Capítulo 45

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21 de Noviembre de 1944

Como Stiles y Malia habían acordado, ambos me llevaron hacia la colina, aunque más bien fue Malia, porque Stiles se fue primero, diciendo que debía ser sigiloso. Con el corazón en la garganta le dije que tuviera cuidado y que lo vería dentro de un rato.

Fue lo último que supe de él. Ya que ahora me encontraba subiendo junto con Malia, quien traía unas cuantas frazadas en sus brazos y la medicina que había preparado ella con anticipación. La pequeña posibilidad de llegar arriba y que Stiles no estuviera podría existir, pero el tan sólo pensarlo hacia que mi pecho ardiera, por lo que trataba de mantener mi cabeza llena de pensamientos positivos.

Había pasado muy poco tiempo entre su salida y la mía. Pero esos pocos minutos sirvieron para que ya mis nervios me mataran. Además, el dolor de cabeza y el hecho de que quizás sea propensa a tener alucinaciones no ayudaba.

- Hey, Lyds -me dijo Malia. Con la mano que tenía libre, buscó la mía para tomarla-. Estarás bien.

Dejé soltar un suspiro, entrelazando nuestros dedos.

- Eso espero.

- ¡Vamos! Stiles se preocupa muchísimo por ti. No dejaría que nada te pase.

Sabía que ella tenía razón. Sabía que Stiles preferiría morir antes de que algo me pasara. Por más que eso me dejaba tranquila, me preocupaba.

Mi mente fue a parar en el recuerdo de aquel momento recientemente pasado, antes de que Malia nos avisara de la llegada de Jackson. No podía creerlo todavía. Me había abierto a él, había dejado que el me tocara, le di el control para que haga con mi cuerpo lo que quiera. Y no sólo se detuvo cuando quise tocarlo yo también, sino que se comparo con Jackson.

Sé que era inseguro, la persona más insegura que he conocido en realidad, pero ese no era motivo para que me hiciera esto, para que comparara mis sentimientos por Jackson con mis sentimientos por él. Y estaba molesta, demasiado molesta para siquiera poder mirarlo de la misma forma que lo hacía normalmente. Él lo sabía y eso no me preocupaba, quería que se diera cuenta de lo molesta que estaba.

No me molestaba el hecho de que a él sea inseguro, claro que no. Aunque yo lo que más quería era quitar todas sus inseguridades, no tenía nada en contra de ello. Lo prefería así antes que cínico y arrogante. Pero no podía aceptar el hecho de que se haya comparado con Jackson, que haya dudado con respecto a alguien que me golpeaba y me hacía la vida imposible. ¿Cómo siquiera el cuerpo de Jackson iba a interesarme cuando solo se dedicaba a lastimar al mío?

"No soy como él". Aún recordaba sus palabras y la sangre parecía empezar a quemar mi piel de la rabia que me daba. Sabía que él no era como él, es por eso que estaba enamorada de él. Sin embargo, él parecía no saberlo del todo. Y me molestaba, me molestaba que hiciera oídos sordos a mis confesiones y que siga pensando que me siento atraída por Jackson. Necesitaba encontrar alguna manera en la cual demostrarle lo enamorada que estaba de él, sin que dudara. Necesitaba hacerle entender que soy totalmente suya, en cuerpo, en mente, y en corazón.

Di unos últimos pasos hasta llegar a la cima, y luego fuimos caminando hasta la casa. Entramos sin tocar la puerta, y Stiles se paró enseguida, alejándose de la silla, al vernos.

- Si por alguna razón su fiebre sube demasiado, le debes dar esta medicina, es una cucharada, no más, ni menos... De por si ella toma más de una cucharada y eso la hace vomitar, no la dejes -explicó Malia hacia Stiles. Firmemente, tal como si de mi madre se tratara-. Y mantenla cálida, te traje frazadas y Lydia ya viene lo suficiente abrigada, pero si pasa mucho frío, ayudaría que tú... Bueno, básicamente, la ayudes.

Love on a Hill || StydiaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora