Freen y yo vamos al despacho de Song. Nerviosa y sin soltar la mano de mi chica, entro en ese mausoleo donde nunca antes había estado. El despacho de la abuela Chankimha, es impresionante. Una vez nos sentamos las tres, La abuela dice:
-Me gustaría que no me interrumpieran, ¿entendido? Las dos asentimos.
-Como bien predijiste el primer día que te sentaste a mi mesa, algún día tendría que pedirte disculpas por todo y eso es lo que voy a hacer, Rebecca. La miro sorprendida y ella sigue:
-Mi vida con mi hija Luisa no ha sido fácil a causa de su profesión y nunca quise esa vida para ninguna de mis nietas. Y menos aún para Freen, que es la más parecida a mí. Sin tú saberlo, Rebecca, cada vez que te enfrentabas a mí, veía a mi hija y eso, aunque en ocasiones me desesperaba, también me gustaba. Si algo siempre me gustó de ella era su humanidad, su paciencia conmigo para hacerme ver los distintos matices de las cosas, su sensibilidad. Y tú no te quedas atrás. Durante días, te has enfrentado a mi intolerancia y a mis malos modos de una manera que no te puedo reprochar. He sido la Ogra que todo el mundo ve en mí y, aun así, aquí estás, con una madurez que deja la mía por los suelos.
En este tiempo, no sólo has enamorado a mi nieta, sino también a P'Susie y a todos los que entran en esta casa. Te hice una proposición muy fea y muy tentadora que rechazaste y ese día me di cuenta de que tú no eras como yo pensaba. Ese y los posteriores días, me di cuenta de que, por amor, no le habías dicho nada a Freen. Porque no querías hacerla sufrir ni enfrentarla a mí.
La otra noche te oí hablar por teléfono con tu hermano y tu madre. Yo estaba en la cocina, y tú no me viste. Y me volviste a sorprender cuando, al hablar con tu madre, le dijiste que yo era amable, buena y muy cariñosa con todo el mundo. Ahí, muchacha... en ese momento, me di cuenta de que mi actitud contigo tenía que cambiar. Pero luego llegaste con varias copas de más y me fue imposible hablar contigo, aunque ya se encargó Freen de hacerlo y ponerme en mi sitio. Toma aire y luego continúa:
-Estoy avergonzada, Rebecca. Si Luisa pudiera, regresaba del cielo y me echaba una de sus broncas por ser una vieja intolerante y cabróna. No sé cómo te tengo que tratar para hacerte sentir bien. Estoy muerta de vergüenza por haberme comportado contigo como no te mereces y espero que me des la oportunidad de poder comenzar de cero.
Tengo la respiración tan acelerada que no puedo ni hablar. Miro a Freen. Ella sonríe y me guiña un ojo y, al mirar de nuevo a su abuela, ésta reitera:
-Te pido perdón por todo, Rebecca, como tú dijiste. Y te doy las gracias por todo. Porque te lo mereces. Sin duda alguna, tu llegada a esta casa ha marcado un antes y un después en la familia y ahora sólo espero que Freen y tú me perdonen y sean muy felices juntas.
Se calla y me mira a la espera de que diga algo. Y sin soltar la mano de Freen, digo:
-Nunca pensé que algún día la oiría decir cosas tan bonitas, Song. Por supuesto que está perdonada y me hago cargo de que la situación tampoco ha sido fácil para usted. De pronto, su nieta, esa que le prometió que nunca se casaría con una cantante, aparece y le dice que va a hacerlo justo con una de ellas. La entiendo, de verdad.
Ambas nos reímos y añado:
-Yo también le pido disculpas por todo lo que haya podido decir que le hubiera podido molestar.
-Estás perdonada, hija. Totalmente perdonada. Y ahora que todo ha quedado claro entre nosotras, quiero pedirte una cosa. Asiento y agrega:
-Estoy segura de que con esa voz que tienes y la familia de la que vas a formar parte, triunfarás en el mundo de la música. Sólo te pido que no olvides quién eres ahora y quién te quiere como eres ahora, no cuando seas famosa. Mantén los pies en el suelo y todo irá bien.
-Te lo prometo, Song. Te prometo que así será.
Acto seguido, la mujer se levanta, abre los brazos y, sin necesidad de que me diga nada, sé lo que quiere y se lo doy. Nos fundimos en un maravilloso abrazo. Freen, que ha permanecido callada todo este rato, nos observa. La miro y sé que en este instante es totalmente feliz.
ESTÁS LEYENDO
JUEGOS DE SEDUCCION
RomanceRebecca trabaja de cantante en los hoteles de inglaterra. Está soltera y vive rodeada de su familia. Su vida es plácida y, en cierto modo, acomodada. Pero a Rebecca le gusta experimentar cosas nuevas, y decide adentrarse en el mundo de los intercamb...
