Capítulo 47

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25 de Noviembre de 1944

Tomé las cartas entre mis manos y solté un suspiro. La volví a leer por milésima vez, dispuesta a dejar de esconder lo que llevo guardando de Stiles por más de una semana. Ya era hora de la verdad, y él debía saber lo de que su padre fue culpable.

La cerré y guardé, dispuesta a empezar a moverme hacia la colina. Jackson ya había dejado la casa, así que tomando la caja de chocolates grande que le compré, más algunas frutas y su almuerzo, me dispuse a subir a la colina.

Con prisa moví mis pies hacia dirección a la colina. Iba tan rápido que no me di cuenta que choque con alguien. Subí la vista para toparme con Scott. Este me sonrió algo aturdido.

- Lyds... -susurró mi nombre para luego dejar escapar una risa y besar mi mejilla.

Le sonreí algo forzadamente. Él bajó la vista hacia todas las cosas que llevaba entre mis manos.

- ¿Qué haces con todo eso? -me preguntó él, adoptando una expresión de confusión. Se bajó para alcanzar una de las frutas que se había caído de la bolsa. Sin embargo, no me la devolvió.

Parecía estar esperando por una respuesta, pero yo estaba congelada. No sabía que responderle. ¿Cómo podía haberme dejado pillar de esta manera?

- Yo... Yo... -tartamudeé-. Se lo llevó a Malia...

Scott me miró como si estuviera bromeando. Yo traté de no temblar, ya que sabía que tartamudeaba mucho para mentir. Era una terrible mentirosa.

- ¿A Malia? -preguntó la otra vez- ¿Sabes que ella vive para el otro lado, verdad? Además, ¿por qué ella quisiera toda estas cosas?

- Es porque voy al almacén a comprar más cosas para ella -le dije mirándolo obvio. Él entrecerro los ojos-. Y entonces se lo llevo... Esta enferma, horriblemente enferma y me pidió que le comprará cosas.

- ¿Tal cómo la otra vez que le llevabas comida y lápices? -preguntó y separé los labios, debido a la sorpresa de que recordará.

- La otra vez fue... Fue porque... -traté de ordenar las palabras en mi cabeza para que suenen coherentes cuando las dijera- Los lápices porque ella me los había prestado, y la comida... Ella me pidió que le preparara un plato especial.

Scott me miró no muy convencido. Corté el contacto visual, mirando hacia otro lado.

- De todas formas, debo irme... -dije caminando hacia el otro lado, pero Scott me agarró del brazo volteándome. Levanté las cejas.

- ¿Jackson te dejo otra marca en el cuello? -preguntó esta vez mirando a mi cuello. Negué horrorizada, gracias a Dios, Jackson había dejado de morder mi cuello últimamente-. ¿Y que es eso que tienes ahí?

Abrí los ojos y llevé mi dedo a mi cuello, acariciándolo. Recordé los besos que dejó Stiles el día anterior, recordé como él había mantenido los labios con fuerza sobre este y fui descuidada para no buscar la manera de taparlo.

Me puse colorada de inmediato, y bajé la mirada.

- La misma razón...-susurré, sin poder creer en la situación que me había puesto- Ya sabes, lo que te conté...

- No recuerdo que me hayas contado nada, Lydia -dijo Scott, divisé una sonrisa algo divertida en su rostro, que me puso molesta. Sin embargo, no me encontraba en una situación para demostrarlo.

- Digamos que me besó en el cuello... Ya sabes, aspirando casi mi piel... -recordé la manera en la que Stiles me había tocado ayer y no pude reprimir la sonrisa- Ya sabes, así, bien intenso...

Love on a Hill || StydiaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora