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Regresamos a Nueva York.

Fue difícil despedirme de mis papás.

Me abracé a mi madre como si pudiera absorber su fortaleza.

A mi padre como si pudiera sentirme nuevamente protegida.

Pero no podía quedarme.
Mi vida no estaba allá, por más que deseara que sí.
Mi vida... estaba aquí.

En la ciudad donde todos sonríen por fuera y se rompen por dentro.

Llegamos a mi departamento.
Chris estaba agotado, como yo.

—Muero de sueño —dijo, dejando caer las maletas en la sala. Subió directo a mi habitación sin siquiera mirar atrás—. Me voy a dormir...

Me quedé sola en la sala, mirando alrededor.

Todo se sentía irreal. Silencioso. Vacío.

La ciudad seguía rugiendo allá afuera... pero dentro de mí, solo había eco.

Era la 1 de la tarde.

Plena luz del día.
Pero mis párpados pesaban como si llevaran semanas sin cerrarse.

Subí. Chris ya roncaba en la cama, rendido.

Rodeé los ojos, me deslicé a su lado, y dejé que el sueño me arrastrara.

[....]

Desperté varias horas después.
Eran casi las 8 de la noche.
La cama estaba vacía.

Me di un baño rápido, intentando borrar el cansancio acumulado, la pesadez que siempre se escondía detrás de mi espalda.

Bajé envuelta en una bata. Chris estaba en la sala, solo con sus boxers, entretenido con su celular.

—¿Cómo dormiste? —me preguntó con esa sonrisa de niño que tanto amaba.

—Bien... muero de hambre.

—Encargué tu comida favorita —dijo, sin apartar la vista de su pantalla.

Me acerqué y lo besé, agradecida.

[....]

Después de cenar, nos acurrucamos en el sofá.

Chris acariciaba mi cabello mientras veíamos una película cualquiera que no estábamos prestando atención.

—¿Quién es el amor de mi vida? —susurró él, con voz cálida.

—Yo... —contesté como niña chiquita, encogiéndome entre sus brazos.

—Deberíamos vivir juntos —dijo mirándome a los ojos.

Mi corazón dio un vuelco.

—Yo encantada de tenerte conmigo..

—Quiero que empecemos desde cero. Una casa nueva. Nuestro hogar..

—Por eso te amo tanto —le dije antes de besarlo.

—Mañana saldremos a buscarla..

Asentí. No sabía si era sueño o una fantasía.
Pero sonaba hermoso.

—Quiero hacerte el amor cada día —susurró contra mis labios.

—Hazlo. Siempre que quieras —dije, sintiendo que mi cuerpo ya le pertenecía sin condiciones.

Chris bajó sus manos hasta mi trasero.
Me deslicé sobre él, olvidando el mundo.

Nos deshicimos de nuestras prendas.

Me arrodillé sobre su cuerpo, él debajo de mí, los ojos encendidos de deseo y ternura.

—¿Hacemos un casero? —susurró con picardía.

Nosotros. Solos. Sin luces. Sin director.
Sin invasiones.
Solo él... y yo.

—Sí —dije, sin aliento.

—¿Dónde está tu cámara?

—En mi habitación... segundo cajón..

Chris saltó del sofá, completamente desnudo, y corrió escaleras arriba.

No pude evitar reírme. Era ridículo y dulce.

Me quedé allí, desnuda, tocándome con lentitud.
Pero mis dedos no eran suficientes.
Mi cuerpo estaba acostumbrado a él.
A su tamaño. A su forma de tocarme.
No era lujuria. Era conexión.

—¡No empieces sin mí! —gritó Chris, bajando con la cámara en la mano y una sonrisa que me rompió el alma de ternura.

—Necesito que entres... ya. Como sea. Pero entra...

Chris posicionó la cámara. Esta vez... era diferente.

No era un set. No había luces, ni técnicos, ni voces.
Solo nosotros.

—Te amo, puta madre —dijo, y me penetró lentamente, con una pasión limpia, sin pretensiones, sin show.

Yo cerré los ojos.

Y por primera vez en mucho tiempo... no fingí.

[....]

Después, mientras descansábamos en el suelo de la sala, abrazados, mi mente se fue a otro lugar.

A todos los "caseros" falsos que tuve que grabar.
A los abusos que disfrazaron de libertades.
A las veces que mi consentimiento fue negociado como mercancía.

Y ahora, tener esto con Chris... me dolía.

Porque sabía que no era lo que vivía con los demás.

Y también sabía que no lo merecía.

Quisiera un hijo de el, pero no podía, el tenia la vasectomía.

—Todo lo nuestro va más allá, Kylie. Te amo más allá del cuerpo.

Quise creerle.

Pero una parte de mí sabía que mi cuerpo era lo único que el mundo veía.

Que incluso si él me amaba, yo no me amaba.

Aún.

Pornstar LoveDonde viven las historias. Descúbrelo ahora