25 de Octubre de 1944
Cuando Jackson salió de la casa, Malia no demoró ni dos segundos en entrar. Me volteé lentamente al verla entrando a mi casa, ella sonrió.
- Hey, Lyds -me dijo acercándose a besar mi mejilla y darme un pequeño abrazo.
- Mal... ¿Que haces acá? -pregunté intentando sonar interesada, pero la verdad que lo único que queria era salir de la casa y subir la colina. Sonreí
- Quería visitarte, solamente -repuso ella- ¿Acaso está mal?
Negué.
- No, no, para nada.
Ella entrecerro los ojos un rato, examinando mi sonrisa exagerada. Finalmente sonrió.
- ¿El idiota este no te ha dado problemas? -preguntó.
- No tanto como antes -mentí.
Malia volvió a darme una expresión de interrogación, y una vez más termino sonriendo.
- ¿Sabías que abrieron un bar a dos cuadras de aquí? -comentó ella, mirando sus uñas.
- ¿Un bar? -entrecerré los ojos y ella levantó ambas cejas y asintió.
- Esta bastante escondido, pero es realmente entretenido y...
- Espera, espera, espera -la interrumpí ella me dio una mirada sonriente. Como siempre-. Sabes que los bar que hay hoy en día son... Excasos, casi ni existen, además de ser bastante peligrosos, ¿y tu fuiste a uno sola?, ¿tus padres te dieron permiso?
Ella se encogió de hombros.
- Ellos no necesitan saber... -empezó a decir. La miré con mala cara, mientras ella se mantenía con actitud desinteresada.
- ¡Malia! -la reproché.
Ella rió.
- Vamos, Lyds... ¿Que no haces nada rebelde? -preguntó entrecerrand sus ojos cerca mio-. ¿No haces nada prohibido de hacer, que de alguna forma te dan más ganas de hacerlo?
Me di vuelta y empecé a lavar los platos. Una sonrisa aparecio en mi cara, al saber que si lo hacia. Le fui pasando los platos a Malia, quienes los secaba y luego los dejaba a un costado.
- ¿Hay alguna posibilidad en la que puedas dejar a Jackson? No me gusta verte con ese idiota, no la pasas bien -ella volvió a sacar el tema.
- Quizás hubiera... pero con la guerra, imposible -admití en un lamento.
- ¿Qué tiene que ver la guerra?
Me lo pensé un poco.
- Tiene en parte que ver porque Jackson y mi padre se conocieron gracias a esto. Aunque, ¿sabes qué? Quizás esa no sea la principal razón... -dudé un momento, dejando de lavar los platos por un instante y mirando como el agua caía por el fregadero.
Malia me miró sin entender.
- ¿Y cual sería, Lyds?
- El gobierno -dije sin dudar, esta vez-. El racismo. La discriminación. La no igualdad, la diferencia. La xenofobia.
- Exactamente por eso, Lyds... Tú odias todo lo que acabas de nombrar, mientras Jackson es parte de ello. Te esta consumiendo, por que no puedes estar con alguien tan diferente -me explicó poniendo los labios en una línea-. Vamos, Lyds... Solo dicelo a tu padre, yo te apoyare, si Scott se entera no demorara ni una hora en asesinar a Jackson, Lyds, nos tienes a nosotros.
Sonreí por un momento recordando las palabras de Stiles.
Sin embargo, por más que los tuviera, solo yo conocía a Jackson, al verdadero Jackson y sabia de lo que él era capáz, sabía que problemas tenía y que daños era capaz de causar.
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Love on a Hill || Stydia
RomanceLas esperanzas de vida de Lydia son pobres. Las de Stiles también lo son. A pesar de que compartan aquello, sus vidas son totalmente diferentes. Cuando sus caminos se crucen, se darán cuenta de que eran exactamente lo que necesitaban para ser feli...
