17

3.4K 191 2
                                        

—Nos vemos, guapo —dijo London, mientras besaba a Chris en los labios delante de mí, como si yo no existiera.

El beso fue corto, pero suficiente para clavarse en mi pecho como una aguja ardiente.

Yo me quedé inmóvil por unos segundos, con la mirada fija en ellos, y después simplemente me giré para marcharme.

—Vaya... —dije en voz baja, con una risa amarga, dejando a Chris ahí parado.

—Espera... —dijo él, corriendo detrás de mí—. ¿No íbamos a salir?

—Estoy cansada —respondí, sin siquiera mirarlo.

Se puso frente a mí, bloqueándome el paso.

—Pero ya habíamos quedado...

Y también había quedado en no involucrarme contigo, pensé.

—Pero ahora estoy cansada —repetí, con un tono más seco.

—¿Te enojaste? ¿Estás celosa por London?

—¿Celosa yo? —reí con sarcasmo—. Por favor...

—Sí, se te nota...

—No somos nada, Chris. No tengo por qué estar celosa —le espeté, dolida pero manteniendo la compostura.

Él se quedó callado, con esa expresión de niño que no entiende por qué lo regañan.

Y yo... me odié por dentro por sentirme tan afectada.

Subí a mi auto para alejarme de él, pero apenas cerré la puerta, Chris se metió del otro lado como si nada.

—Perfecto —dijo mientras se ponía el cinturón—. Vamos a tu casa a descansar..

Rodé los ojos.

Ese hombre no entendía límites.
O quizás... no quería entenderlos.

[....]

Llegamos a mi departamento.
Apenas entró, comenzó a mirar a su alrededor.

—Es lindo... —dijo con una sonrisa, mientras se dejaba caer en el sillón.

—Gracias... ¿Quieres algo de tomar?

—Te quiero tomar a ti —dijo acercándose peligrosamente.

—Ya te lo dije, Christopher... tú y yo jamás volveremos a tener sexo..

Él soltó una carcajada y subió las escaleras como si fuera su casa.

—¿A dónde vas? —pregunté, siguiéndolo con el ceño fruncido.

—A dormir... —respondió, entrando directamente a mi habitación.

—¡CHRIS! —grité, sin poder creerlo.

Abrió la puerta, se tiró en mi cama y se quitó la camiseta y el pantalón, quedando solo en boxers.

—Eres un maleducado... —dije cruzándome de brazos.

—Solo quiero dormir... —respondió, cubriéndose la cabeza con mi almohada—. Apaga la luz, mi amor..

Y sí... como idiota, lo hice.

Me acosté junto a él, fingiendo que revisaba el celular, pero mi mente estaba a mil por hora.

—Eres muy hermosa —dijo de pronto.

Volteé a verlo.

Me miraba fijamente, con una sinceridad que desarmaba cualquier barrera que hubiera intentado construir.

—Pensé que estabas dormido...

—No puedo dormir con semejante belleza a mi lado.

—Decirme cosas lindas no hará que tenga sexo contigo —le respondí, medio divertida, medio tensa.

—¿Sabes? —dijo, arqueando una ceja—. No quiero tener sexo contigo... bueno, sí... pero no es lo más urgente ahora..

Y entonces tomó mi mano, entrelazó sus dedos con los míos, y me miró como si el resto del mundo se hubiera desvanecido.

—Prométeme que nunca me vas a dejar. Que no vas a desaparecer. Que aunque esto se acabe... vamos a seguir hablando, vamos a seguir siendo amigos.
Te necesito en mi vida, Kylie. En serio..

Sus palabras me tocaron algo muy profundo.

Un lugar que ni yo sabía que estaba esperando ser tocado.

Sonreí sin querer, y asentí con los ojos aguados.

—No te dejaré —susurré, tratando de sonar fuerte, aunque por dentro me estaba quebrando.

Porque yo sabía que tarde o temprano... todo eso iba a doler.

Chris se dio la vuelta, y en segundos estaba dormido.

Y yo... me quedé viendo el techo, preguntándome cómo era posible sentir tanta conexión en un mundo construido sobre mentiras.

[.....]

Estaba por cerrar los ojos cuando entró una videollamada de mi madre.

Respiré hondo y contesté.

—¡Mi amor! —dijo con una sonrisa enorme—. Te extraño tanto... ¿Cuándo vas a venir a vernos?

—Espero que pronto, mamá. Hay demasiado trabajo —contesté, forzando una sonrisa.

—¿Mi papá y tu necesitan algo? —pregunte con esa voz dulce que me hacía sentir como una niña otra vez.

—Sí... a nuestra pequeña. Necesitamos abrazarte..

Y me rompí.

Las lágrimas comenzaron a caer sin permiso.

Chris, aún medio dormido, se incorporó y me miró preocupado.

—Estoy aquí por ustedes, para que nunca les falte nada —dije, intentando mantener la voz firme—. Prometo ir pronto...

—¿Hay alguien más contigo? —preguntó mi madre, entrecerrando los ojos.

—No mamá... estoy sola —mentí, como si eso pudiera protegerla.

Chris me miró en silencio, sin decir nada.

Y en sus ojos no había juicio, solo... comprensión.

Porque por primera vez, creo que entendió lo que me estaba costando todo esto.

Pornstar LoveDonde viven las historias. Descúbrelo ahora