Capítulo 86

693 64 151
                                        

Advertencia...

Leer bajo responsabilidad. Presenta contenido violento y lenguaje inapropiado.

20 de Enero de 1945

Fui bajando hasta mi casa, junto con Malia. Al llegar a la puerta, nos despedimos con un abrazo. Entré a mi casa.

Lo primero que vi fue a mi padre, hablando con Jackson. Ambos se habían detenido al verme atravesar la puerta. Mi prometido me recibía con una mirada de cansancio, mientras que mi padre se mostraba sorprendido al verme. Este último soltó un suspiro, sonriendo.

— Mi pequeña Lydia... —dijo él, mirándome desde arriba. Solté una pequeña risa y corrí para abrazarlo con fuerza.

— Papá —susurré yo, apretando su cuerpo contra el mío.

— Cómo has crecido —se separó para verme con una expresión nostálgica. Rodé los ojos—. Oye, que te dije de esa expresión de rodar los o...

— Sí, lo siento. No te gusta —levanté las manos, en señal de rendición, pero sonriendo al igual que él—. Sólo han pasado unos pocos meses, no ha sido tanto...

— Para mí fue demasiado —repuso él, sonriendo de lado.

— Lo supuse —apreté mis labios—. Ve, siéntate, prepararé algo de tomar.

Él me siguió a pasos rápidos detrás mío. Solté una risa cuando lo vi parado en la cocina.

— Papá... Creí haberte dicho que te quedaras allá, puedo preparar el té yo sola, debes ir con Jackson...

— Tu madre parece más entretenida con él... —respondió y se sentó en la silla—. Yo quiero pasar tiempo con mi pequeña.

Sonreí y me giré hacía la cocina para empezar a hacer el té de todas formas. Él en su lugar me contaba de cómo fue el tiempo que estuvo afuera, de cuánto nos extraño, y de cómo mi madre había exagerado demasiado cuando lo vio llegar por la puerta.

— Scott me contó que están distanciados —dijo de repente, en el momento justo donde había girado con la tetera para servirle en la taza—. No pude asistir a su boda, mucho menos al funeral de Allison... Él no parece estar muy bien. Me dijo que ya no hablan tanto como solían.

Apreté los labios sentándome frente a él.

— Mucho ha cambiado, papá —mencioné hundiendome de hombros—. Scott lo ha hecho, yo por mi parte también. A Jackson no le agrada él lo suficiente, y yo... Debo seguir la opinión de mi prometido, ¿no?

Papá apretó los labios, mientras le daba un rápido sorbo al té.

— Es bastante nuevo escuchar eso salir de tu boca... —rió él—. La pequeña Lydia que conozco hacía todo lo contrario a lo que le decían.

— La pequeña Lydia maduró.

Él me regaló una sonrisa melancólica, traía algo de tristeza en esta.

— Entiendo lo que es seguir la opinión de tu prometido. Tu mamá lo ha hecho toda la vida y la amo mucho por eso, aún así... Creo que la lealtad que Scott y tú traían se veía irrompible, desde pequeños tenían un lazo especial, que estén separados me sorprende si te soy honesto —bajé la mirada por un par de segundos, y arreglé un mechón de cabello detrás de mi oreja—. Es una lástima que estén así ahora.

Me hundí de hombros sin saber bien que decir. Hablar de Scott, luego de todo lo que había ocurrido, me ponía horriblemente mal. Él había matado a Liam frente a mis ojos, y eso era algo que no podía superar, era algo que no me creía capaz de olvidar.

Love on a Hill || StydiaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora