Dentro De La Cueva

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NARRA SAMARA 

Salí del refugio sin que nadie me viera, ni fue difícil, todos han estado prestando más atención a otras cosas últimamente. Dark parecía ya saber a dónde dirigirse por lo que lo seguí intentando mantenerme cerca siempre. 

Él es bastante rápido, supongo que Carlos no tiene problemas porque se puede teletransportar, pero yo tenía casi que correr tras él. Aún haciendo mi mejor esfuerzo aún así me dejaba atrás por veces, pero él era amable sentándose a esperarme. 

Después de recorrer un trayecto considerable llegamos a la entrada de una cueva, Dark se lanzó dentro pero a mí me daba un poco de miedo. Mi sitio no era este, prefería estar en un lugar más cálido, más agradable, mucho más seguro. 

Dark comenzó a hacer sonidos con su garganta desde adentro incitándome a entrar, no había más remedio. Acomodandome el casto sobre mi cabeza entré, encontré a mi compañero de viaje sentado esperando por mí, apenas me vio comenzó a avanzar hacia el interior de la cueva. 

Hacia el frío, húmedo y desconocido interior de la cueva, lo seguí sin problemas ya que no se me dificultaba ver en la oscuridad, pero sí con cautela porque hasta el más mínimo sonido era amplificado por el eco haciendo del lugar un sitio tenebroso. Dark avanzaba olfateando constantemente, en especial cuando había más de un camino que seguir, después de algunas horas de estar caminando encontramos una especie de laguna de lava y al lado de esta unas piedras diferentes a todas las que habíamos visto antes, estas tenían algo rojo sobre ellas y seguro también en su interior. 

Dark comenzó a dar saltos indicando que era lo que buscábamos, asentí con la cabeza. Me arrodillé frente a estas y pasé las yemas de mis dedos sobre la superficie, lo rojo era una especie de piedra formada de polvo rojo, era muy fácil que se comenzara a deshacer con el tacto. 

Miré la herramienta que Carlos me había dado, miré a Dark, él comenzó a rascar el suelo. Imitándolo comencé a rascar sobre la superficie de la piedra con la parte filosa, Dark inclinó la cabeza en el suelo para cubrirla con ambas patas, ¿significaba que lo estaba haciendo mal?

Apenas iba a preguntar a Dark cuál era la manera correcta de hacerlo cuando sentí algo rozar mi hombro. Algo peludo, ligero, apenas perceptible, pero estando aquí abajo mis sentidos se incrementaban. 

Sin poder pensar que podría ser y asustada tomé el pico y con todas mis fuerzas abaniqué en el aire en dirección de donde había sentido eso que rozó mi piel. Tenía miedo pero también curiosidad de saber a que me enfrentaba, así que mientras atacaba al aire cerré un ojo mientras observaba con el otro logrando captar una silueta en el techo de la cueva, esta se lanzó al suelo cayendo de pie ante mí sonriendo de una manera macabra. 

—Luces tan ridícula. No pensé que eso fuera posible. 

Dijo riendo, era una voz femenina pero a causa del eco de la cueva no pude identificarla. Intenté relajarme, no podía estar en peligro si Dark estaba tan tranquilo, ¿cierto? Después de todo tenía la orden de Carlos de cuidarme. 

—¿Quién eres? 

Pregunté temerosa, ella dejó de reír observándome con atención, el brillo de sus ojos me parecía casi diabólico. Al ver que no estaba bromeando y sintiéndose molesta cruzó los brazos. 

—¿Acaso ese raro enderman te hizo olvidar o algo así para poder escapar? ¿Qué haces aquí de todos modos? 

Preguntó, no iba a darle ninguna respuesta, todo en ella me aterraba. Sólo podía pensar que era un ser malvado que buscaba un punto débil antes de atacar. 

—Soy Cindy, ¿es que has perdido la vista? No puedo creer que aún logres hacerme perder la paciencia. 

Se quejó, tranquilizándome un poco más observé con atención dejando mis miedos de lado. Tenía razón, no mentía, se trataba de ella. 

Sintiéndome más relajada me levanté y me disculpé, luego respondí a sus dudas explicando que estaba ahí para buscar Redstone ya que Carlos lo necesitaba, aunque aún no entendía muy bien para qué. Ella se burló de dejar que me diera órdenes para después explicarme como se usaba el pico, hizo una demostración sacando un poco de esa cosa roja de la piedra que habíamos encontrado. 

Creí que me ayudaría, pero cuando vio que había entendido dijo que tenía algo que hacer y se fue. Después de picar en ese sitio Dark me guió a otro donde encontramos más del mismo material, él quería seguir buscando pero yo comenzaba a sentirme encerrada y con miedo de estar en ese sitio así que le pedí volver. 

Salimos de la cueva, cuando íbamos entrando al refugio mi estómago rugió, tenía hambre. 

—Seguro que puedo preparar algo para ir y comer con Carlos. 

Dije a Dark, este comenzó a salivar a la vez que saltaba con emoción. Fui a la casa que comparto con Zarah porque sé que la cocina de Carlos cuenta con muchas cosas extrañas pero pocas de las que suelo utilizar para cocinar. 

Dentro estaba Zarah acompañada por Cindy, parecían estar limpiando o algo así unas pequeñas armas parecidas a los cuchillos. 

—Has regresado, parece que te animaste a hacer algo nuevo hoy. 

Dijo Zarah, la miré pensando que Cindy le había contado, pero antes de que pudiera preguntar señaló a mi cabeza. La toqué dándome cuenta que se había dado cuenta porque llevaba el casco puesto y además mi ropa estaba polvosa, no lo había notado hasta ahora. 

—Quería preparar algo pero primero tomaré un baño. 

Dije, ambas asintieron. Dejé a Dark con ellas para ir a asearme, cuando estuve lista salí para preparar algo de comer. Está vez las encontré simplemente conversando, comencé a preparar las cosas sintiendo una mirada sobre mí. 

—¿Lograste conseguir lo que buscabas? 

Finalmente se animó a preguntar Cindy, asentí con la cabeza. Zarah me miró curiosa, expliqué que Carlos necesitaba redstone, no sabía para qué pero ese polvito no podría ser peligroso. 

—¿Él te ha dicho para qué lo necesita? 

Preguntó Zarah, negué con la cabeza, ella asintió lentamente. 

—¿No crees que eso eso es suficiente para comenzar a pensar que puede que no lo necesite para algo bueno? 

Preguntó, la miré molesta. 

—¿Estás insinuando que es un mal chico? 

Pregunté sintiéndome ofendida, intercambio una mirada con Cindy. 

—No necesitas ser una mala persona para hacer cosas malas. Es normal que dudemos de él después de que de la nada atacara a Zoorry sin motivos. 

Comentó Cindy, Zarah sonrió intentando tranquilizarme. 

—Ven, vamos sólo a platicar un poco, después puedes irte y entregarle a Carlos lo que necesita si así lo crees correcto. 

Dijo señalando una silla. Suspiré accediendo a su petición, después de todo es mi mejor amiga, sé que ella y Skeleton jamás me dejarían sola ni me dañarían. 

P.D: hoy se comienza a actualizar el libro “Curiosidades Minecraftianas”

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