Violeta Desesperante

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Capítulo escrito por Puppet_W

Narra Carlos

Era una dulce noche, no había logrado dormir al parecer ya no lo necesito, desde que llegué aquí todo es tranquilo; sin problemas ni peleas, podía dormir y recuperar aquellas horas de sueño. Me di cuenta de algo; mis partículas hoy eran más brillantes de lo usual, usualmente casi no se notan, son escasas, sólo aparecen un poco cuando me teletransportaba y eso significaba que esta noche y mañana en el día sería feo.

Usualmente mis ojos son cafés, algunos Enderman no le gustaba la idea que fuera diferente pero llegaban algunos días que mis ojos eran de un morado intenso. Decidí salir hoy, Dark esta vez sí estaba conmigo, para liberar algo de estrés quería pelear pero sería un problema si hieren a Dark.

Últimamente me acostumbré a estar solo, bueno no todo el tiempo ya que Samara de vez en cuando, o mejor dicho, cada vez que me veía, me invitaba algo de Comer o simplemente hablábamos.

-Dark, puedes ir con Daichi. Necesito hacer algo.

Dije algo serio apuntando hacia la casa de los chicos lobo arrodillandome a la altura de él, pero eso no lo detuvo de que se me restregara a mi lado para luego irse. Decidí salir del refugio un rato sin que nadie me viera pero alguien me detuvo.

-¡Hola Carlos!

Escuché, la dulce voz de Samara quien venía con una sonrisa, hoy literalmente no se merecía que la tratara mal y peor cuando era un Enderman en mi totalidad, sólo la mire serio a los ojos y ella se puso nerviosa.

-Q-quería saber si querías ir a mi casa a pasar el rato.

Dijo un poco nerviosa por mi actitud, negué con la cabeza.

-Hoy tengo algo que hacer.

Dije entre dientes para luego irme teletransportandome entre cortas distancias. Cuando fui al bosque traté de alejarme lo mayor posible de todos.

Esa linda noche se había vuelto oscura, intente enfocar mi mal humor en los golpes que les daba a los árboles, estaba tan molesto que en un intento de dar una estocada al árbol de escuchó un crujido.

-Tsk se rompió...

Dije muy molesto. Se rompió la espada, en aquel momento dejó de dar su particular brillo.

Guardé el mango y el resto de lo que quedaba en mi bolso, no tengo con nada con que desahogarme. La espada últimamente la usaba mucho, me escapaba a ciertos lugares para entrenar.

Decidí volver a la aldea, luego de unos minutos llegué pero estaba todo sucio, en la entrada estaba Samara, al parecer me estuvo esperando. Ella se fijó que no traía mi espada por lo que se asustó.

-¿Te atacaron? ¿Te hicieron daño? Tienes...

Pase de ella por completo no quería dramas ahorita, tenía un dolor de cabeza terrible. Caminando por el refugio me topé con aquel humano; Stevens, él trató de dirigirme la palabra pero cuando lo miré se quedó en silencio.

Seguí mi camino, vi a Cindy hablar con una chica zorro. Recordé que esos animales son nefastos y abusivos, cuando nos encontrábamos en los bosques unos zorros siempre saltaban y nos robaban nuestras presas, eran raros de verlos pero muy odiosos para los aventureros ya que tienen la manía de robar nuestras cosas y no las devuelven.

Vi un lobo con el pelaje anaranjado y de estatura más pequeño que Dark, me recordó la primera vez que lo conocí. Fue hace mucho, él estaba totalmente lastimado y herido.

Pasó tiempo y mi amigo Dark se fue encima mío, cuando vio a la chica Zorro se puso en guardia, yo sólo me puse a mirar.

-Dark no ella es una amiga.

Escuché a Cindy tratándolo de calmar, pero era casi imposible, Dark sabe que si estoy yo sólo tiene que obedecer mis ordenes y si Daichi estuviera cerca lo calmara. Esto sería un problema la chica zorro se me quedó mirando, su mirada decía que calmara a mi lobo, sonreí.

-Dark, at...

Cinthya apareció interrumpiendome, oportuno para ellas.

-Cindy, podrías venir junto a tu amiga.

Cuando dijo eso comencé a retomar mi camino, podía ver como la mayoría le preocupaba al bebé recién nacido y lo van a visitar. Me di cuenta por el ex rey Ender quién se metió en problemas sólo para visitar a su nieto.

Esa vez se vio en el ambiente y estaban cerca de la casa donde tienen al mocoso. La mayoría tienen algo que hacer, si esto sigue así de monótono tendré que volver a viajar.

Me había calmado un poco, la confrontación me dejó un poco satisfecho. Caminaba en dirección a mi casa, saqué un libro para anotar la nueva especie de lobo que ví hoy, Dark se me acercó con una varita de madera, guardé mi libro y comencé a lanzar la varita hasta llegar a mi casa, en la entrada estaba Samara, cuando me vió se puso un poco triste

-¿Quieres pasar?

Le pregunté a secas, ella me miró y sonrió un poco nerviosa, abrí la puerta y el primero que se adelantó fue Dark quién se dirigió directamente hacia mi habitación. Me senté en la mesa y en la misma se sentó Samara yo estaba bajo el brillo de la luna mis partículas brillaban alrededor de mí.

-Te contaré algo.

Dije serio, ella sólo asintió. La tensión que provocaba era buena.

-Cuando mis ojos comienzan a ser violetas es cuando soy más Enderman.

Dije señalando mi ojo mientras le explicaba.

-Eso significa que mi comportamiento se asemeja a un Enderman, no frecuentemente me pasa, pero sólo dura una o dos noches mínimo.

Dije, ella me miro algo confundida.

-Pensaba que ya no querías saber de mí, pero si es así sólo estarás molesto algunos días, ¿verdad?

Dijo tratando de buscar palabras para no ofenderme yo suspiré.

-En días así no puedo acercarme a los demás, soy muy hostil hacia las personas y animales, exceptuando a Dark.

Al decir eso mi compañero se acercó a mi lado mostrando felicidad y se sentó.

-Pero si es así, ¿estarás afuera? ¿O te iras?

Preguntó triste, no sabía qué hacer ya que en la mayoría de veces estaba solo, acostumbraba a dormir en árboles así que no tenía problemas.

-El irme no es un problema, el problema sería dejarte.

Dije algo frustrado, mi mal humor no ayudaba en nada. Todo esto era un desastre, me agarré el pelo dejando caer mi casco al piso, pero en ese momento me sentí cálido.

Samara se me había acercado a darme un abrazo, por ese momento sentí felicidad aparte de otro sentimiento. Ese momento fue tan lindo que me tranquilizó, poco a poco me fui quedando dormido.

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