Capítulo 85

728 76 103
                                        

20 de Enero de 1945

Moví el peón a un costado, logrando poder "comer" al peón de Stiles. Este soltó un chillido en forma de protesta.

- ¡Oye!

Estábamos jugando al ajedrez. Lo había encontrado revisando el sótano y limpiándolo, y me había parecido una buena idea mostrárselo a Stiles y enseñarle a jugar.

Así que allí estábamos. Esta era nuestra segunda partida de ajedrez. Mi novio ya había aprendido como jugar, pero aún le costaba un poco.

Movió la torre hacia adelante. Lo miré con las cejas levantadas.

- Mi caballo va a hacer que tu torre se despida del juego.

Stiles alzó una ceja. Al notar la pieza que había movido, soltó un quejido. Apretó los labios, acariciandose las sienes. Moví el caballo hasta la torre.

Sonreí al notar que estaba entrando en un estado de frustración, ya que no lograba adivinar que pieza mover, qué movimiento hacer.

- Haces trampa, tu juegas a este juego de pequeña, yo... estoy aprendiendo. En mi defensa, deberías ayudarme -dijo él soltando un chillido.

- No hago trampa, sólo se jugar y tu también, vamos tienes que esforzarte -sonreí apoyando mis codos en la mesa y mi mentón en mi mano.

- Es que tienes un nivel avanzado -entrecerré los ojos-. Ya sabes, la inteligencia es algo tuyo y este juego tiene mucho que ver con el cerebro, ya sabes...

- Stiles, haz tu movimiento.

Él suspiró. Se lanzó hacía atrás en la silla y estiró su mano para finalmente mover una pieza. No era la que pensaba que movería, pero su movimiento podía tener favorecimiento al mío.

Sonreí para mis adentros. Moví la pieza, desterrando a la suya. Stiles abrió la boca, casi indignado.

- Jaque.

Los ojos de mi novio parecían salirse de sus órbitas. Soltó un suspiro.

- Vamos, Stiles, puedes hacer un movimiento y salvar tu juego -lo incité a seguir.

Se quedó con la mirada puesta en el tablero. Notaba como pensaba y miraba sus piezas y las mías, tratando de descifrar que movimiento hacer.

- Tengo una idea -comenté, mirando su actitud concentrada. Él levantó la mirada, para fijarla en mí-. Hagamos lo siguiente: el que gana el juego, puede hacer lo que quiere con el otro.

- ¿A... a qué te refieres?

Sonreí, de forma algo divertida, ya que sabía que, por lo menos en este juego, Stiles perdería.

- Bueno, es así. Supongamos que tú pierdes. Yo puedo hacerte hacer algo, como escribir tu nombre muchas veces en una hoja de papel, por poner un ejemplo tonto. O puedo hacerte lo que quiero. Y por eso quiero decir que puedo darte besos por todo tu cuerpo y tú no podrás detenerme.

Stiles tragó saliva.

- Oh, y me olvidaba: tú no puedes moverte.

- ¿Qué?

- Lo que escuchaste.

- ¿Entonces se supone que voy a tenerte besándome y yo no podré hacer nada al respecto?

- Exactamente.

Stiles hizo una expresión donde abrió y cerró la boca repetidas veces cómo tratando de saber que decir.

- Pero estará en mi contra, es como... Perderé y sufriré -empezó a mover las manos tratando de explicar-. ¿Por qué no mejor jugamos a quien dibuja mejor? Claro... Con las mismas reglas que tu juego, pero dibujando.

Love on a Hill || StydiaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora