Yo estaba en shock.
Mis piernas temblaban. Mis manos temblaban.
Mi alma entera temblaba.
Y mis lágrimas... simplemente caían.
Sin pausa.
Sin ruido.
Con todo lo que había guardado durante meses.
Verlo ahí, de rodillas, con nuestros hijos envueltos entre sus brazos, era como ver una fotografía que alguna vez soñé, y que creí que jamás se volvería a tomar.
—No quiero que vuelvas a irte, papi... —sollozó Kiara, aferrada a él como si fuera su refugio.
Chris cerró los ojos con fuerza, apretándolos con todo su amor.
—Jamás volveré a irme... lo prometo, mi princesa. Lo juro por mi vida.
Lo besó. La besó. Y después... me miró.
Y yo me perdí.
Porque en ese instante me di cuenta que lo seguía amando más que a nadie en el mundo.
Y también me di cuenta que nunca había dejado de necesitarlo.
Se levantó lentamente, bajó a Kiara y Liam, y caminó hacia mí.
—¿No me extrañaste...? —susurró con voz temblorosa.
Yo asentí en silencio. No podía hablar.
Porque si decía algo, me rompía.
Y ya estaba tan rota...
Chris me abrazó con fuerza, con desesperación.
Como si el tiempo perdido pudiera cerrarse entre nuestros cuerpos.
Yo también lloré. Como una niña. Como una madre. Como una esposa rota que sólo quería paz.
—Te amo tanto... —dijo contra mi cuello—. No sabes cuánto me dolió no estar contigo, no estar con ellos...
Fueron meses de total oscuridad para la familia Evans Jenner.
Meses donde la risa fue sustituida por silencios.
Donde los abrazos escaseaban, y el amor dolía.
Hoy... solo esperaba que el sol saliera de nuevo.
—Tenemos mucho de qué hablar —susurró Chris, mirándome con sinceridad, con los ojos llenos de culpa... pero también de esperanza.
—Te amo... —le respondí, por fin, con la voz temblorosa.
Él sonrió, limpió mis lágrimas y me besó.
Ese beso que tantas noches le pedí a la almohada.
Y entonces... Dylan lloró.
Chris se quedó helado. Sus ojos brillaron.
No lo había escuchado nunca.
No lo conocía aún.
—Está arriba —le dije, haciéndome a un lado.
Subió corriendo.
Como si su alma subiera antes que él.
Y todos lo seguimos.
Al verlo, Chris se soltó en un llanto desgarrador.
Cayó de rodillas.
Como si su corazón se rompiera en mil pedazos.
—Mi amor... perdóname —dijo, temblando, mientras lo tomaba en brazos—. Por favor... perdóname...
Lloraba contra el pecho del bebé.
Su llanto era el de un hombre que había tocado fondo... y que por primera vez... quería volver a subir.
—Prometo estar para ti toda la vida. Nunca más me perderé tu vida, lo juro.
Kiara se acercó y besó su mejilla.
Yo abracé a Liam, quien se escondía entre mis brazos sin dejar de mirar a su padre con una mezcla de amor y necesidad.
—Te amamos, papi... —dijo Kiara—. Promete que jamás volverás a irte..
Chris la miró con lágrimas, con una promesa en los ojos.
—Te lo prometo, mi princesa.
Nunca más. Jamás volveré a irme.
—Mi hermanito es el más lindo, papi... —susurró Kiara, sentándose a su lado.
—Es precioso... —dijo Chris, besando la mejilla de Dylan con ternura infinita—. Pero todos mis bebés son preciosos. Mis tesoros. Mi mundo.
Fue una tarde que pareció sanar cada centímetro de nuestra alma.
Lágrimas.
Risas.
Abrazos.
La familia... junta, por fin.
Y no quería que eso se terminara.
Nunca más.
[.....]
Chris había dormido a los niños.
Uno por uno. Con cuentos. Con caricias.
Con promesas.
Y cuando entró a nuestra habitación, supe que era el momento.
Me puse de pie al instante.
—Es hora de hablar, Christopher... —dije seria, sin rodeos.
Él se acercó y me tomó las manos.
—Tienes que hablar conmigo, por favor. No puedes seguir callándote eso...
Sus ojos se llenaron de lágrimas al instante.
—Perdóname... —susurró, besando mi frente—. Por todo.
Me separé suavemente y lo miré con fuerza.
—Te perdono todo, Chris... Pero si no me cuentas la verdad, jamás podré ayudarte..
Éste es el momento.
Ahora o nunca.
Lo vi luchar.
Vi cómo sus labios temblaban.
Cómo sus ojos se apagaban.
Cómo su pecho subía y bajaba con fuerza.
ESTÁS LEYENDO
Pornstar Love
FanfictionDos estrellas del porno que se encontraron entre la ruina y el deseo. Una historia de dos cuerpos usados por otros... ...que aprendieron a amarse en medio del ruido, el dolor, la fama y la oscuridad. 25-10-21. BY: ITZEL LUGO.
