99

1.2K 92 8
                                        

Chris

—Te amo desde que te conocí, Kylie... no puedes dejarme —dije con un hilo de voz, con el alma quebrada mientras besaba su mano tibia, apenas con vida. Me siento enfermo sin ti. Te necesito como necesito respirar... tú y yo somos uno solo.

Mi voz se rompía a cada palabra. La sola idea de perderla me estaba matando por dentro.

—Me aferraré a ti como lo hice desde el primer momento, como lo hice cuando descubrí que detrás de tu mirada rota vivía una mujer con la fuerza de mil batallas... Cambiaste mi vida, Kylie. Me devolviste el alma. Te necesito en nuestra cama, mirando Frozen con Kiara, riendo, diciendo tonterías, abrazándome cuando no puedo con mis fantasmas.

Acaricié su mano con una ternura desesperada.

—Me salvaste... y te juro que voy a merecerte. Seré el mejor esposo, el mejor papá. Pero no te vayas...
No me dejes, amor de mi vida. Tenemos que enseñarles a andar en bicicleta. A escribir su nombre. A amar como nosotros lo hicimos.
A sobrevivir este mundo, tomados de la mano.

Besé su mejilla... tan fría, tan frágil.
Mi corazón tembló.

Salí de la habitación hecho polvo.
Como si me hubieran arrancado el pecho.

Fui con Kiara.
Tenía que encontrar un poco de luz en todo este infierno.

[.....]

Entré a la habitación.

Kiara y Stassie estaban viendo Frozen, otra vez.
Mi bebé estaba hipnotizada.
O tal vez solo estaba refugiándose en lo único que le daba calma.

—Ve a descansar, Stassie...

—¿Seguro? Tú necesitas descansar...

—No te preocupes —respondí.

No quería que nadie más la cuidara.
Solo Kylie o yo.
Nadie más.

Stassie me abrazó suavemente, besó la frente de Kiara y se marchó.

Me acosté al lado de mi hija.
Ella se acurrucó en mi pecho y besó mi mejilla.

Una nena de apenas un año, y ya podía sentir que su padre estaba roto.

—¿Mamá? —dijo con su vocecita inocente, mirándome.

Me deshice por dentro.

—Mamá vendrá pronto... —le prometí acariciando su carita—. Ahora ve la película, mi amor...

Volvió a esconderse en mi pecho.

Yo apreté los ojos para no llorar más, pero ya no podía detenerlo.

¿Y si mamá no volvía?
¿Qué demonios sería de mí?

Mi cuerpo se rindió.
Y me dormí...

[......]

—Christopher... —dijo una voz conocida, envolvente, cálida.

Sentí unos labios rozando los míos suavemente.

Abrí los ojos.
Y ahí estaba ella.
Kylie.

Radiante, serena... vestida de blanco.

Detrás de ella, una cuna.
Y todo a nuestro alrededor era blanco, como si el tiempo no existiera.

—Es hora... —dijo acariciando mi mejilla con la yema de sus dedos.

—¿De qué hablas? ¿Dónde estamos?

—Baby Christopher y yo... te estamos esperando. Necesitamos una respuesta.

—¿Qué respuesta?

—Solo uno puede quedarse contigo.
Debes elegir, mi amor...

Mi alma se desplomó en mil pedazos.

—No... no, no me hagas esto.

—Debes decidir.

—¡No, Kylie! No puedo. ¡No puedo!

—Lo sabía... —susurró—. Sabía que amas a nuestro hijo tanto como a mí. Por eso haré esto fácil, mi vida.

Se acercó lentamente.

Me tomó de la mano y colocó a nuestro bebé en mis brazos.

—Tienes que salvarlo, Chris. Él tiene una vida por delante... Yo ya viví lo que tenía que vivir.

—No digas eso, por favor. ¡No me hagas esto!

—Quiero que él viva... Que tú vivas.
Que construyan un hogar con alegría, que rían, que bailen. Que le hables de mí... no como una mártir, sino como la mujer que murió amando.

Sus ojos brillaban. Sus labios se curvaron en una sonrisa rota.

—Cuida a Kiara. Cuida a Christopher.
Enséñales a amar. Hazlo por mí.

Se inclinó, besó la frente del bebé... y luego me besó a mí, por última vez.

—Te amo. No llores por mí, solo... vive.

Y lentamente... desapareció.

Mi corazón se detuvo.

El bebé en mis brazos comenzó a llorar.
Y yo grité con el alma rota:

—¡NOOOO!

Me desperté sudando, jadeando, con lágrimas rodando por mi rostro.

Kiara seguía dormida en mis brazos.
Mi corazón seguía latiendo.

Pero una parte de mí...
había muerto esa noche.

Y no sabía si esa visión había sido un sueño...
o una despedida real.

Pornstar LoveDonde viven las historias. Descúbrelo ahora