24 de Marzo de 1945
Stiles bajó su mano por mi cuerpo desnudo, desde mi pecho hasta mi muslo, acariciando. Sus labios estaban apoyados bajó el lóbulo de mi oreja, y sus piernas se encontraban alrededor de mi cuerpo. Yo sonreía, mirando el techo.
Sus besos comenzaron a hacerse más insistentes cuando apoyó sus labios sobre mi cuello. Llevé mi mano hasta su cabeza y la mezclé entre sus cabellos. Me di cuenta que tendría que volver a cortarle el cabello.
- Stiles... -susurré. Él soltó una especie de ronroneo y yo no pude evitar reír-. Vamos, bombón, detente.
- Podríamos tener otra ronda... -ofreció, sonriéndome y levantando una ceja.
- ¡Tuvimos tres rondas ya, Stiles! -observé yo. Él soltó un bufido.
- Tres para ti, querrás decir. Fueron sólo dos para mí. Es injusto -se quejó. Reí y besé cortamente sus labios.
Stiles luego de alejarse del beso llevó sus dedos a mi frente y empezó a recorrer su dedo con ternura, alejando cualquier rastro de cabello que viera sobre mi rostro.
- Fueron unas buenas dos rondas, de todas formas... -solté una risa y estiré mi cabeza para acariciar su nariz con la mía. Aquel acto se había vuelto en mi cosa favorita.
- ¿No estás cansado? -pregunté, levantando las cejas y apoyando mis manos en sus hombros.
- ¿Se supone que debería estarlo? -preguntó entrecerrando los ojos. Reí de nuevo y lo tomé por el cuello para juntar nuestros labios.
Stiles soltó una risa en medio del beso y luego besó mi mejilla sonoramente, apoyando su nariz allí se quedo apoyado con una media sonrisa.
- Supongo que debería ir yendo -Stiles soltó un quejido y negó de un lado a otro, empezó a besar mi rostro de manera insistente-. Stiles... Ya es de noche, realmente debería bajar.
- Me dijiste que Scott tenía una cita... Quédate a dormir, por favor... -siguió insistiendo él, dándome besos esta vez desde mi pecho hasta mi mandíbula.
- Stiles, seguro la chica se fue, debe ser casi la medianoche...
- ¡Con más razón! Es muy peligroso salir a estas horas, Lydia. No te dejaré bajar -me aseguró. Solté un bufido.
- He bajado a peores horas y lo sabes -apunté. El puso sus ojos en blanco-. Volveré mañana a la mañana, lo prometo.
- Es sólo que no entiendo porque no puedes quedarte esta noche... -adoptó un puchero, acto que provocó que me llenara de ternura al instante.
- Me quedé dos días seguidos a dormir aquí...
- ¡Deberías vivir aquí! -me sonrió él. Llevé mi mano hasta su cabello, acariciándolo.
Apoyó su cabeza sobre sus brazos, los cuales estaban sobre mi cuerpo. Le sonreí.
- Prácticamente vivo aquí. Además, quiero ver cómo le fue a Scott en la cita. No pude hablar con él desde ayer.
Stiles bufo y enterró su cabeza en mi pecho y lo escondió soltando suspiros, luego de un rato levantó la cabeza.
- Tienes razón... -dijo elevando la cabeza para mirarme-. Deberías ir a ver que tal le fue a Scott, debe ser realmente difícil querer salir con una chica luego de... todo este tiempo.
Apreté los labios y asentí.
- Si que debe ser... -cerré los ojos intentando ponerme en el lugar de Scott-. Pero me pone feliz que salga finalmente... Él merece otra oportunidad, una chica buena en su vida, él merece alguien que lo comprenda casi como Allison lo hacia.
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Love on a Hill || Stydia
RomanceLas esperanzas de vida de Lydia son pobres. Las de Stiles también lo son. A pesar de que compartan aquello, sus vidas son totalmente diferentes. Cuando sus caminos se crucen, se darán cuenta de que eran exactamente lo que necesitaban para ser feli...
