Había entrado en un estado de shock.
El ruido de los policías moviéndose por mi departamento era lejano, difuso, como si lo escuchara desde un túnel.
Estaba sentada en la terraza, los ojos rojos, las manos heladas, las lágrimas aún cayendo sin que yo pudiera detenerlas.
Me sentía muerta por dentro.
Las luces de las patrullas se reflejaban en los vidrios rotos, en el suelo cubierto de papeles, vidrios y pedazos de mi vida.
—Tranquila... —dijo Chris, agachado frente a mí.
Yo no lo miré.
No tenía fuerzas ni para odiarlo.
—Se llevaron todo... —murmuré con la voz rota—. Nuestros videos, nuestras cosas. Nuestra intimidad, Chris... nos robaron hasta eso. Lo único que era solo nuestro..
Me cubrí el rostro con las manos.
—Eso no importa ahora... —dijo mientras me secaba las lágrimas con los dedos—. Te juro por mi vida que voy a encontrar al hijo de puta que te hizo esto..
—No entiendes... —dije mientras el pecho me dolía como si me estuviera asfixiando—. Se llevaron los documentos de mis departamentos. Mis papeles. Mis ahorros. ¡Era lo único que tenía para empezar una nueva vida cuando esto acabara!
Y entonces me desplomé, me abracé las rodillas, sin importarme que la policía aún estuviera ahí.
Todo se fue a la mierda. Mis planes.
Mis inversiones. Mis sueños de libertad.
¿Y si esos videos los subían a la red? ¿Y si alguien los vendía?
Ya no era solo actriz porno... ahora ni siquiera tenía control sobre los únicos momentos reales que compartí con alguien a quien amaba.
Las cámaras de seguridad internas habían dejado de funcionar hacía una semana.
Una semana.
Una semana en la que nadie me dijo nada.
¿Coincidencia? No lo creía.
La única esperanza eran las cámaras de seguridad del edificio, pero incluso eso se sentía como una apuesta perdida.
—Vamos a casa —dijo Chris—. Necesitas dormir, descansar. Te vas a desmayar..
—No intentes manipularme cuando estoy así... —respondí con la voz seca.
—No quiero manipularte, solo quiero que estés segura..
—No voy a volver contigo. Me lastimaste, Chris. No lo olvides..
Él suspiró.
Los policías se fueron después de anotar sus reportes.
Ya no quedaba nadie. Solo él y yo. Y el desastre.
—Me quedaré contigo —dijo, ignorando mi mirada de hielo.
—Vete. Quiero estar sola. Ya no confío en ti..
Chris negó con la cabeza y empezó a recoger los destrozos en silencio.
—Mañana te compro muebles nuevos, una caja fuerte, lo que necesites...
—Tu dinero no va a arreglar nada. No quiero nada tuyo. No quiero nada de nadie..
—Kylie...
—¡No quiero nada! ¡Vete y cierra la maldita puerta! —le grité con una fuerza que ni yo sabía que tenía.
Subí las escaleras, tropezando, con la garganta cerrada y la visión nublada.
Me arrojé a la cama. Ni siquiera lloré. Ya no tenía lágrimas.
[.....]
—Mi amor... —dijo su voz al tocar mi pierna—. Digo... Kylie..
Lo miré de reojo mientras me tallaba los ojos.
Estaba exhausta. Dolida. Enferma emocionalmente.
—¿Sigues aquí?
—No voy a dejarte sola, no después de esto... Pero te llaman..
Miré el celular. Era mi mamá. Sentí un nudo en el estómago.
—¿Estás bien? —dijo su voz angustiada—. Vi las noticias. Vi que se metieron a robar a tu casa...
Abrí los ojos como platos. ¿Noticias? ¿Ya había salido en medios?
—¿Por qué eres famosa? —preguntó—. ¿Qué haces realmente, Kylie?
—Soy... soy novia de Chris Evans, mamá... ya te dije... él es empresario, muy conocido... —mentí con la voz temblorosa.
—Iré a Nueva York de inmediato.
—No, no... no hace falta. Estoy bien. Estoy con Chris, él me cuida.
—Llámame en la mañana, ¿sí?
—Te amo, mamá...
Colgué. Cerré los ojos.
Y supe que el tiempo se acababa.
Que ese día se acercaba.
El día en que mi madre supiera todo.
—¿Seguimos siendo novios? —preguntó Chris con una sonrisa forzada.
—Cállate. —Le di la espalda.
—¿Por qué fuiste al hospital?
—Pensé que estaba embarazada —dije sin girarme, sin emoción.
—¿Y... lo estás? —preguntó, esta vez en serio, como si su mundo se congelara.
—No.
Suspiró aliviado y se metió al baño sin decir una palabra más.
Vete. Vete a la mierda, pensé.
[.....]
A la mañana siguiente desperté con él aún a mi lado.
Mi ex.
Mi maldito ex.
Volteé y me reí, aunque fuera por un segundo.
Dormía boca abajo, con el trasero al aire, como un niño.
Fui al baño. Me vi en el espejo y me odié.
Las ojeras. El cabello sucio. La mirada muerta.
Parecía una sombra de lo que alguna vez fui.
Bajé a desayunar. Revisé mi celular distraída.
Y entonces lo vi.
Chris bajaba las escaleras, pálido.
—Kylie... —dijo con la voz seca.
—Lo sé... —respondí, y mis ojos se llenaron de lágrimas.
Nuestros videos caseros estaban en internet.
Las fotos. Las grabaciones.
Todo lo que alguna vez fue privado, era ahora público.
Pero eso no era lo peor.
Entre mis notificaciones había un mensaje que partió mi alma en dos:
"Eres una decepción para nosotros. Nos das vergüenza. No vuelvas a buscarnos."
—Mamá.
Me quedé en silencio.
El celular temblaba en mi mano.
Las lágrimas no salían esta vez.
Porque ya no eran lágrimas. Era rabia, era abandono. Era el grito ahogado de una hija rechazada.
Todo mi mundo se vino abajo.
Y esta vez...
No sabía si iba a sobrevivir.
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Pornstar Love
FanfictionDos estrellas del porno que se encontraron entre la ruina y el deseo. Una historia de dos cuerpos usados por otros... ...que aprendieron a amarse en medio del ruido, el dolor, la fama y la oscuridad. 25-10-21. BY: ITZEL LUGO.
