Con un glamuroso vestido plateado que me ha costado un ojo y parte del otro, y con unos tacones, llego a la gala cogida del brazo de Freen. Entre tanto cantante, soy como una niña pequeña en una tienda de dulces, pero disimulo. Aunque cada vez que veo a alguno de mis ídolos, aprieto con fuerza el brazo de mi pobre esposa. Lingling y Orm vienen a saludarnos. Van cogidas del brazo y mi cuñada está impresionante con el modelo que lleva, guapa y sexy. Orm es una diosa, no sé cómo la tonta de Lingling le es infiel. Tras saludarlas, me sorprende ver también a Song junto a Faye, que rápidamente me da un abrazo.
—Cuñada, ¡estás preciosa!
—Tú sí que estás guapa. Contesto divertida. Song me guiña un ojo con complicidad dice:
—¿No abrazas a tu vieja cascarrabias preferida? Riéndome, me lanzo a sus brazos. Cinco minutos después, rodeadas por las Chankimha, Orm y yo nos mezclamos con los invitados a la fiesta.
Los nervios me devoran y Freen sonríe al verme. Miro a mi alrededor curiosa, y no me puedo creer dónde estoy. ¡Músicos y cantantes a los que llevo media vida adorando están aquí! Las Chankimha saludan a todo el mundo. Freen, Faye y Lingling, me presentan a muchos de los asistentes, que veo que son personas de carne y hueso como yo, y me sorprendo al saber que han oído hablar de mí.
Lingling sonríe. Freen, no. De pronto, veo al fondo de la sala a Marc Anthony, que, al verme, me guiña un ojo y se acerca para saludarnos. ¡Qué simpático es! Además de buen cantante es agradable como persona. Si antes me encantaba, ¡ahora lo adoro! Después de él se acercan varios artistas más y cuando decidimos buscar nuestra mesa para sentarnos, Freen me mira y, acercándose, me dice al oído:
—¿Ves como se acuerdan de ti?
Sí, eso me ha sorprendido y me hace sentir importante. En nuestra mesa ya están sentados los tíos de Freen. Nos saludamos con cariño y, después, cogiéndome de la mano, Song me presenta a unos hombres que me quieren conocer. Soy la última incorporación a la familia Chankimha y me muestra con orgullo.
Frente a mí veo a Beyoncé más guapa que nunca y en otra mesa Madonna habla y ríe con Bryan Adams. Esto para mí es el paraíso. Pero cuando casi me muero, pero morirme de verdad, es cuando Freen me lleva hasta un chico moreno y, al darse la vuelta, veo que es mi adorado, querido, amado e insuperable Alejandro Sanz. Él es tal como siempre me lo había imaginado. Simpático, atento y encantador y, tras hablar con él un rato, nos despedimos, y Freen me coge de la cintura y murmura divertida:
—Estoy celosa… muy celosa. Yo sonrío, la beso y murmuro, aún en mi nube:
—Gracias, cariño, gracias por presentármelo.
La cena comienza. Encantada, hablo con Song y con los demás, cuando de pronto Alejandro se acerca a nosotras y, mirando a Freen, le pregunta:
—¿Puedo robarte a tu mujer?
—No. Responde ella con rotundidad. Él suelta una carcajada y, tras chocar una mano con Freen en plan colegas, dice:
—Me acaban de decir que Laura Pausini no ha podido venir y yo tenía que cantar una canción con ella. Y, bueno, lo he hablado con Lingling y le he propuesto que tú y yo cantemos la canción. ¿qué me dices?
—Yo le he dicho que es una idea excelente. Afirma Lingling. Con el rabillo del ojo, veo que Freen mira a su hermana con gesto hosco, aunque disimula. No le hace ninguna gracia. ¡Yo me muero! Mi cara debe de ser de tal sorpresa que todos sonríen a mi alrededor, mientras a mí me parece que el corazón se me va a parar de un momento a otro. Niego con la cabeza. No. No puedo hacerlo. Los tíos de Freen me animan. Orm también. Orm me mira y Freen casi no respira. No puedo cantar esa canción así porque sí. No. No. No.
—Lo harás de lujo, Rebecca. ¡Vamos! Me dice Lingling.
—P'mor, no la fuerces. Le dice Orm, al ver mi expresión.
—No lo dudes, cuñada. Sabemos que lo vas a hacer muy bien. ¡Vamos, cántala! Dice Faye.
Song no dice nada y su silencio es muy significativo para mí.
—No. No es momento. Respondo. Y mirando a Alejandro, que está esperando, digo:
—Te lo agradezco, pero no. No hemos ensayado y…
—Pero qué dices, Rebecca. Me corta Lingling, sin importarle la cara de Freen.
ESTÁS LEYENDO
JUEGOS DE SEDUCCION
RomanceRebecca trabaja de cantante en los hoteles de inglaterra. Está soltera y vive rodeada de su familia. Su vida es plácida y, en cierto modo, acomodada. Pero a Rebecca le gusta experimentar cosas nuevas, y decide adentrarse en el mundo de los intercamb...
