Chris
Habían pasado días que se sentían como años.
El ambiente en la casa era denso, como si el aire estuviera lleno de cristales rotos.
Caminábamos con cuidado, con miedo, con silencio.
Kylie no me hablaba. Ni una palabra. Apenas un cruce de miradas vacías, apenas lo justo para convivir con los niños.
Y aunque lo entendía, dolía más de lo que jamás imaginé.
Ya no dormíamos juntos. Ya no compartíamos el calor, el roce, ni siquiera la costumbre.
Ella estaba en nuestra cama... y yo en una habitación extraña que se sentía más como castigo que como refugio.
Por supuesto que dejé OnlyFans.
Apagué todo. Cerré la cuenta.
Quemé lo que quedaba de eso en mi vida.
Ya no quería ni una sola razón más para perderla.
Pero a veces, destruir lo que hace daño llega tarde.
Y ese era el verdadero infierno: sentir que ya era demasiado tarde.
Kylie
No tenía fuerzas.
Ni siquiera para odiarlo.
Estaba tan cansada de llorar, de pensar, de imaginar mil escenarios... y aún así, lo seguía amando.
Ese era el castigo.
No saber cómo alejarme de alguien que rompió mi corazón... pero que sigue siendo el dueño de él.
Estábamos en ruinas.
No como pareja, no como familia.
Como seres humanos.
Yo ya no sabía si éramos capaces de salir de esta.
No había besos, no había abrazos, ni siquiera discusión.
Solo este silencio eterno que se mete bajo la piel como una enfermedad.
Prefería eso a separarnos, sí.
Pero también sabía que si no hacíamos algo, ese silencio iba a matarnos lentamente.
Chris
Eran las 8:30 pm.
Le arropaba la cobija a Liam, como cada noche.
Ese niño tenía el corazón más puro del universo.
—Ya debes dormir, cielo —le dije con dulzura, besando su frente.
—Pero es viernes, papi... mañana no hay escuela.
—Lo sé, pero tú sabes las reglas..
—Okay... —hizo un puchero mientras se acomodaba.
—Duerme bien. Te amo.
—Yo también te amo, papi...
Pasé por la habitación de Kiara.
Dormía profundamente.
Tenía la cara relajada, inocente, libre del caos que su padre había provocado.
Me detuve frente a nuestra habitación.
Nuestra cama. Nuestra historia.
Y la escuché.
Llorando.
Como cada noche.
Ese sonido... su llanto... me partía el alma en mil partes.
Era como escuchar el eco de todo lo que había destruido.
Era el sonido de lo que fui.
De lo que ella dejó de ser por confiar en mí.
Entré despacio.
Ella estaba sentada en la cama, abrazando una almohada como si fuera un salvavidas.
Me miró. Y rápidamente me dio la espalda.
—Lo siento —dije desde el marco de la puerta—. Solo vine por ropa...
Caminé hacia el closet, tomé una muda cualquiera, pero no me fui.
No podía.
La miré. Estaba temblando.
Me senté en la orilla de la cama, lo más cerca que me permitió la culpa.
—¿Podemos hablar?
Ella no respondió. Ni me miró.
Solo la oía respirar con dificultad.
—Me duele todo esto —susurré, sintiendo mis ojos llenarse de lágrimas—. Me duele vernos así..
Puse mi mano sobre la suya.
Estaba helada.
No me correspondió.
—Perdóname... Estoy tan jodidamente arrepentido... Sé que no debí ocultarte nada. Sé que no mereces esto..
—El daño está hecho, Chris —dijo con voz quebrada—. Me lastimaste profundamente
—¿Qué puedo hacer para remediarlo?
Ella negó con la cabeza y retiró su mano.
—No lo sé. Ya no confío en ti. Me da miedo que un día me falles aún más... que llegue algo peor. Ya no sé quién eres
—Te amo, Kylie. Y no quiero perderte...
—¿Y de qué sirve eso? —me miró por primera vez—. ¿De qué sirve amarnos si no podemos confiar el uno en el otro? El amor puede soportarlo todo... menos las mentiras. ¿No entiendes? No quiero una relación perfecta, solo quiero una relación real. Sincera. Humana.
Mis lágrimas ya no podían contenerse.
Se me escapaban una tras otra.
—Perdóname, mi amor... por favor...
—Estoy muy dañada, Chris. No soy la misma de antes. Me rompiste. Y sí... es muy fácil pedir perdón, pero lo que yo necesito... es sanar
Me puse de pie.
Sentía que el suelo se abría bajo mis pies.
—Solo no me odies. No me abandones, por favor... porque fuerte... fuerte no soy —susurré, alejándome de ella.
Me marché.
Con la voz temblando.
Con el alma desangrándose.
Sin saber si volveríamos a estar bien alguna vez.
Pero con una certeza absoluta:
el amor aún estaba allí.
Solo que herido.
Muy, muy herido.
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Pornstar Love
FanfictionDos estrellas del porno que se encontraron entre la ruina y el deseo. Una historia de dos cuerpos usados por otros... ...que aprendieron a amarse en medio del ruido, el dolor, la fama y la oscuridad. 25-10-21. BY: ITZEL LUGO.
