Intenté parecer indiferente.
Rodeé los ojos, como si nada me afectara, como si ese momento no fuera a quebrarme por dentro.
Pero mi respiración ya delataba lo que pasaba: estaba entrando en crisis.
—No te pongas tensa... —susurró Chris muy cerca de mi oído. Su voz era baja, como un secreto que se decía con ternura.
Me acomodé entre sus brazos, sin mirarlo.
No podía.
Él sonrió. Yo temblaba.
Las cámaras estaban frente a nosotros.
Inmóviles, frías, observándolo todo sin pestañear.
Y yo... solo era un cuerpo más para esa industria que ya me había robado demasiado.
—Kylie Jenner y Chris Evans. Primera toma. —dijo el director.
Respiré hondo. Muy hondo.
Cerré los ojos un segundo y me repetí mentalmente:
"Hazlo bien, Kylie. Sé profesional. Sé hielo. No pienses. No sientas."
Pero mi corazón latía descontrolado.
El aire me costaba. Y entonces...
—¡Acción!
Chris se acomodó detrás de mí, como si fuéramos una pareja viendo televisión.
Una escena aparentemente inocente.
Se deshizo de la sábana que nos cubría y comenzó a besarme el cuello.
Con lentitud.
Con... ¿cuidado?
Algo estaba mal.
No por lo que hacía, sino por lo que yo sentía.
Ese beso... no dolía.
Y eso me hizo sentir peor.
Por dentro gritaba.
"¿Cómo puedo disfrutar algo que me destruye? ¿Qué me convierte en una mercancía más?"
Pero mi cuerpo reaccionaba.
Mis labios se entreabrían, los pequeños gemidos no eran fingidos.
Mis dedos rozaron mi pecho, como marcaba el guión.
—Ahora bésala en la boca. —ordenó el director.
Chris me tomó del mentón con suavidad.
Nuestros ojos se encontraron.
Y entonces, algo cambió.
Fue solo un segundo.
Un instante diminuto entre el ruido y las cámaras.
Pero lo vi.
Él también estaba roto.
Sus ojos... no eran los de una estrella.
Eran los de un hombre vacío, entrenado para fingir que no siente.
Como yo.
Sonreí sin querer.
Él también.
Sus labios se fundieron con los míos.
Fue lento. Muy lento.
No era un beso de guión, era un beso de dos personas que se estaban reconociendo dentro del mismo infierno.
Y dolía.
Porque no podía darme el lujo de sentir.
Porque sentir era peligroso aquí.
—Kylie, comienza a acariciar su pene por encima del boxer. —dijo el director, como quien dicta una orden en un restaurante.
Mis dedos bajaron a su abdomen, recorriéndolo hasta llegar a la tela que cubría su erección.
Lo acaricié. Era grande, sí.
Pero eso no me importaba.
Lo terrible era que ya no distinguía entre actuación y realidad.
Chris deslizó su mano hasta mi entrepierna.
Me acarició sobre el short.
Mis piernas temblaban.
El guión seguía.
La función debía continuar.
—Introduce tus dedos. —dijeron sin alma desde detrás de la cámara.
Chris obedeció. Metió la mano bajo mi ropa.
Me tocó. Me penetró.
Gemí.
Y odié cada segundo.
No por el dolor, no por el placer.
Sino porque no sabía si yo había consentido realmente esto.
Yo firmé un contrato.
Pero no firmé para perderme.
Me quité el short.
Ya no quedaba casi nada de mí en ese set.
Chris movía sus dedos, yo mordía mi labio y acariciaba mi pecho.
Los gemidos llenaban la habitación.
Todo era perfecto para la cámara.
Todo era "contenido premium".
—Ahora, Kylie, masturba a Chris.
Yo bajé su boxer, tomé su pene y comencé a mover la mano arriba y abajo.
La cámara nos adoraba.
El director sonreía.
Y yo quería desaparecer.
Chris me tomó del cuello con una mano.
Con la otra, metió el pulgar en mi boca.
Su piel contra la mía, su respiración desbordada, su fuerza...
No sabía si era pasión o rabia.
Yo tampoco sabía lo que sentía.
Solo sabía que esto ya no era actuación.
Y eso me rompió.
Dicen que el porno es solo actuación.
Que somos profesionales.
Que lo hacemos por gusto, por fama, por dinero.
Nadie habla del vacío.
Nadie habla de lo que se rompe dentro de ti cuando tu cuerpo se convierte en espectáculo, cuando los límites desaparecen, cuando ya no sabes si lo que sientes es tuyo o fue fabricado por una industria diseñada para que olvides que vales algo más que tu piel.
Esa fue mi primera escena con Chris Evans.
Y aunque fue la mejor grabación de mi carrera...
también fue la más dolorosa.
Porque esa fue la primera vez que alguien me tocó...
y sentí que no quería que se detuviera..
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Pornstar Love
FanfictionDos estrellas del porno que se encontraron entre la ruina y el deseo. Una historia de dos cuerpos usados por otros... ...que aprendieron a amarse en medio del ruido, el dolor, la fama y la oscuridad. 25-10-21. BY: ITZEL LUGO.
