Este capítulo contiene muestras de agresividad y violencia. Leer con precaución.
15 de Noviembre de 1944
Todo el trayecto tuve el corazón latiéndome aceleradamente, aterrorizada ante lo que probablemente se vendría. No es como si estuviera siempre tranquila, ya que en realidad nunca puedo estar en calma cuando me encuentro sola con Jackson en una misma habitación.
Así que me mantuve caminando intranquila, con los pensamientos más terrorificos que mi mente pudiera pensar.
Cuando llegué Jackson aún no estaba ahí, cosa que logró calmarme un poco. Aproveché la situación para ponerme a asear la casa, ya que quizás de esa manera, el podría estar de mejor humor, y si tendría suerte, no me haría daño.
Comencé a limpiar primero la cocina, lavando el suelo y acomodando las alacenas. Luego pasé a la sala de estar y el comedor, limpiando los pisos y poniendo todo en su lugar. Después los baños, y finalmente la habitación, donde ordené toda su ropa, poniéndola en los cajones correspondientes.
Me decidí que quizás también podría cocinar algo, por lo que volví a bajar y empecé a preparar algún aperitivo rápido de cocinar, para luego dejarlo sobre la mesa, listo para comer, y limpiar todo lo que había ensuciado en la cocina.
Afortunadamente, había logrado calmarme un poco a medida que limpiaba, ya que me ayudó a distraerme. Sin embargo, toda la calma que había sido en ese momento se vio interrumpida por el ruido de la puerta abriéndose, provocando un espantoso terror que me recorrió de pies a cabeza.
Cerré los ojos y empecé a servir la comida que había cocinado para él, intentando no hacer ningún movimiento rápido para no derramar nada. Por desgracia, mi torpeza ganó una vez más y en el momento en el cual puse los platos, uno de ellos se tambaleó hasta caer al suelo.
Cerré los ojos y me agaché al suelo, recogiendo los pedazos de una manera fugaz. Cuando seguía agachada por la porcelana sentí sus pasos detrás mio. Logrando que me estremeciera por completo.
- ¿En serio, Lydia? -rió de una forma amarga, provocando que se me erizara el vello- Creí haberte dicho antes que seas mas cuidadosa, o no tan estúpida.
Junté rápidamente los pedacitos del plato roto y los arrojé al basurero. Luego, me di vuelta, y lo miré a Jackson con una sonrisa, tratando de ser amable, tratando de esconder mi terror.
- Te preparé algo -le dije con la voz más falsamente dulce que pude haber fingido alguna vez. Acaricié sus hombros, como si de verdad podría apreciarlo-. Pensé que quizás tendrías hambre.
Él soltó una risa, miró hacia a la mesa y luego hacia a mi, paseando la mirada de una manera que hasta podía hacer que mi estómago se revolviera.
- Veo que vas aprendiendo -dijo finalmente, dirigiéndose a la mesa y sentándose frente a su plato, comenzando a comer.
Suspiré al notar que esta vez, al menos esta vez, no la había cagado tanto.
Me moví hasta poder sentarme frente a él y cuando lo hice él levanto la vista y una sonrisa se asomó por su cara.
- ¿Como te fue con Scott, eh? -preguntó él, mientras se comía todo lo que veía a su paso.
Cerré los ojos al notar que se habia acordado.
- Bien... -dije finalmente. Él me miró, como si estuviera esperando algo más, por lo que decidí continuar- Allison estaba mal, por lo que aproveché y le cocine algo. Ya sabes, Scott es hombre, no sabe hacer nada...
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Love on a Hill || Stydia
RomanceLas esperanzas de vida de Lydia son pobres. Las de Stiles también lo son. A pesar de que compartan aquello, sus vidas son totalmente diferentes. Cuando sus caminos se crucen, se darán cuenta de que eran exactamente lo que necesitaban para ser feli...
