterior sería del lunes y este el de hoy :3
¿Qué creen que esté atacando por la zona? ¿En verdad va tras los arqueros? ¿O va contra todo aquello con vida?
¿El refugio estará a salvo?
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Vida En Un Mundo Loco
FanfictionTercer parte de; "Una Vida Pixeleada", "Sobreviviendo en un loco mundo" y "Pixeles Sobrevivientes". Todo vuelve a la calma después de una larga lucha contra monstruos y poderosos enemigos, ahora nuestros amigos se disponen a reconstruir su hogar y r...
