— Lydia, no te muevas —Scott ordenó, sosteniendo un cuchillo en mano.
Lo miré con expresión desconcertada, y también asustada. El cuerpo de Stiles tembló, sobre todo por el hecho de que Scott venía con el uniforme del ejército, quizás.
— ¿Qué haces aquí? —le pregunté— ¡Me dijiste que me dejarías venir!
Scott se acercó más hacia nosotros, y Stiles, aún tomado de mi mano, dio un par de pasos hacia atrás, manteniendo una distancia constante. Él me tenía aferrada a su cuerpo, envolviéndome con sus brazos, mirando a mi amigo con total desconfianza.
— No te muevas —volvió a repetir mientras se acercaba lentamente. Notaba el cuerpo de Stiles temblando a mi lado.
— Scott, no —le dije firmemente. Negando, haciendo que el nudo en mi garganta comenzará a formarse—. Tú me dijiste que no lo lastimarías...
— Te dije que no lo lastimaría si no subías —contraatacó.
— Pero tú fuiste el que me dejo subir —chillé. Scott dio otro paso hacía adelante, y Stiles apretó mi mano con fuerza.
Empecé a negar en el momento en el que veía a Scott avanzar a paso más rápido, Stiles apretaba mi mano a nivel que esta empezaba a doler, pero estaba bien, porque creo que yo estaba haciendo lo mismo.
— No lo lastimaré —me dijo él y mi pecho se aligeró un poco más, sin embargo seguía algo asustada.
El cuerpo de Stiles aún estaba tenso, al igual que temblando, me acerqué hasta él, abrazándolo de un costado.
— ¿Por qué sostienes el cuchillo si no lo lastimarás? —le pregunté.
— Quería ver cuanto tiempo tardaría en salir corriendo y dejarte aquí sola para morir. Pero veo que no ha pasado aquello —admitió, algo sorprendido. Stiles aún seguía bastante asustado, y no podía dejar de preocuparme.
— Escucha, bombón... —susurré, acariciando las mejillas de mi chico.
— ¿Bombón? —se escuchó la voz de Scott, quien soltó una risa.
— ¡No eres parte de la conversación! —exclamé, provocando que él se calle. Luego suavicé la voz y le sonreí a Stiles.
Este último bajó la mirada, con los nervios de punta. Me puse en puntitas de pie y deposité un beso sobre sus labios.
— Es Scott. Yo te hablé de él. Él... No te hará daño, lo prometo —busqué sus manos y las apreté.
Stiles asintió lentamente y entrelazó su mano con la mía. Me giré para mirar a Scott que ahora estaba con los brazos cruzados, mirándonos algo sorprendido, mirándonos algo confundido. Tenía una expresión que creo nunca había visto en su rostro.
— ¿Que haces acá? —le dije entrecerrando los ojos ya acercándome con Stiles junto a mi, pero este paró a medio paso, tenía miedo y hasta podía olerlo.
Scott hizo un movimiento elevando la cabeza, apuntando hacía Stiles, casi como una forma de darme a entender que la respuesta era él.
— Lo asustaste mucho, serás idiota... Te dije que no vinieras —le dije mirándolo seria. Estaba molesta.
— Sólo quería ver como es él —dijo levantando ambas manos en forma de disculpa—. Quería ver si... Se estaba aprovechando de ti.
— Jamás podría aprovecharme de ella —habló Stiles por primera vez, sacando la voz más firme que podía sacar. Sonreí al notar que se defendió.
— ¿Y cómo yo puedo saberlo? —contraatacó Scott, cruzándose de brazos. Stiles abrió y cerró la boca y se rascó la nuca.
— Lo demostraría si pudiera. Pero en este momento, sólo podría decirte palabras —comentó él, algo avergonzado. Sonreí y abracé la mitad de su cuerpo.
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Love on a Hill || Stydia
RomanceLas esperanzas de vida de Lydia son pobres. Las de Stiles también lo son. A pesar de que compartan aquello, sus vidas son totalmente diferentes. Cuando sus caminos se crucen, se darán cuenta de que eran exactamente lo que necesitaban para ser feli...
