Capítulo 81

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Punto de vista: Malia.

7 de Enero de 1945

Estaba recostada sobre el sillón, escuchando la radio, cuando escuché el sonido de alguien tocando la puerta. Levanté una ceja, y me acerqué para apagar la radio. Los golpes se hicieron más insistentes.

Me dirigí hasta la puerta, finalmente, y la abrí. Esta me reveló a un Scott con actitud agobiada. Se encontraba con los ojos llorosos y parecía realmente nervioso.

- Scott, Dios mío -dije con sorpresa al verlo de tal manera-. Ven, pasa. ¿Estás bien?

Soltó un suspiro y bajó la mirada. Yo no dejé de mirarlo con una expresión de confusión mezclada con preocupación. Tomé su brazo y lo hice entrar.

Cerré la puerta detrás de él. Tomó su cabeza entre sus manos. Parecía frustrado.

- Necesito que vayas a ver a Lydia -me pidió-. Ella... Ella está mal. Por favor... Yo no puedo, pero tú sí...

- ¿De qué estás hablando?

Scott tragó saliva y suspiró. Apretó los ojos y puños, nervioso. Sentí como mi mandíbula se contrajo inevitablemente, en una señal de alerta.

- ¿Le hiciste daño? -pregunté sorprendida.

Scott llevó las manos a su cara y las refrego con fuerza, como dejándose llevar por la ira. Finalmente soltó una especie de grito.

- Malia, escucha... T-Te lo estoy rogando, ve a verla, por favor... Ve y cuida de ella -habló, e incluso temblo.

- Scott... No entiendo, ¿que...?

- ¡Maldita sea, Malia! -gritó y dejó escapar con su grito un sollozo. Apreté los labios-. Necesito que la cuides, Jackson no lo hará y Stiles... Ni siquiera sé si es capaz de contarle a Stiles.

Separé los labios sorprendida.

- Tú... Tú sabes acerca de Stiles -balbuceé sorprendida. Scott hizo una mueca y se llevó las manos a la cara de nuevo-. Scott, ¿que ocurrió?

Él negó de un lado a otro y se alejó de mi. Caminando de espaldas hacía atrás.

- Sólo... Ayúdala, Malia, cuídala. Por mi, hazlo por mi... Prométeme que lo harás -me pidió con desesperación.

- ¿Por qué no me dices que mierda está pasando? -exigí saber, ya que me estaba empezando a alterar.

- Ella te contará... No puedo hacer nada, ella... Ella me odia...

- Pensé que tú la odiabas.

- ¿Cómo podría? -soltó una risa nerviosa. Se acercó y abrió la puerta.

Solté un suspiro y apreté los labios.

- Por favor, cuida de ella.

- Lo haré -le dije. Scott sonrió de lado y salió de mi casa-. Espera, Scott...

Él se dio vuelta, mirándome con una ceja levantada.

- Sé que está todo este tema complicado con Lydia, y sé que es tu mejor amiga... Pero si necesitas a alguien con quien hablar, puedes hacerlo conmigo -le sonreí vagamente.

Él me devolvió el gesto. Me saludó con la cabeza y luego se fue de mi casa.

Suspiré y me dejé recostar en la pared por unos segundos, finalmente me abrigué y salí hacia afuera caminando apurada hacia la casa de Lydia.

Cuando llegué allí, paré en seco y miré por la ventana, tratando de ver si Jackson se encontraba en casa o no. Finalmente empecé a tocar la puerta con los nudillos.

Love on a Hill || StydiaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora